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conceptos republicanos y libertarios

  • 1. Pensamiento liberal, tendencias totalitarias y 2. Extremismo ideológico

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    La filosofía liberal, columna vertebral de la cultura Occidental, se caracteriza por ser una forma de pensar abierta, fluida, porosa. Una mirada a la manera como ha sido acogida, divulgada y adaptada por muchos países da cuenta de su gran diversidad y por ende, riqueza.

    Los conceptos de libertad, razón, democracia, república, separación de poderes, economía de mercado, el pensamiento utilitario y el positivista son recreados por filósofos y lideres políticos aquí y allá como componentes, junto con uno de sus grandes productos, el capitalismo, de lo que se dado en llamar la Modernidad son sus banderas y referentes.

    Se diferencia, debido a su condición abierta, de los dogmas tan propios del pensamiento y de las doctrinas totalitarias como el nazismo y el comunismo, que no pueden ser considerados como desarrollos de la Modernidad sino como sus contrarios.

    El pensamiento totalitario exige la pureza ideológica, exige a las estructuras partidistas que lo divulgan establecer mecanismos y técnicas de supervisión, vigilancia y censura y prepara el camino para que una vez accedan al poder establezcan el castigo de las desviaciones con cárcel, torturas y destierros y califiquen de traidores a la causa a los críticos y disidentes.

    La separación de la iglesia y el estado, obra moderna, de la que se desprende la diferencia entre política y religión quedan maltrechas cuando aún hoy en día, en el mundo, en campos de la izquierda se grita "patria o muerte" se impone la supremacía del partido o de los blancos o del tirano elevadas a trono celestial, y en el de la derecha hay quienes se proclaman dueños del poder, la razón y la verdad, son lo que descalifican a quienes se "contaminan" por firmar acuerdos con fuerzas políticas de corte moderado o centrista.

    Las tendencias y líderes políticos puristas ideológicos se obstinan en desconocer la diversidad entre los humanos, entre sus culturas, en sus sociedades y creen que la tolerancia es una concesión de la democracia. No aceptan que el mundo no siempre es binario y que hay lucha y guerra cuando son las circunstancias y los hechos los que las impulsan. En general prestan poca atención al contexto y a la correlación de fuerzas piezas claves en el diseño de planes de acción.

    Y esa es la paradoja, que los puristas detestan de la democracia y la libertad, ¿por qué? Porque son ideas que, por ser abiertas, es decir, libres, no pueden negarse a sí mismas. Esa condición es aprovechada por el totalitarismo cuyo caldo de cultivo es la pretensión de la pureza y la rigidez ideológica.

    Darío Acevedo Carmona, 19 marzo de 2026, 105 Visualizaciones

     

    2. Extremismo ideológico

    En política se califica de extremista a las tendencias que sostienen causas e ideas de superioridad y buscan establecer regímenes políticos de exclusión, estableciendo prerrogativas supuestamente de orden natural o dadas por mandato divino.

    Además, se caracterizan por justificar la violencia, medidas de exterminio o desconocimiento de derechos, abolición de la democracia y las libertades, persecución sistemática y linchamiento moral de los rivales o contrarios y formación de sistemas totalitarios de partidos únicos y anulación de la libertad de prensa y de opinión.

    Entre los casos más recientes figuran el nazismo, el fascismo, el comunismo, el apartheid, el islamismo fundamentalista.

    Por eso, carece de sustento tildar de extremistas a fuerzas que se atienen a las reglas del juego democrático, que defienden las libertades, la propiedad privada, la tolerancia religiosa, el republicanismo, la separación de poderes, la igualdad ante la ley, etc.

    Y que en Colombia gobernantes y candidatos a la presidencia que se han caracterizado por defender la supremacía de las llamadas "clases populares", "clase obrera" o "el pueblo" expresiones de uso y abuso por los comunistas, que son amistosos y justifican la existencia de grupos armados ilegales, vengan ahora a tildar de extremistas de la derecha a movimientos y candidatos sobre los cuales no hay indicios, con el fin de desacreditarlos.

    Darío Acevedo C. 22 de abril de 2026, 348 visualizaciones