Ok

By continuing your visit to this site, you accept the use of cookies. These ensure the smooth running of our services. Learn more.

colombia

  • 1. Agua en vez de fuego, y 2. La política y más fuego amigo

    Imprimir

    Ojalá entendiéramos que en política hay vivencias que pueden parecer inexplicables. Una razón la explican varios antropólogos de esa dimensión infaltable de la vida es que en la política hay tanto de razón como de pasión, y los colombianos sí que somos como una escuela. Sobre todo, en lo referente a dejarnos inflamar las pasiones al encendido de una cerilla, de una palabra inoportuna, de un malentendido, de cualquier discrepancia nos queremos sacar los ojos, romper relaciones estables, cerrar los ojos hacia el horizonte, tomar aguardiente en vez de agua.

    Es lo que veo en torno del asunto del desencuentro entre el presidente electo De La Espriella y el Centro Democrático y el expresidente Uribe acerca de la elección de las directivas del Congreso.

    Hace unos días nos dábamos la pela defendiendo la separación de poderes ante las amenazas y pretensiones dictatoriales del presidente Petro de convocar una constituyente para anular el Congreso. Y hoy se nos olvida que el tema de la elección de directivas del Congreso es un asunto estrictamente interno, de los partidos y sus congresistas. Y en vez de hacer valer la confianza creada con gran dificultad entre el presidente De La Espriella y el partido del expresidente Uribe, optamos por sacarnos astillas y dar rienda suelta a emociones contenidas a deseos no pronunciados.

    Nos enceguecemos y con una facilidad y rapidez increíbles se nos olvida quiénes son los verdaderos enemigos, las ideas fuerza y los retos que nos unían.

    Aflora la ingratitud, el insulto entre hermanos y amigos, queremos sacar del juego al que deberíamos abrigar y tener por siempre de nuestro lado.

    Me abstengo en estas notas de salir en defensa o en contra de quienes deberían reunirse cuanto antes para poner punto final antes de que sea tarde, el presidente electo, nuestro indudable líder en el cuatrienio siguiente Abelardo De La Espriella, el expresidente y Gran Colombiano Álvaro Uribe Vélez y el Centro Democrático pilar en el trámite legislativo de las banderas, reformas e iniciativas con las que necesitamos salir del hueco en que queda la nación.

    Darío Acevedo Carmona, 18 de julio de 2026, 852 visualizaciones

     

    2. La política y más fuego amigo

    Así es la política, una vivencia constante 2. La política y más fuego amigode hechos, peleas, sinsabores y mil sentimientos unos adversos y otros no tan negativos. Hay mucha tela por cortar, pero creo que ese no es el asunto del momento. Hay sensaciones desagradables, hay vacíos, errores, en el CD. y la militancia tiene el derecho a expresar su pensamiento y sus críticas, a renunciar, a exigir, etc. Pero lo del momento es algo   que no se tiene por qué aprovechar para lanzar dardos que, sinceramente no de todos se conoce su origen. Yo detecto una tendencia de destrucción que llega desde afuera y que trata de aprovechar el momento difícil que vive el partido, oportunistas que como dije, son Llaneros Solitarios o caciques sin indios que salen a dictar cátedra y a condenar al partido porque no es de derecha y al expresidente por "traidor", etc. Hay que cribar lo que ha salido a flote, pero, sobre todo, evitar que se produzca un quiebre de una coalición que es frágil y a la que el CD sigue comprometido. lo de los dignatarios del Congreso no es para tanta diatriba y tanta rabia u odio como el que está circulando en redes. El CD, es claro, no está obligado a renunciar a su derecho de postular y en torno a ello a hablar con los demás partidos con representación, pues es un tema de su competencia como que es uno de los tres pilares del estado, y si el Tigre tiene la manera de influir en ese proceso, no hay problema, pero debe cuidar que sus alfiles no sean groseros con nosotros.

    Darío Acevedo Carmona, 17 de julio de 2026, 1.044 Visualizaciones.

    Comentario de Álvaro Pinzón en la red X: “En respuesta a @darioacevedoc. Grato volver a leerlo Darío. Creo que nadie en los entornos aspira "sacar al Cucho". Sin embargo, van quedando en el sendero ciertos sin sabores que hacen mover las emociones políticas. Por ejemplo, la Cabal. El infructuoso ensayo con Paloma. Y ahora otro distanciamiento. Nada bueno”. 17 jul. 2026

     

    ¡Banderas blancas!

    Mensaje a mis amigos uribistas y no uribistas, pro-CD o pro El Tigre. En este momento histórico caminamos con iguales banderas, eso es lo más importante. Las diferencias de énfasis en algunos temas no son preocupantes, hacen parte de la trayectoria política.

    Concurrimos con otras fuerzas y movimientos en el proyecto que lidera el presidente De La Espriella, aunque tengamos algunas diferencias.

    El asunto de la elección de directivas del Congreso es de mecánica electoral que no se debe sobredimensionar ni utilizar para desatar fuego amigo.

    Necesitamos estar muy unidos en torno a los proyectos misionales y de recuperación del país y evitar distraernos acerca de quienes son nuestros principales rivales.

    Darío Acevedo Carmona, 17 de julio 2026, 1.039 Visualizaciones

  • Miscelánea #3 con 3 comentarios 1. ¿Colombia en manos de Cepeda? 2. Petro y la primera vuelta presidencial 2026. 3. Notas calientes sobre adanismo y populismo 

    Imprimir

    Con Cepeda Colombia asegurará la hambruna a la manera de Stalin en su guerra del hambre contra Ucrania en los años treinta del siglo XX, a la manera de la Corea del Norte en manos de la monarquía hereditaria de los Kim comunista que poseen el arma nuclear y el cuarto mayor ejército del mundo y su pueblo tiene la obligación de reír y aplaudir las gracias del tirano, la hambruna a la manera de la dictadura castrista sin alimentos, sin energía y cocinando lo poco con leña como en el medievo.

    Con Cepeda se abolirá la separación de poderes con el cierre del Consejo de Estado, la propiedad privada dejará de ser tal por su gobierno determinará el límite hasta el que cada persona y familia puede poseer.

    Con Cepeda se terminará de eliminar la diferencia entre tener un capital o propiedad o empresa forjados con trabajo y honradez y tenerlos como fruto del delito, del narcotráfico, el robo o la corrupción, Su maestro y ejemplo había dejado su obra en borrar la i de "ILICITO" para que sea lícito y borrar la palabra "CRIMEN" del lenguaje para que no aparezca en las estadísticas.

    Con Cepeda nos espera el inicio del programa para incorporar guerrilleros en las Fuerzas Armadas y de seguro el de lavar la memoria de Tirofijo, Jacobo Arenas, Mono Jojoy, Raúl Reyes, Santrich, Márquez, y nada raro, llenar las camas del Hospital Militar con guerrilleros heridos, porque a los sanos les distribuirá tierras.

    Con Cepeda la libertad de prensa será noción del pasado y la reelección indefinida a la orden del día.

    Con Cepeda, es de esperar total solidaridad con Cuba, con Nicaragua, con Corea del Norte y alianzas con Rusia, China e Irán, adiós a EE. UU.

    Con Cepeda, al fin los colombianos ingenuos e incrédulos sabrán lo que es una dictadura de izquierda, lo de Petro fue apenas un sorbo.

    Darío Acevedo Carmona, 30 mayo de 202

     

    2. Petro y la primera vuelta presidencial 2026

    La ciudadanía colombiana vota hoy 31 de mayo de 2026 en un primer lance que puede bastar o no para elegir el presidente del país.

    El presidente saliente invitó a votar libremente y, como de costumbre, aprovechó para insistir en su lenguaje confrontacional, dilemático y hasta amenazante sin mencionar a las guerrillas y grupos como el clan del Golfo como los enemigos de la democracia y quienes presionan a los electores.

    Insistió en lanzar bocanadas de humo para sembrar dudas sobre el manejo del software y la metodología de la Registraduría en el conteo y el escrutinio.

    La intención no era otra que validar su vicio populista de llamar al "pueblo" para "supervisar" y conjurar todo intento de fraude, lo que significa entre otras cosas desconocer el rol institucional de jurados, testigos y veedores, adicional al papel asegurador del orden por parte de la Fuerza Pública.

    Se entiende, por tanto, que esa apelación a que ese "pueblo" haga presencia por millones en torno de las mesas es, de hecho, un desconocimiento de la responsabilidad del estado y de organizaciones civiles reconocidas, y una amenaza, una presión y un chantaje a ellos. Una apelación demagógica al pueblo como masa que reemplaza a la Justicia, a las autoridades electorales que hace campear per se, la desconfianza en boca de quien desconoce y viola, otra vez, disposiciones constitucionales.

    Darío Acevedo Carmona, 31 de mayo de 2026

     

    3. Notas calientes sobre adanismo y populismo

    Adanismo es un vocablo inspirado en el Adán de la Biblia que es aplicado para designar momentos de rupturas significativas o profundas en distintos campos. Por ejemplo, en política se utiliza para designar la pretensión de algunos movimientos y caudillos cuyos programas y acciones se propagan como el origen, el comienzo de una nueva era o una ruptura total con el pasado o con un presente indeseable.

    Hay algo y quizás hasta mucho de error en vender un triunfo obtenido como promesa de cambio cuando la euforia ejerce una influencia enceguecedora en los líderes y en sus organizaciones haciéndoles perder de vista la relatividad inherente, incluso, hasta en las revoluciones más importantes de la historia.

    El anuncio de un nuevo día o era, de la idea del comienzo de la realización de una esperanza es como una potente luz que deslumbra a los ojos de multitudes y a líderes. En la situación colombiana podemos identificar dos expresiones concretas que extrapolan y agigantan sus ideas y su proyecto como el nacimiento de una nueva era y en esas han abjurado, como lo ha declarado el presidente Petro de la historia y del pasado nacional, «doscientos años perdidos», «somos un país de esclavos y esclavistas», «Colombia ha sido gobernada siempre por una oligarquía», «este es un país racista», «siempre hemos sido violentos» y muchas otras que se esgrimen para resaltar la proeza del cambio que él y sus seguidores adelantan. Visión que iguala ser esclavo a ser libre, borra la diferencia entre dictadura y democracia, entre guerra y paz, entre víctimas y victimarios. De manera que nada hay rescatable, que nada se ha construido o es insignificante, y en esencia, borran la historia, necesidad de todo proceso revolucionario, con más razón si es de corte marxista, comunistas o socialistas siglo XXI.

    El otro movimiento que algunos medios y comentaristas tildan de populista es el liderado por Abelardo De La Espriella cuya campaña se ha tornado, en poco tiempo, en un fenómeno de masas. Que sea populista o no, no es el objeto de estas notas, aunque tiene algunos rasgos como el caudillismo y la ausencia de organización, pero su programa de gobierno encuadra con las aspiraciones de muy amplios sectores de la sociedad.

    Sin embargo, el peligro adanista en su caso puede abrirse campo en algunas de sus consignas de combate, por ejemplo, cuando dice «Nada con los de Siempre, todo con los de Nunca» con lo que da a entender que todo lo que tenga relación con partidos y dirigentes políticos de un pasado que desdeña, como si todo hubiera sido despreciable o no hubiera forjado nada por defender, es un error imperdonable tanto porque se asimila con las afirmaciones de Petro, y a su vez, constituye una idealización adanista de redención con quienes siempre han sido víctimas y nunca han sido tenidos en cuenta, a quienes les llega, por fin su hora, su gloria, el ahora sí que al romantizar lo que está por hacer borra la dureza del camino a recorrer para hacer la vida de la población más amable y satisfactoria. Queda el espacio para precisar, en otra ocasión, que el populismo se caracteriza como un estilo más que una teoría de gobierno, que lleva en su esencia la apelación endiosada al “pueblo”, la idea de un estado manilargo, bonachón y la ausencia de una organización política.

    Darío Acevedo Carmona, 31 de mayo de 2026

  • Tres reflexiones para este momento:  1. ¿Quiénes le declararon la guerra a Colombia hace más de seis décadas? 2. La brega del estado colombiano con las guerrillas y 3. Colombia necesita un Día D 

    Imprimir

    Los comunistas colombianos de todos los pelambres, unos armados, otros en "las luchas sociales", unos más a través de mecanismos democráticos, otros por medio de la infiltración al aparato educativo adoctrinando la juventud, otros permeando el aparato judicial, el clero, y no han faltado los intentos con el Ejército y la Policía.

    Es decir, han creado, como se dice en la guerra, unas "cabezas de playa" para combatir el sistema democrático. Esa realidad se ha combatido, honrosa excepción, la Seguridad Democrática, con paños de agua tibia, haciendo concesiones, desde discursos melifluos, contemporizando, cediendo en los principios y en la semántica.

    Por eso nos han metido el cuento de la "justicia social", el "conflicto social y armado", las "causas objetivas", la "conciencia de culpa" de los empresarios y los ricos, la "oligarquía", el "estado asesino", mientras ellos, los comunistas de todos los pelambres y tendencias, de todos los frentes de acción, avanzan hacia la conquista del poder total, hasta pretenden instalarnos en el modo de la "paz total" de Cepeda y Petro.

    No queremos entender o nos da miedo saber, que para evitar la derrota del país y de su sistema guiado por la enseña "Libertad y Orden" de la que Petro se ha burlado, habrá que "coger el toro por los cuernos", lo que significa estar dispuestos a hacer enormes sacrificios, correr graves riesgos, evitar radicalmente la ingenua política de creer en la transacción y convencernos de que hacerle la guerra al proyecto maléfico, totalitario y de hambre de los comunistas, es justo, necesario e inevitable.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de junio de 2026

     

    1. La brega del estado colombiano con las guerrillas

    Con las guerrillas comunistas y de extrema izquierda, los gobiernos colombianos han lidiado con la ley y con las armas con reformas y ofensivas militares, amnistías e indultos, con beneficios políticos.

    En algunos casos hubo desmovilización real, pero, se llegó al extremo de entregarles en bandeja de plata la constitución el indulto de hecho, presencia en el Congreso sin votos.

    Y Colombia y su pueblo, siguen sufriendo todo tipo de calamidades a manos de quienes le hicieron pistola a la esperanza de este pueblo generoso. Ni ser gobierno ni echar a caminar una "paz total” ni tener un candidato con más de nueve millones de votos ha sido suficiente para alcanzar la paz. Sí, en cambio, más muertos, más pobreza, más destrucción de la democracia, más amenazas.

    No nos merecemos esta pavorosa realidad en la que se ha hecho realidad la tenebrosa consigna de la combinación de todas las formas de lucha impulsada desde los antros comunistas: presidente de extrema izquierda, candidato idem opcionado a continuar el desastre, Petro azuzando la movilización de una pandilla de corte fascista, la primera línea, para desacreditar las elecciones y dar un golpe de estado, unas Farc disfrazadas de disidencias, mafias desbordadas. Con violencia y con votos nos están destruyendo.

    Por eso llegó la hora de gritar ante los colombianos escépticos, ante el mundo, ya basta, no más concesiones, no más gabelas, hay que alistar las armas de la República y a los hombres y mujeres de armas para el combate definitivo, con la bandera de la victoria.

    Esta es la tarea central que se ha propuesto Abelardo de la Espriella, así como otras para llevar el país a recuperar su economía y su bienestar.  Démosle la confianza votando por él y su programa.

    ¿O no te parece, querido compatriota, que es ahora o nunca?

    Darío Acevedo Carmona, 4 de junio de 2026, 337 Visualizaciones

     

    1. Colombia requiere un día "D"

    Los comunistas colombianos de todos los pelambres, unos armados, otros en "las luchas sociales", unos más a través de mecanismos democráticos, otros por medio de la infiltración al aparato educativo adoctrinando la juventud, otros permeando el aparato judicial, el clero, y no han faltado los intentos con el Ejército y la Policía.

    Es decir, han creado, como se dice en la guerra, unas "cabezas de playa" para combatir el sistema democrático. Esa realidad se ha combatido, honrosa excepción, la Seguridad Democrática, con paños de agua tibia, haciendo concesiones, desde discursos melifluos, contemporizando, cediendo en los principios y en la semántica.

    Por eso nos han metido el cuento de la "justicia social", el "conflicto social y armado", las "causas objetivas", la "conciencia de culpa" de los empresarios y los ricos, la "oligarquía", el "estado asesino", mientras ellos, los comunistas de todos los pelambres y tendencias, de todos los frentes de acción, avanzan hacia la conquista del poder total, hasta pretenden instalarnos en el modo de la "paz total" de Cepeda y Petro.

    No queremos entender o nos da miedo saber que, para evitar la derrota del país y de su sistema guiado por la enseña "Libertad y Orden" de la que Petro se ha burlado, habrá que "coger el toro por los cuernos", lo que significa estar dispuestos a hacer enormes sacrificios, correr graves riesgos, evitar radicalmente la ingenua política de creer en la transacción y convencernos de que hacerle la guerra al proyecto maléfico, totalitario y de hambre de los comunistas, es justo, necesario e inevitable.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de junio de 2026, 224 Visualizaciones

  • Defender a Uribe

    Imprimir

    Durante décadas, desde su gestión como gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez ha sido víctima de una persecución implacable por parte de las guerrillas, del eficaz frente civil de aquellas y por ongs claramente influenciadas por sectores y líderes de extrema izquierda.

    En el marco de tal acción, se fijó el objetivo indeclinable de destruirlo políticamente y hasta físicamente. Borrarlo del escenario, en tanto era calificado como el "enemigo" más peligroso para su conquista del poder.

    Con ese fin, diseñaron poderosas campañas de difamación callejera, consignas, denuncias penales, denuncias internacionales (recordemos los mítines de la mamertería en ciudades visitadas por AUV siendo presidente de la República.

    Esa campaña nacida en Antioquia pretendía mostrarlo como un líder autoritario, violador de los derechos humanos, fundador de grupos paramilitares y coautor de asesinatos de líderes sociales y de masacres, recibió el apoyo de un pequeño sector de servidores judiciales dirigido por quien fuera uno de los jefes del M-19, quien, prevalido de su cargo y haciendo caso omiso de su impedimento ético (guerrilleros perdonados en proceso de paz convertidos en jueces investigadores de grupos paramilitares entre los cuales sembraron  la presencia del expresidente), compulsó copias a la Corte Suprema siendo presidente el Dr Uribe.

    De esa manera se produjo un inmenso salto en toda la campaña cuando un sector de la rama judicial de Antioquia otorgó validez a lo que hasta entonces era una burda, y lo sigue siendo, campaña que se renueva en época electoral con el nefando propósito de afectar electoralmente las aspiraciones del expresidente y del partido Centro Democrático por él creado.

    La campaña no cesa, pero hay una novedad inadvertida, Álvaro Uribe Vélez, ha sido convertido en el gobierno del exguerrillero del M-19, Gustavo Petro, en un objetivo de estado, tan claro como el brillo del sol, que, funcionarios de alto nivel como el senador Cepeda, entre otros, utilizan espacios y cargos de estado para reforzar el máximo objetivo que se trazaron hace ya casi tres décadas: destruir a Uribe y a su legado. Ya se cuestiona que pueda defenderse en ley y se busca sabotear los fallos que le han sido favorables.

    Es hora de que el uribismo organizado y sus amigos en política, unan esfuerzos para organizar una poderosa y vibrante campaña en defensa del expresidente Álvaro Uribe Vélez, tanto en el orden nacional como en la esfera internacional.

    Darío Acevedo Carmona, 20 de febrero de 2026

  • Peligro: Colombia alto voltaje

    Imprimir

    Por cuenta de la descertificación de Colombia por los Estados Unidos en razón de sus bajos resultados en la lucha contra el narcotráfico, el país entra en una situación de mayor tensión que la que venía enfrentando por la perturbadora y destructiva gestión interna del gobierno petrista y la cercanía de procesos electorales claves para su futuro.

    Sobre el tema del narcotráfico se debe tener en cuenta que es un asunto internacional que involucra a varios países del mundo desarrollado y de países en desarrollo que sirven, los primeros como mercados demandantes y los segundos como productores, puentes de tránsito y hasta consumidores en menor escala.

    Simplificar el problema a una relación tipo imperialismo-colonialismo como oportunistamente hacen mandatarios de la izquierda radical del Foro de Sao Paulo, Evo Morales, Correa, Chávez, López Obrador, y ahora Gustavo Petro, no solo deforma la naturaleza y complejidad del fenómeno sino que lo convierte en insumo de su trillado antiimperialismo para posar como víctimas del consumismo de las naciones capitalistas.

    De esa forma, Petro aprovecha la descertificación para posar de víctima y de paso azuzar su visión clasista, pobres productores contra ricos consumidores. Que significa un paso atrás respecto de una política internacional que diversos gobiernos afectados y organismos internacionales han acordado denominarlo como delito internacional que permea negativamente la economía mundo, las culturas, la política, la justicia y genera violencias por doquier.

    Es decir, un rango mucho mayor de daño que el insinuado por personajes como Evo Morales y hoy Gustavo Petro, pues en efecto y de modo constatado, las mafias que se configuran alrededor del fenómeno ejercen un papel disolvente de la economía, las costumbres, las normas, las reglas del juego y hasta las relaciones familiares.

    Esas mafias tejen redes corrompiendo sistemas policiales y gobiernos como se ha podido observar en las últimas décadas en las américas y su infiltración está soportada en sofisticadas y a la vez brutales mecanismos de presión y soborno.

    Ese es el marco en el que Estados Unidos y países latinoamericanos han acordado programas de control de los cultivos de la coca, y la producción y comercialización de la cocaína y otras hierbas y drogas. Es una política que contempla insumos y compromisos que se pueden resumir en una relación en la que los Estados Unidos aportan recursos financieros, armas, dotación, y los productores y comercializadores  preparan fuerzas policiales y de investigación, se comprometen a establecer políticas de sustitución de cultivos ilícitos por productos de pancoger, interdicción, investigación y extradición de capos y altos funcionarios corruptos.

    La política de combate al narcotráfico no es ni de cerca ni de lejos, una imposición imperialista pues los afectados en todo sentido aunque lo sean en diferente formatos y magnitudes, la han forjado a través de años de conversaciones.

    Por tanto, la certificación o descertificación es una medida adoptada por Estados Unidos acordada por diversos países que sufren el flagelo de una u otra forma. Significa un compromiso en el que Estados Unidos destina una cantidad de dólares para que se cumplan las metas acordadas. O sea, no debe ser vista como un premio o como una donación bonachona. Por supuesto, en dicha relación hay y pueden expresarse dificultades, quejas y desacuerdos entre los compromisarios.

    Lo que nos puede ayudar a entender la reacción del presidente Petro ante la descertificación puede ser leída como un acto de irresponsabilidad que se quiere justificar en una actitud complaciente hacia los pobres campesinos e indígenas que a su vez se ha traducido en una presencia orgánica de mafias centroamericanas y mexicanas en el país y por ende en un aumento de la violencia, la delincuencia, la corrupción oficial en razón del aumento desmesurado de los cultivos ilícitos y de la producción de cocaína.

    Las afanosas medidas anunciadas por Petro develan un trasfondo muy propio de mandatarios desprestigiados, ahogados en su impopularidad y fracasados en su gestión gubernamental. Opta por convertir la descertificación en su salvavidas de cara a las próximas elecciones y por eso reverdece el antiimperialismo, una carta de batalla útil para dar un paso gigantesco hacia la dictadura socialcomunista del siglo XXI. Él ve esa medida como una salvación de su proyecto que supone la ruptura de lo poco que queda de la histórica relación con los Estados Unidos y el viraje hacia la Rusia imperial y la China comunista.

    Darío Acevedo Carmona, 21 de septiembre de 2025

  • ¿Quién y cómo se define el rector de la Universidad Nacional de Colombia?

    Imprimir

    La Universidad Nacional de Colombia es la institución oficial más importante dedicada a la educación superior y  también, entre las públicas y privadas de Colombia, la que ocupa el mejor sitial en los escalafones internacionales. 

    Tiene más de tres mil profesores de tiempo completo, centenares de ellos son de dedicación exclusiva y formación doctoral. Sus logros en el campo de la investigación son un orgullo y de ellos dan testimonio las revistas y libros que divulgan los conocimientos fruto de esas actividades.

    Goza de autonomía académica y administrativa consagrada en la ley orgánica superior, lo cual quiere decir que es ella misma la que se da las normas para definir los programas, las disciplinas, el calendario y la designación de las directivas. Cada año entrega al país miles de nuevos profesionales formados bajo estrictas normas y avanzados conocimientos. Fue creada en 1867 siendo presidente el liberal radical Santos Acosta.  

    Tuve el honor de ser estudiante de ella y de convertirme en profesor en 1987 participando en sus labores misionales de docencia, investigación y administración. La conozco bien, viví en ella momentos inolvidables y alcancé metas y satisfacciones que me enaltecen. Por eso y por todo que ella representa para miles de familias y jóvenes y para el país en general, la Universidad Nacional de Colombia debe ser vista y respetada.

     Ella ha vivido momentos de euforia pero también tensos y difíciles porque no ha sido extraña a los dramas y dificultades de Colombia que son muchas y bien complejas, como quiera que, como se afirma en el ambiente, es reflejo fiel del país en que habita.

    Y eso es cierto si se tiene en cuenta que es, filosóficamente hablando, una universidad que por sus estatutos abre sus puertas a teorías científicas y políticas no escapando en ciertas circunstancias a que se produzcan equívocas mezclas entre ideas políticas con las labores docentes. No obstante, ha logrado sobreponerse a difíciles coyunturas trágicas y momentos de encrespamientos ideológicos y políticos. 

    Quizás, lo dicho hasta aquí sea útil para tratar de entender el funcionamiento de esta institución encargada de una de las más nobles misiones, a saber la de contribuir al desarrollo del país y a la formación de la Nación.

    La dimensión de su existencia no la exime de profundas controversias por lo que en ella ha sucedido y sigue ocurriendo. No todo lo que se ve es de exaltar. En ese volcán con el que podemos dibujar todo lo que en ella se vive, ciertamente se expresan conflictos y situaciones que no dejan de preocupar a la opinión pública.

    En las líneas siguientes comentaré la crisis originada con el nombramiento del nuevo rector desde abril de 2024. El rector de la UN se nombra cada 3 años a través de un procedimiento doble que resulta de unas consultas a la comunidad académica, profesores y estudiantes, que no son vinculantes, y, la elección que hace el Consejo Superior Universitario (CSU), máximo organismos de autoridad de ella. Este órgano está conformado por 8 personas: dos delegados del presidente de la república, un delegado del ministro de educación, uno del Consejo Académico, uno de los exrectores, uno por los profesores, uno por los estudiantes, resultado estos dos últimos de votaciones de corte democrático. El Consejo Nacional de Educación Superior, CESU, nombra el octavo miembro.

    En el nombramiento del nuevo rector el delegado de este organismo, Humberto Rosanía, votó por Ismael Peña. Días después Rosanía por vencimiento de periodo fue relevado por Víctor Manuel Moncayo, dando como resultado una variación en la correlación de fuerzas a favor del candidato del presidente Leopoldo Múnera. 

    Resulta que en el proceso para nombrar el rector para el período 2024-2027, quien ganó la consulta entre profesores y estudiantes fue el docente Leopoldo Múnera y el que obtuvo la mayoría en el CSU fue el profesor Ismael Peña, siendo este el que se posesionó como el nuevo rector. Los seguidores de Múnera no aceptaron la decisión del CSU y la impugnaron acompañados por desfiles y protestas de sus seguidores. 

    Más adelante, el presidente Petro intervino de tal forma que cambió la decisión al promover una nueva votación luego de destituir a su ministra de educación por que había votado a favor de Peña. Como quiera que el asunto se llevó al Consejo de Estado, unos impugnando el nombramiento de Peña y otros el  de Múnera. Hasta el momento, agosto de 2025, el rector, fruto de una maniobra externa, es Leopoldo Múnera.

    Ahora bien, la Sección Quinta del Consejo de Estado en respuesta a denuncia de Leopoldo Múnera quien demandó la nulidad de la elección del profesor Peña, definió que esa elección fue legal, pero se abstuvo de referirse a la de Múnera y a aclarar si Peña debía retomar el cargo de rector. En mi parecer, es de lógica que Múnera deje el cargo.  

    A pesar del fallo del Consejo de Estado, el rector impuesto por Petro, Múnera, recibió el respaldo del Consejo Superior Universitario, en comunicado en el que antepone el hecho político de estar Múnera ejerciendo y valiéndose indebidamente de que el magistrado del Consejo de Estado no pidiera la reincorporación de Peña, porque no era su competencia.

    Solo piensen ustedes, amigos lectores, que si la elección de Peña fue correcta, la de Múnera necesariamente fue lo contrario ya que para un solo cargo, el de rector, no puede ser elegida más de una persona y que si hay competencia entre dos procesos diferentes, y el de Peña fue legítimo y legal, el posterior, el de Múnera, debe ser declarado ilegal o inocuo o incorrecto. Es decir, Múnera debe ceder el cargo al rector en propiedad Ismael Peña

    Darío Acevedo Carmona, 14 de agosto de 2025

  • Libreta de apuntes: selección de mis comentarios en la red X

    Imprimir
    1. Colombia patria querida, tan dulce y amarga a la vez.

    El gran físico cuántico de Colombia, "oficial" de Bolívar (Gustavo), el heraldo de la bandera de la muerte, el amigo de las guerrillas más sanguinarias del mundo, el hermano de Maduro, cree que los misiles con los que Israel ataca y se defiende de los terroristas que lo quieren destruir se activan con carbón.

    Llevado por sus ansias de ser reconocido como líder mundial del cambio climático, de la paz, de la justicia, del amor a la humanidad y al polvo de las estrellas, prohibió la exportación de carbón a Israel condenando a miles de personas y familias al hambre y a la miseria.

    31 ago. 2025, 295 Visualizaciones en X

     

    1. ¿Se normalizó el secuestro de policías y soldados?

    Con relación al secuestro y liberación de los 34 soldados en el Guaviare, acabo de escuchar a uno de los miembros del panel de BluRadio, no era Néstor Morales ni Ricardo Ospina, decir con exaltación y diría que con tono apologético que la conducta de las comunidades que cometen ese delito es porque no creen o no aceptan la autoridad del estado y que este tiene la obligación de ganarse el respeto por las buenas, dando a entender que no es válido el uso legítimo de la fuerza que la constitución le asigna a la Fuerza Pública. Agregaba que detrás de tales prácticas existen problemas sociales por la tierra y el abandono. No escuché ni una palabra sobre lo que es vox populi en el país, a saber, que dichos actos criminales eran impulsados por grupos guerrilleros y bandas de narcotraficantes.

    Tampoco escuché de parte del panelista palabras para reconocer que en los casos hasta ahora cometidos los soldados y policías no han apelado al uso la fuerza para defenderse y para actuar acorde con el mandato legítimo que les otorga la Constitución.

    Da rabia y tristeza escuchar en los medios voces que validan un viejo esquema justificador de la violencia política porque el estado es ausente. ¿Acaso de ello no se deduce que la revolución, secuestros incluidos al estilo de las guerrillas, está al orden del día?

    9:11 a. m.  29 ago. 2025, 532 Visualizaciones en X

     

    1. De nuevo la JEP y los falsos positivos:

    Hace algunas semanas el presidente de la JEP, el Dr Ramelli, declaró en evento televisado que la cifra real de falsos positivos era muy inferior a la de 6402. También una de las magistradas afirmó que ese tipo de graves crímenes no fueron fruto de una política del estado colombiano ni de la Seguridad Democrática.

    Por eso, me parece extraño y poco serio este anuncio (ver entrecomillado) que reinsiste en una cifra deformada con fines políticos e ideológicos.

    Cita: “Jurisdicción Especial para la Paz. @JEP_Colombia. 28 ago. La Sección de Reconocimiento de Verdad de la JEP realizó una visita técnica al predio donde se construirá el ‘Parque Memorial: 6402+ razones para no olvidar’, un proyecto liderado por @MAFAPOCOLOMBIA.”

    28 ago. 2025, 3.114 Visualizaciones en X

     

    1. La Propaganda y la guerra cultural comunista:

    Así es Gonzalo, hay que reconocer que ellos (los comunistas) tienen dos campos en los que son expertos: 1. la propaganda, la hacen con todos sus activistas de base, con las bodegas, en las redes y con algunos medios que les hacen eco a todo lo que dicen. 2. La guerra cultural que consiste en controlar centros de poder de la sociedad democrática para adoctrinar en perspectiva de largo aliento, el aparato educativo, los órganos de justicia con su infiltración en juzgados y magistraturas, en la fuerza pública a punta de debilitarlas y corromper a sus mandos, el mal gobierno para acrecentar el caos para así emerger como los salvadores, reelección indefinida, control de las elecciones, el erario, dañar sistemas que funcionan para que las gentes estén ocupadas como el de la salud, etc.

    27 ago. 2025, 281 Visualizaciones en X

     

    1. El desgastado cuento contra Uribe:

    Tanto el senador Cepeda como el presidente Petro y este cuando era senador decían, y sus bases a las que hoy llaman las bodegas, repetían que el Gran Colombiano, el expresidente Uribe Vélez, era el responsable de la creación de las Convivir (cuando fueron creadas en el gobierno de César Gaviria) y del grupo  paramilitar Metro, también lo señalaban de estar tras la masacre del Aro y otras, de estar relacionado con narcotráfico, etc. ¿Hay peor injuria y calumnia que esas?, O ¿no lo son porque salen de sus bocas? Recordemos que en el juicio a Uribe, Cepeda negó que le constara esos señalamientos?

    27 ago. 2025, 307 Visualizaciones en X

    Coda: Pregunta de periodista para el precandidato Iván Cepeda: ¿En la nueva denuncia contra Álvaro Uribe Vélez y sus hijos cuántas cárceles piensa visitar?

    Darío Acevedo Carmona, 19 de septiembre de 2025

  • Petro desnuda su verdadero plan

    Imprimir

    En ceremonia oficial de la Policía Nacional y en presencia del alto mando de las Fuerzas Militares a quienes, siendo congresista persiguió, denigró y denunció, Gustavo Petro habló de muchas cosas a la vez, en un discurso deshilvanado en el que insistió en usar la figura e imagen de Simón Bolívar para vomitar sus insolencias y ocurrencias sobre la historia del país.

    Como el más curtido pacifista y dando cátedra de paz con su infaltable lápiz con el que busca ser visto como un doctor sabio e intelectual, habló contra el odio político como si él no fuera el mayor promotor del odio de clases, del odio a los empresarios, a los ricos, a la oligarquía, como si su odio al expresidente Álvaro Uribe Vélez no fuera tan evidente y enfermizo.

    Y, en alarde de valiente defensor de la soberanía nacional, amenazó a los Estados Unidos con el alzamiento de todos los países latinoamericanos si se atreve a intervenir o hacer efectivo el operativo contra el dictador Maduro.

    Se le despertó su vieja monserga antiyanki, antiimperialista, proponiendo a cambio la solidaridad con un tirano, con  el ladrón de las elecciones presidenciales de Venezuela donde reina la alianza del círculo gobernante con el narcotráfico.

    Es decir, ni más ni menos, disponer, como si se tratase de una entidad a la que puede manejar a su antojo, el humillante papel de ser solidaria con quienes arrasaron la riqueza, la democracia y la libertad en Venezuela.

    Pero, el señor Petro no se detiene ahí, vale preguntarnos entonces, qué es lo que busca atizando la bandera nacionalsocialista contra los Estados Unidos el principal aliado de Colombia?

    Todo parece indicar que Petro se la jugará totalmente a crear un ambiente de guerra y de amenazas para desestabilizar de tal manera el país que le sirva de pretexto para declarar la conmoción interior, gobernar por decreto, o sea, como un auténtico dictador y suspender las elecciones y asegurar su permanencia en el poder desde el cual convocaría su anhelada asamblea constituyente.

    No sé si esas decenas de oficiales, suboficiales, agentes y sus familias, entenderían el mensaje real que su presidente y primer comandante les planteó de forma entrecubierta en sus repentinas y delirantes ocurrencias.

    Y que él haya desafiado su inteligencia  y burlado su disciplina y respeto para reiterarles la subversiva orden de respaldar sus planes golpistas.

     

    Sobre el asesinato de Miguel Uribe Turbay

    Lo que se ha dicho por personas y sectores del petrismo sobre el asesinato de Miguel Uribe Turbay revela la miseria humana en sus más bajos instintos, veamos:

    Empecemos por el jefe de ellos, el guerrillero presidente amenazó con borrar del Congreso a aquellos que se opusieran a sus proyectos y en concreto dijo que Uribe Turbay “ya no podrá” denunciar su proyecto de convocatoria de una asamblea constituyente porque el pueblo los va a borrar de la historia.

    Por otra parte, el gran desfalcador del erario de Medellín, especialista en propagar mendacidades y estupideces, temerariamente atribuyó el asesinato a sus copartidarios de la extrema derecha que lo habrían hecho para acusar al gobierno y desestabilizar el país.

    Las bodegas y los contratista de imagen de presidencia descargaron en las redes una conseja tanto más vil e infame al afirmar sin titubeos que la prolongada hospitalización de Uribe Turbay era falsa, que él estaba vivo y escondido en acto teatral victimizándose con fines publicitarios.

    El pastor Saade consecuente con su brutal desparpajo aseveró que el asesinato del Senador se asimila a un riesgo que corren los políticos así como lo corren los que montan en bicicleta, o sea, normalizó su asesinato.

    Amenaza, distorsión y mentira a la vez para enredar y evitar que emerja la verdad.

    Es inexplicable la lentitud de la Fiscalía en el proceso de investigación. Es sospechosa que un menor de edad haya salido de la detención como si saliera de su residencia. Es demasiado sospechoso que el supuesto ejecutor del plan contra Uribe Turbay, mano derecha de alias Iván Márquez, haya sido asesinado al parecer por sus jefes.

    Toda la madeja no se desenreda aún y todos los indicios apuntan a la hipótesis de que se trató de un crimen de estado.

    Darío Acevedo Carmona, 13 de agosto de 2025

  • ¿Cómo se demuele una obra bicentenaria en un santiamén?

    Imprimir

    No me refiero, claro está, a la destrucción generada por un terremoto grado 8.5 en la escala de Richter ni a un huracán grado 5 que arrasa lo que encuentra en su trayectoria en cuestión de segundos, minutos y hasta días.

    Me refiero a lo que está le está ocurriendo al estado republicano y democrático de Colombia hoy en manos de la más despiadada y tóxica elite ultraizquierdista que además de revolucionaria es inmoral, corrupta, desvergonzada e inepta y según algunos cercanos, también les halan a consumos que afectan su juicio.

    Hoy Colombia, por sus medidas y declaraciones ha destrozado su política exterior. Está al borde de un conflicto armado con Perú, rompió relaciones con Israel un aliado de suma importancia. Está haciendo todo lo posible por enemistarnos con Estados Unidos, nuestro principal aliado y mercado, etc.

    Y como si  ello fuera cosa normal, el señor su presidente, Gustavo Petro, manifiesta su apoyo a la organización terrorista Hamás, a la tenebrosa dictadura de Maduro y Diosdado Cabello, cabezas del Cartel de los Soles y protectores de las Farc y el Eln.

    La obra destructora del gobierno petrista tiene similitud con un terremoto o un huracán grado 5, si tenemos en cuenta que lo arrasado ha sido forjado a lo largo de más de 200 años de vida republicana. Una historia de la que se burla al reducirla a una frase agitacional y al hacer analogías floripondias con la literatura garciamarquiana, diciendo que no se ha hecho nada, que hemos vivido cien años de soledad, que se ha perdido el tiempo, que siempre han gobernado los mismos con las mismas.

    ¿Habrá algo más atropellante y disruptivo que posar de historiador, como posa de economista, de filósofo, de físico cuántico y de ecólogo, es decir un sabelotodo? Porque simplificar de esa forma 200 años de vida es negar la riqueza, la complejidad, las realizaciones, la cultura, los símbolos patrios a los que ha ironizado y todo lo que hemos sido y ahora somos, es la ofensa más grave a lo que se denomina hoy como la identidad nacional.

    Lengua de fuego es la que tiene este mandatario para incendiar con sus palabras la obra de muchos intelectuales, historiadores, científicos y gobernantes expresada y visible en miles y miles de libros,  ensayos literatura, etc., que en esencia es algo igual de vituperable y horripilante como quemar libros, puesto que, como él dice embriagado en su arrogante papel de profeta o Adán, no somos nada.

    Coda: Tristeza inmensa por la muerte de Miguel Uribe Turbay, mi solidaridad con su familia, con su partido. Colombia perdió una gran promesa de liderazgo, que este asesinato no sea condenado a los anaqueles de la impunidad.

    Darío Acevedo Carmona,  11 de agosto de 2025

  • ¿Esperar hasta 2026?

    Imprimir

    Una corriente de opinión muy importante en la que figuran muchas personalidades políticas, de los medios y analistas, consideran que hay que esperar hasta 2026 para derrotar a Petro en las elecciones parlamentarias y presidenciales. Los argumentos van desde afirmar que deponerlo equivale a convertirlo en un mártir de la izquierda y que se fortalecería más. Otros piensan que Petro permitirá unas elecciones libres, tranquilas, y además, que es derrotable. También están los que confían que Petro no terminará de destruir el país y su institucionalidad en el año que le falta para concluir su mandato.

    Razones no faltan para abrigar la esperanza de salir por vía electoral del agujero negro en que nos ha metido este gobierno, se alega que es un procedimiento legal y por supuesto, no se le niega.

    Sin embargo, pienso que las leyes que nos rigen y en particular, algunos artículos de la Constitución Nacional, brindan herramientas al alcance de las fuerzas democráticas del Centro, la Centro-Derecha, la Derecha y sectores independientes y que hay evidencias suficientes de los hechos bochornosos en que incurre a menudo el señor Petro que afectan de manera profunda la imagen de nuestro país ante el mundo y son motivo de vergüenza en tanto lesionan de manera grave la institucionalidad, de tal manera que reúne méritos para ser juzgado por el Congreso de la República.

    El principio jurídico según el cual cuando alguien comete uno o varios delitos, y lo hace en conciencia de estarlos cometiendo, debe ser judicializado de inmediato, sometido a juicio y ser castigado conforme a ley. Quienes desde el Congreso obvian el deber de impulsar el juicio por indignidad contra el presidente Petro por razones de presunta conveniencia política o llevados por un espíritu de apaciguamiento, podrían estar incurriendo en el delito de omisión de funciones a título de dolo.

    Cuando digo que es necesario que las fuerzas opositoras al gobierno Petro pasemos a la ofensiva, ¿qué quiero decir? Aporto dos respuestas, pueden ser muchas más: 1. Significa que no debemos dejar que él nos imponga la agenda. 2. Significa que es más rentable que él se queje de nosotros en vez de nosotros estar hablando de él. También puede entenderse en esta línea la negativa del Congreso a aprobar su proyecto de consulta popular. Apoyar la denuncia del Dr  Abuchaibe por exceder topes de campaña lo que implica juicio por indignidad, artículo 109 de la C.N. Una más: organizar una movilización nacional que no tiene costo alguno, se requiere una gran unidad: convocar un cacerolazo nacional al mediodía o al anochecer del día señalado, exigiendo la renuncia de Petro.

    Insulta el sentido común, trata a la población como ignorante, está causando un daño mayúsculo al país, a su economía. Su cinismo no tiene parangón. Hace y deshace con la imagen del país, destruye la confianza en la institucionalidad, y no hay quien le ponga freno. El Congreso está en mora de juzgarlo y destituirlo por indigno.

    Ocurre con él algo similar al caso del ladrón que sorprendido in fraganti y perseguido por una multitud que grita “cójanlo, cójanlo”, abandona el cuerpo del delito, se esconde y luego se une a la turba y grita con ella “cójanlo, cójanlo”.

    Darío Acevedo Carmona, junio de 2025