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guerrillas

  • Uribe: luchador incansable

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    Amigos de estas redes, este hombre no es un desleal, no es un traidor, no es un corrupto. Como todo general en guerra, es capaz de parar un combate para procurar que los heridos reciban atención. Este hombre arriesgó su vida para salvar a Colombia del castrochavismo, se enfrentó en SantoDomingo a los presidentes del Alba, Chávez, Correa, la Kirchner, etc, él solo, después de haber ordenado el bombardeo donde cayó Raúl Reyes, este hombre lideró la Operación Jaque una de las más aplaudidas en el mundo militar.

    Este hombre es humano y comete errores porque no es un dios, tiene una familia que defiende a capa y espada. Este hombre ha sido linchado por la extrema izquierda, ha sido víctima de persecuciones físicas por atentados y judiciales por montajes como los liderados por Cepeda y Petro. Contra él se han ensañado con el propósito de anularlo, de encarcelarlo y hasta de matarlo.

    Y aún, en medio de todo, así como es combativo ante los terroristas, y de contundente con su palabra es capaz de cantarles poemas a las mujeres y de hacer chanzas con la gente común y corriente.

    Por favor, no sean injustos, no lo crucifiquemos, no nos abalancemos contra el "Cucho" al estilo de las hienas, en manadas.

    Uribe es un luchador de todas las horas por este país, por su bienestar, por su libertad. Si Ustedes creen que cometió un error por haber impulsado que la bancada del CD votara a favor de la salida de Petro del país, pues háganselo saber y sentir, pero díganselo de buenas maneras, en vez de ponerlo en la Picota pública.  Los rivales de él son otros conocidos de autos, no debemos irrespetarlo situándolo en estacas ajenas y extrañas. Uribe no es enemigo del presidente De La Espriella, ya lo ha demostrado y así lo veremos en adelante.

    Darío Acevedo Carmona, 14 de agosto de 2026, 10.182 visualizaciones

     

    1. Preguntas para un influencer que afirma que Uribe nada hizo en sus dos periodos. Varias de sus preguntas no son tales sino opiniones. Le ayudo con estas

    ¿Quién empoderó a las Fuerzas Militares cuando el país se daba por perdido en 2002?

    ¿Quién ordenó operaciones especiales con las que se golpeó estratégicamente a las guerrillas?

    ¿Quién ordenó y logró sin aspavientos y con gran acierto la desmovilización de los grupos paramilitares?

    ¿Bajo el liderazgo de quién se logró apresar al primer gran cabecilla de las Farc, Simón Trinidad, ¿lo extraditó y sigue preso en EE. UU.?

    ¿Bajo el liderazgo de quién se logró dar de baja al cabecilla guerrillero Martín Caballero que asolaba los Montes de María y fue liberado un exministro de Pastrana?

    ¿Quién dio la orden de bombardear el campamento de Raúl Reyes en Ecuador y darlo de baja? y quién enfrentó a los presidentes socialistas del siglo XXI sin dejarse acobardar? ¿Quién dejó en marcha los operativos en los que unidades especiales de combate persiguieron y dieron de baja al jefe militar de las Farc, el Mono Jojoy y al nuevo jefe del Secretariado, ¿Alfonso Cano?

    ¿A quién se le puede atribuir en lógica la derrota estratégica de las Farc-ep que se tradujo en su sentada a negociar?

    ¿Quién fue el traidor en las elecciones presidenciales de 2010, Santos o Uribe?, Quién tiene la culpa en una infidelidad: ¿el que la comete o el que la sufre?

    ¿Cuál fue el presidente que redujo los homicidios de 30mil a quince mil entre 2002 y 2010?

    ¿Quién redujo indicadores de pobreza e hizo crecer la economía?

    ¿Quién ha sido objeto de varios intentos de asesinato y atentados terroristas y quién ha sido blanco de la más violenta persecución judicial por parte de dirigentes de la extrema izquierda?

    ¿Quién ha sobresalido por su férrea, constante e indoblegable lucha en defensa de la democracia y las libertades en Colombia en lo corrido del siglo XX?

    ¿Quién trabaja sin chistar por esta patria ultrajada por violentos, guerrillas y narcotraficantes?

    ¿Dígame quién, en una odisea como la que él ha realizado, puede estar libre de cometer errores y quien por ellos tiene que ser vituperado y maltratado como si fuera el peor ser humano?

    ¿Diga con sinceridad, a estas alturas, que otro dirigente de este país merece más que él la distinción de ser el Gran Colombiano de todos los tiempos?

    Darío Acevedo Carmona, 14 de agosto de 2026, 4053 visualizaciones

  • Niños y civiles escudos de grupos ilegales

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    Desde la década anterior la sociedad colombiana ha visto escenas en las que grupos de pobladores, indígenas, campesinos y otros, rodean, acorralan, insultan, humillan, amenazan, hieren y hasta asesinan a soldados y policías que entran a territorios en cumplimiento de misiones oficiales.

    No existe disposición legal que les impida hacer sus operativos, es todo lo contrario, las unidades tienen un mandato legal, es parte de sus funciones y no hacerlo puede derivar en sanciones. No hay territorio ni población ni puede haberla, vedada a operativos oficiales de los agentes del estado.

    Pero, los cercamientos a los agentes oficiales se han convertido en algo común, incluso, ha habido casos en los que son robados en sus pertenencias, sus armas y amenazados con garrotes y armas cortopunzantes.

    Tarde, pero, al fin de cuentas, más vale, existe la suficiente evidencia de la manipulación que grupos armados ilegales como guerrillas o bandas criminales ejercen sobre los pobladores para que hagan este tipo de asonadas so pena de ser castigados.

    Esta percepción del problema explicaría su repetición en zonas altamente conflictivas o allí donde se  llevan a cabo cultivos ilícitos y dichos grupos tienen intereses directos para su financiación y demás actividades de confrontación con la Fuerza Pública. Y es grave porque de tiempo atrás dichas guerrillas y grupos o bandas han buscado ser reconocidos como contrapartes del estado en el marco de un conflicto armado.

    En medios académicos, políticos y en programas de opinión se alega a fondo para caracterizar la situación de violencia en el país como un conflicto armado. El estado, con fines de legitimar negociaciones con guerrillas ha aceptado tal calificación. Sin embargo, sectores afines o simpatizantes de esas guerrillas, históricamente, no han cesado de mostrar que dichas agrupaciones son encarnación de los intereses de la población y que son víctimas del estado, actitud que contradice, de hecho, la noción de conflicto armado que en términos del DIH, es definido como la confrontación entre dos partes armadas, con mando y cierto control de la población y sobre el territorio.

    De acuerdo con las estipulaciones del DIH, una prohibición cuya violación conduce a un crimen de guerra es que se recluten menores de edad, y peor, que esos menores sean uniformados, reciban instrucción militar y sean puesto en primera línea en una confrontación con el enemigo. Sobre el tema abundan las evidencias de que tal proceder es un hábito de las guerrillas colombianas. Como lo viene siendo, también, la instrumentalización de población civil para rodear, inutilizar, vejar, secuestrar y expulsar a unidades de la Fuerza Pública.

    Como quiera que esos hechos nada tienen que ver con la protesta social o con la lucha por reivindicaciones puntuales, sino con el hecho militar en sí, es decir, con la expulsión de soldados y policías de sus zonas y que ello favorece a esos grupos armados para obtener ventajas en sus acciones ilegales, es claro que al igual que ocurre con los menores instrumentalizados, que son convertidos en objetivo militar, ahí la responsabilidad o culpa no es del estado sino de esas agrupaciones armadas ilegales, pues son ellas las que forzan a menores y a civiles adultos a proceder agresivamente contra los agentes del estado y convertirlos en escudos para no ser atacados, ganar posiciones, asegurar ocupación y control de áreas e infraestructura, que, en casos de conflicto armado, pueden dar lugar a pensar que esas acciones manipuladas por las guerrillas sean vistas como actos de guerra.

    Un soldado o policía, en zona de combates, donde se supone está presente el enemigo armado, puede verse obligado a defender su integridad y su arma, de la que depende su vida, como una amenaza o un ataque fraguado por las guerrillas.

    Por fortuna, los agentes oficiales han aguantado con gran estoicismo hechos tan graves en vez de hacer uso de sus armas, lo cual habla muy bien del espíritu humanitario en el que se han formado. Pero, es muy alto el riesgo de que en alguna de esas situaciones se desencadene una tragedia, en cuyo caso, los colombianos no nos podemos equivocar en señalar a los culpables de lo que suceda que, no son otros que las guerrillas ya acostumbradas a escudar su accionar o su presencia entre los pobladores infiltrándose o disfrazando de indígenas y campesinos a guerrilleros.

    Que quede claro pues, que es por disposiciones del derecho internacional humanitario que, reclutar, alistar y llevar a combates a menores de edad u obligar a civiles a que lo hagan, bajo amenazas, constituye un crimen de guerra de las guerrillas que ponen en peligro la vida e integridad de esos menores y civiles al conducirlas a encarar y agredir a miembros de la Fuerza Pública.

    Ojalá tomen nota de estos delitos las oficinas de la ONU, la OEA, las misiones de Derechos Humanos y ONGs y exijan a quienes así están procediendo cesar en tales conductas criminales.

    Darío Acevedo Carmona, 12 de noviembre de 2023

  • Apuntes sobre el estado, presidentes, paz, irregulares y responsabilidad sobre la violencia

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