Ok

By continuing your visit to this site, you accept the use of cookies. These ensure the smooth running of our services. Learn more.

conflicto armado

  • El Falso discurso de Petro sobre los niños en la guerra

    Imprimir

    Gustavo Petro y otros dirigentes del Pacto Histórico, principales responsables del fortalecimiento de las guerrillas y otros grupos narco criminales con su falsa "paz total" apelan a su falseamiento de defensa de los niños para condenar los bombardeos de las Fuerzas Militares contra las bases  de esos bandidos y acusar la política del presidente De La Espriella como violatoria de los derechos humanos. ¿Por qué el discurso de Petro, Cepeda y compañía es una estrategia a favor de esos grupos terrorista y no una defensa de los derechos de los niños?

    La razón salta a la vista: No es de ahora sino desde su creación, esos grupos reclutan niños para ubicarlos en la primera línea de ataque contra las tropas oficiales, como "carne de cañón".

    Como esa modalidad fue ampliamente denunciada con el consiguiente desprestigio para sus promotores, en vez de sus pender el reclutamiento de los niños y niñas, cambiaron su narrativa volteando su dedo señalador contra el Ejército Nacional.

    De esa forma crearon el ambiente para suspender por vía judicial el bombardeo contra las bases criminales. Una astuta jugada que no solo anula la acción oficial, sino que fortalece a esos grupos que, con mayor razón o lógica incrementan el reclutamiento de menores para convertirlos en escudos protectores de los jefes adultos que además, como se ha comprobado, abusan de ellos sexualmente.

    Por esa medida, criminal hasta los tuétanos, es que esos grupos están a la ofensiva en varias regiones del país. Súmenle a esa criminal estrategia, las provocadas asonadas de campesinos contra soldados y policías cuando estos realizan operativos contra integrantes de esas estructuras.

    El gobierno petrista colocaron a las tropas en retirada, las señalaron como asesinas, les impidieron actuar a la ofensiva, y cuando lo hacían descabezaban a altos oficiales.

    Ahora bien, el triunfo de Abelardo De La Espriella está enderezando la política de seguridad y develando los engaños de la "paz total", y esa es la razón de su bulla con la que buscan mantener las zonas en manos de los ilegales bajo el seguro de no ser atacadas.

    En esencia es lo que dicen algunos analistas: como nadie puede constatar si hay o no niños en esas bases, no se pueden bombardear.

    De paso, se desconoce un principio del DIH que no es de invento colombiano: en un conflicto armado quien quiera que porte armas y esté de camuflado es actor que puede atacar y por tanto ser atacado.

    Darío Acevedo Carmona, 7 septiembre de 2026, 1.430 Visualizaciones

  • Reaparecen los “dueños de la Memoria”

    Imprimir

    “410 personas y 131 organizaciones de Colombia y el mundo” dirigen una carta a un magistrado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtiendo el peligro que para la memoria de las víctimas y el Centro Nacional de Memoria Histórica representa el nombramiento que el Presidente de la República, Abelardo De La Espriella, hizo en cabeza del abogado y periodista D´Mar Córdoba, porque, según ellos es un negacionista del conflicto armado.

    El Dr Córdoba no había pasado aún la puerta de entrada a las instalaciones cuando se inició la recolección de firmas que, teniendo en cuenta experiencias anteriores, significa el inicio de una campaña de difamación, mentiras y señalamientos tendientes a invalidar la autoridad del nombrado y las facultades del Presidente para cubrir ese cargo.

    Estamos ante una copia exacta de la estrategia usada por quienes se consideran dueños de la memoria de las víctimas y que en 2019 cuando vetaron y sabotearon el nombramiento del historiador Pacheco y del politólogo Torrijos, se avanzaron luego contra quien estas notas escribe, con la diferencia que a mí no pudieron hacerme renunciar ni vencerme en tribunales, en medios con periodistas favorables a su bulla ni con la JEP encima.

    Su método es antiguo y típico de fuerzas de extrema izquierda y extrema derecha, más concretamente de los estalinistas y fascistas que, como las fieras, atacan primero a la cabeza rodeándola de adjetivos descalificadores, señalamientos, estigmatizando su pensamiento e inventando “delitos” para equipararlos con los usados contra los nazis por el holocausto judío.

    No dudo que detrás de esta infamia con la que abren fuego contra un profesional sin tacha alguna, están los mismos negacionistas de nuestra democracia que viven de ella, de los congresistas que llevan décadas persiguiendo a opositores en los estrados judiciales ante su incapacidad para encararlos política y filosóficamente.

    Son las mismas organizaciones que firman sin saberse quienes las integran y dirigen, en qué fecha se reunieron, qué documentos discutieron, quién los presentó, etc. Porque lo importante es llenar las cuartillas con muchos nombres y con firmas de militantes de su propia tendencia opositores del sistema político vigente.

    Pretenden que la CIDH anule el nombramiento del Dr Córdoba porque como ciudadano libre pensó el conflicto armado como a los denunciantes no les parecía correcto, que no es algo diferente a cercenar el derecho a la libre expresión y a la libre opinión. Es casi seguro que los jefes de este atropello, en los días siguientes, saquen a relucir otras sucias movidas para escalar su persecución.

    Darío Acevedo Carmona, 28 de agosto de 2026, 11,7 mil, Visualizaciones en X.

    Ex Director General del CNMH

    Coda: Más de un contratista activo o inactivo del CNMH, de esos que extienden el origen del conflicto a épocas de Caín y Abel, que creen en la bondad eterna de quienes reclutaban menores de edad, violaban y los convertían en esclavos sexuales, de quienes secuestraban civiles para "financiar" su "guerra social comunista", que practicaban el aborto para mantener la disciplina revolucionaria, y cometían todo tipo de fechorías, como la de inmiscuirse en el narcotráfico, son los que escriben loas y admoniciones gratuitas e impúdicas en estas redes para lavarles la sangre de inocentes que derramaron sin piedad contra millones de colombianos de bien, que defienden a comandantes de las Farc, el Eln, el Epl, el M19 como luchadores merecedores, no de alguna condena o castigo sino de premios y distinciones.

    31 agosto de 2026, 1.379 Visualizaciones

  • Apuntes sobre el estado, presidentes, paz, irregulares y responsabilidad sobre la violencia

    Imprimir

     

     

     

     

    Leer más ...

  • Proceso de paz debe contemplar una dosis mínima de castigo y justicia

    Imprimir

    "Proceso de paz debe contemplar una dosis mínima de castigo y justicia": Director del Centro de Memoria Histórica

    Mayo 10, 2019 - 11:30 p.m.   Por: 
    Olga Lucía Criollo / editora de Poder
     
    Rubén Darío Acevedo, director del Centro Nacional de Memoria Histórica

    Rubén Darío Acevedo, director del Centro Nacional de Memoria Histórica

    Especial para El País de Cali, Colombia


    Así habla el nuevo director del Centro Nacional de Memoria Histórica, Rubén Darío Acevedo, quien reconoce que tiene una mirada distinta sobre el conflicto armado.

    Polémico en sus posturas, como polémico fue su nombramiento, dice que durante su gestión se ocupará de las víctimas que no han sido atendidas hasta ahora, entre ellas las de las Fuerzas Militares y la Policía, así como las de los secuestros de La María y el Kilómetro 18.

    ¿Qué ha sido lo más difícil durante los meses que lleva en el cargo?
    ​

    Todo, primero por el veto ideológico: se pretendió convertir en un dogma de fe algo que no puede serlo, por la reacción de una cantidad de organizaciones de víctimas, académicos y columnistas. La otra parte difícil fue el proceso de empalme, porque solo tenía dos personas que me acompañaban, y entender cómo ha funcionado el Centro de Memoria Histórica, por una buena de cantidad de problemas de orden administrativo y de muchos proyectos pero que no sabíamos cómo se habían hecho. Ahora se trata de trazar correctivos, los planes de acción con la filosofía nuestra, lo que tampoco es fácil.

    Después de ser cuestionado por lo escribía en Twitter, ¿cerró esa red social, se arrepiente de lo dicho?
    ​

    Ese es un medio de opinión libre, donde uno a veces coloca frases producto de alguna reflexión y otras veces entra en polémica y se desfoga. Loa tuits están allí, no los he borrado porque es mi forma de pensar, sino que dejé de escribir porque hoy soy un funcionario con una función delicada y no quiero generar ruido.

    ¿Cuáles van a ser las prioridades durante su gestión?
    ​

    En primer lugar, atender una serie de víctimas que no han sido atendidas, entre ellos casos emblemáticos como el de las niñas de la Fundación Rosa Blanca, víctimas de violación y atropellos sexuales por parte de las Farc. También quiero entrar en contacto con las Madres de Soacha, que alegan haber sido víctimas de ‘falsos positivos’ sobre sus hijos. Quiero escucharlas desde el Centro, que hace un trabajo técnico, con metodología, para que la gente elabore en una narrativa lo que vivió y sufrió, quiénes fueron, cuándo fue el drama, cómo ocurrió, quiénes lo cometieron y después de eso cómo han vivido, cómo han logrado curarse las heridas, salir adelante, ese es el objetivo de la recuperación de la memoria.

    ¿Otros casos emblemáticos?
    ​

    Sí, el caso de la familia Turbay Cote, la familia Vélez White, de Antioquia, que es la familia de la exministra de Educación cuya madre fue muerta siendo líder comunitaria y dos hermanos desaparecidos; el de la familia Gaviria, propietarios de El Mundo, de Medellín... En el Valle vamos a acometer el secuestro de La María, el primero que ocurrió en cuanto a violación de un espacio de culto por parte del ELN, el del Kilómetro 18 y un caso que es individual, pero puede tener repercusión importante, el del hijo de José Cardona Hoyos, dirigente del Partido Comunista asesinado por las Farc porque se oponía a la combinación de todas las formas de lucha.

    ¿Y en cuánto a la Fuerza Pública?
    ​

    Hemos entrado en contacto con algunas unidades y hemos descubierto que ellos ya han ido avanzando en la recuperación de la memoria de sus víctimas, las quieren honrar, reconocer, visibilizar y no aceptan que no se puede hablar de los militares que han sido víctimas, en particular de crímenes como secuestro prolongado, desaparición, ya que hay decenas de soldados y policías desaparecidos; muertes fuera de combate y amputaciones o afectaciones del cuerpo, cegueras, sordera, pérdida del rostro, de las manos, mutilados como consecuencia del estallido de artefactos no convencionales. Ellos hablan de 296.000 víctimas con sus respectivas familias, multiplique por 3 o 4 y pasamos del millón.

    Otro campo es concluir un área de trabajo que se llama Acuerdos de la verdad, un trabajo que se hace con los victimarios, con los paramilitares de Justicia y Paz, se les busca por frentes y los que quedaron libres se comprometen a confesar la verdad y la narran en un documento y, en caso de que el juez los llame, ellos se comprometen a contribuir al esclarecimiento de los hechos. El Centro de Memoria Histórica tiene que recoger unos 18.000 documentos, de los cuales llevamos 13.000 y la idea es que este año podamos concluir.

    Usted habló de un convenio con Colciencias, ¿en qué consiste?
    ​

    Ya tuvimos una primera reunión y la respuesta fue positiva. Vamos a firmar y a buscarle dinero para lanzarles una propuesta a todos los grupos de investigación de todas las universidades públicas y privadas del país, que en el área de ciencias sociales y humanas han adelantado trabajos sobre eso que llamamos conflicto armado, violencia política, afectación de la economía, de la cultura, de las etnias, es decir en muchos aspectos en los que se pueden hacer investigaciones no concluyentes sino aportes al conocimiento, porque el tema de la verdad es un tema que nos puede enredar mucho.

    A propósito, durante un acto que tuvo lugar en abril en la Asamblea del Valle usted lanzó unas frases polémicas, ¿qué fue lo que dijo?
    ​

    Simplemente, en el discurso afloró la responsabilidad del Estado, del gobernante de la época, que era Álvaro Uribe Vélez, en el sentido de que no quiso negociar (la liberación de los diputados), y en mi parecer habría que entender también razones de Estado y no igualar la responsabilidad del Estado por omisión con la responsabilidad de los secuestradores por acción y conocimiento del hecho, de que lo que estaban haciendo era un crimen contra civiles desarmados e indefensos, además de que fue un atentado a la democracia... 

    Lo segundo que dije es que el proceso de paz y reconciliación, para que sea más eficaz, aceptable y tenga más apoyo de la población, debe contemplar una mínima dosis de castigo y de justicia, y eso no es venganza ni es un llamado a la guerra, porque no estamos hablando de cualquier tipo de homicidios sino de cosas horribles, como lo de Bojayá, el Club El Nogal, el secuestro de los diputados, el asesinato del exministro de Defensa y el Gobernador de Antioquia, el arrasamiento de pueblos, el secuestro prolongado de personas, todo eso merece un castigo, así sea en el marco de la justicia transicional.

    ¿Con esa forma de pensar, cómo se siente trabajando al lado de la Comisión de la Verdad y la JEP?
    ​

    Son distintas. El Centro de Memoria Histórica pertenece a la Rama Ejecutiva, depende del Presidente. La Comisión de la Verdad es mucho más autónoma, es originaria del proceso de paz entre el Gobierno y las Farc. El Centro surge del proceso de Justicia y Paz con los paramilitares y es anterior a la Comisión de la Verdad, pero en sentido práctico nosotros nos ocupamos más de eso que llaman la memoria, que no es la verdad, es parte en la construcción de la verdad, porque la verdad, en sentido académico, es fruto de un consenso entre quienes hacen interpretación académico científica de los problemas nacionales en este campo de la política, que es tan complejo.

    No se siente como un ‘bicho’ raro…
    ​

    Sí y no, porque yo no estoy en ese sistema del Acuerdo de Paz, pero hay que reconocer que en el campo de la producción académica sobre el problema de la guerra y la paz los académicos de izquierda o de influencia marxista tienen un gran dominio, casi que son hegemónicos, y yo tengo una concepción distinta, pero tampoco la pretendo imponer como la otra verdad, sino que quiero que la investigación sobre estos problemas sea más amplia, más liberal, más democrática y que tenga más controles académicos y el que nos puede garantizar eso es Colciencias.