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  • Un permiso tóxico, pero no ilegal

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    Si hay algo en lo que durante largos años he aprendido con total certeza es que la política es absolutamente imposible entenderla con plena certeza.

    A raíz del bullicio que se ha suscitado en el país por el otorgamiento de un permiso de salida al exterior del expresidente Gustavo Petro, y dadas las tensiones y crispación alrededor de la gestión del mandatario salido y las sospechas sobre los líos propiciados durante su desastrosa y cuestionable gestión, así como las no resueltas divergencias entre el partido Centro Democrático y un sector muy combativo del nuevo partido creado alrededor de la figura del presidente De la Espriella, consideré pertinente solicitar explicaciones a la bancada del Centro Democrático y opiniones y análisis de especialistas.

    La primera que pude leer en la noche del pasado jueves, fue la del presidente Uribe, luego algunas columnas, entre ellas destaco la del exmagistrado Jesús Vallejo en La linterna Azul, la de Arley Sánchez en Vanguardia, la de Santiago Vélez en El Espectador. Muchas otras voces han plasmado sus puntos de vista negativos, ácidos, de apoyo, burlescos, descalificadores en las redes. No han faltado las caricaturas que por su naturaleza se mofan de la situación. También han hecho sentir su voz congresistas de diferentes agrupaciones.

    Como quiera que el tema tiene que ver con una disposición contemplada por la hoy muy socorrida y defendida Constitución, veamos qué es lo que dice al respeto el inciso tercero del artículo 192: “El Presidente de la República, o quien haya ocupado la Presidencia a título de encargado, no podrá salir del país dentro del año siguiente a la fecha en que cesó en el ejercicio de sus funciones, sin permiso previo del senado”.

    Esto quiere decir que los senadores por las razones que ellos mismos se formen votan por el sí o por el no la petición de un expresidente. En ningún caso incurrirán en falta penal o disciplinaria, en ningún caso podrán ser acusados de negligencia, complicidad, simpatía, apoyo o cualquiera otra valoración subjetiva. La negativa no puede suponer una negación del buen nombre ni de algún derecho vigente ni una condena sin juicio del exmandatario. Cada senador es libre de votar según su motivación.

    Pienso, después de reflexionar sobre todo lo que se ha dicho y escrito que el escándalo se desató en un ambiente político crispado, por las desavenencias entre abelardistas y uribistas y por las malas sensaciones y sospechas de corrupción, inmoralidad, nepotismo, comprobado exceso de topes de gastos en la campaña por la presidencia, ineptitud y vulgaridad del presidente Petro.

    Pero lo que puede ser razonable en justicia y derecho puede resultar de efectos fatales en política que no es una ciencia y una actividad de fácil comprensión racional en la que pueden ser más decisivas las pasiones que las razones.

    La coyuntura ha sido explotada al máximo por quienes desde las propias filas del uribismo y del Centro Democrático tildan al expresidente de “traidor”, de “amiguis” de Petro y otros fulminantes epítetos y quienes aprovechan para engrandecer las toldas del partido que consideran como de auténtica derecha “Defensores de la Patria”.

    Ofrezco mi punto de vista: primero y ante todo, el hecho en cuestión no tiene porqué dar lugar a que se vilipendie y se mancille el buen nombre, la honra, la trayectoria exitosa del Gran Colombiano, a que se desconozca su heroica derrota del terrorismo fariano y que bajo su liderazgo se haya evitado que el país cayera en manos del terrorismo comunista. El expresidente Uribe no es ni presume ser un dios, no predica dogmas sino principios, se reconoce a sí mismo como sujeto de errores, pero no hay en su vida pública nada que se le pueda endilgar como debilidad o entrega o complicidad con el castrochavismo o de colegaje con Petro por gestos que cualquier demócrata puede tener con sus opositores o contradictores.

    Tampoco es justo condenar al mayor de los oprobios a los senadores del Centro Democrático y al partido que representan porque nada que pueda humillar sus carreras que en la mayoría de los casos es una experiencia novedosa.

    Es desacertado que algunos sectores se dejen llevar hacia un cisma entre gobierno y congresistas del CD a pesar de encuentros que han tenido lugar. No se ha debilitado el mensaje del CD de actuar del lado del gobierno, así que lo que se les puede demandar a los más enconados críticos de Uribe y del CD es  que le bajen a los decibeles y dejen de magnificar o distorsionar acuerdos sobre aspectos de mecánica o de procedimiento o  de actos que pueden ir en la dirección de que la idea u objetivo de un demócrata no consiste borrar o eliminar del escenario político a sus contradictores. Así lo demostró el expresidente Uribe cuando dispuso la mayor protección a opositores amenazados durante sus dos mandatos, incluyendo a dirigentes como Petro.

    En conclusión, pienso que hubo un error al no haber calculado el daño político por la aprobación del permiso de salida para Petro y que creyeron erróneamente que haberlo negado significaba una violación de su derecho a defenderse o una condena anticipada.

    Darío Acevedo Carmona, 14 de agosto de 2026

  • Trump: realidad y mentiras

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    Desde 2025 el presidente de EE. UU. Donald Trump dejó en claro tres objetivos en su conflicto con Irán. 1. Exigirle a Irán renunciar a enriquecer uranio con fines de dotarse de armas nucleares. 2. No buscar apropiarse de su riqueza petrolera, y 3. No dominar el Estrecho de Ormuz. Trump siempre buscó una negociación diplomática con ese país sin renunciar al uso de la fuerza en caso de una respuesta negativa del régimen de los ayatolas. En una primera demostración en junio de 2025 ordenó el bombardeo de una base subterránea donde se adelantaba en secreto el proceso de enriquecimiento de uranio con fines de obtener el arma nuclear. Sin embargo, el régimen Iraní, al parecer pudo salvar del desastre una buena parte del mineral radiactivo enriquecido, lo cual llevó al presidente Trump a renovar en sus amenazas, en alianza estrecha con Israel, a su vez amenazado con ser borrado del mapa por el régimen iraní.

    Tanto EE. UU. como Israel son objeto de una retórica agresiva, de exterminio, a los primeros los denomina el demonio del mundo y al segundo lo trata como el pueblo más despreciable que no merece un lugar en la tierra, discursos que unidos al irreversible proyecto de obtener el arma nuclear dispara las alarmas en ellos.

    es gobernado por fanáticos musulmanes, patrocina el terrorismo: Hamas, Hezbolá, la Yihad, los Hutíes, etc son terroristas, Irán y sus tentáculos juraron borrar del mapa a Israel.

    Hace varios años grupos terroristas pro Irán atacaron un barco americano y mataron más de 200 marines USA. Agentes de Irán volaron un edificio de judíos en Argentina.

    Es como tener un vecino que te escupe, te insulta, te agrede y con piedritas rompe los vidrios de tu casa, no te deja dormir, y luego quiere dotarse de un revolver para dispararte. No te quiere ver ni cerca ni lejos.

    Lo más fácil para un columnista opositor a Trump es banalizar lo que representa Irán, a tal punto que lo hace ver como la víctima, normaliza y oculta la amenaza nuclear de Irán que de llegar a tenerla la lanzaría contra sus dos enemigos.

    Eso es lo que omiten estos expertos en guerras. Muy fácil, así ser pacifistas cuando lo que se esconde es la campaña de difamación con miras a las elecciones de noviembre.

    Darío Acevedo Carmona, mayo de 2026

  • Ideologías y dogmas

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    A propósito de la siempre vigente discusión del significado derecha e izquierda y sus respectivas versiones extremas, considero necesario recordar que, desde casi su origen en el nacimiento de la institucionalidad republicana y de la conversión de la política en asunto público, es en torno del papel asignado al estado, a la economía y a la cultura, esta última más dúctil o elástica,  que se han formado las grandes agrupaciones partidistas y movimientos para diseñar sus programas, sus principios y sus ideas fuerza.

    Desde aquellos años, filósofos y estadistas perfilaron las fronteras imborrables e inconfundibles entre las dos tendencias que muy sintéticamente se autodefinían así.

    Hacia la derecha filaron quienes circunscribían la esfera de acción del estado a brindar seguridad, garantías totales a la propiedad privada y las libertades o derechos individuales.

    Por su parte, quienes, como en el marco de la revolución francesa de 1789 y la asamblea nacional de ella surgida se sentaron en el flanco izquierdo del recinto, trataron de extender las funciones del estado moderno a otros terrenos como la educación, la asistencia sanitaria, el control de la riqueza y los derechos colectivos.

    La vivencia histórica de esta división no nos acerca a experiencias siempre dogmáticas o conciliadoras, pero, el paso del tiempo que trae consigo nuevos problemas nos lleva a reconocer evoluciones, algunas de ellas con pretensiones de universal aplicación como lo fue, la política intervencionista del estado en la economía puesta en marcha desde los tiempos  de la Prusia bismarckiana de comienzos del siglo XX y del llamado estado de bienestar bajo el paraguas de las ideas de k desde las que se pusieron en práctica medidas que convirtieron a los estados en potentes máquinas con funciones de imponer impuestos, regular precios afectando la ley de la oferta y la demanda, y ocupándose de la educación, la salud, el mundo laboral entre otros tópicos

    Hasta los años ochenta del siglo pasado, en Inglaterra y Estados Unidos en principio, se presentó un renacer del liberalismo económico basado en las ideas de la escuela llamada Chicago's Boys creada por Milton Friedman y su equipo. La idea central consistía en retomar los principios originales de la libertad económica y la reducción del rol del estado en ese campo.

    En distintos momentos y países tendencias de derecha e izquierda acogieron políticas de uno u otro espectro ideológico según necesidades o urgencias. Experiencias que si bien atenuaron distancias no diluyeron toda la especificidad de cada una.

    Esa realidad histórica que se puede ilustrar con gobiernos de derecha impulsando o manteniendo políticas de izquierda o al revés, es lo que afecta, en buena medida en la actualidad, la idea de una vuelta de tuerca hacia lo vivido en los orígenes de la vida moderna, es decir, de una manera dogmática por parte de quienes, además, plantean el carácter puro de su ideología.

    Pienso que, sin renunciar o sin declinar de la motivación de definirse como derecha o izquierda, constituye un equívoco o error retrotraernos a vivir y sentir, a pensar y a actuar nuestras ideas como si fuesen dogmas religiosos: la derecha o izquierda verdadera o auténtica y la izquierda o derecha falsa.

    Cuestión que nos lleva a reconocer la existencia de otro tipo de problemas como las posturas ante la xenofobia, la vida, el modelo económico, etc, que alimentan nuevas y más cortantes diferencias entre derecha e izquierda y que desconocen la existencia de fenómenos intercampus muy difíciles de modificar por su profunda raíz e influencia en la sociedad.

    Ejemplifico con este interrogante: en democracia (Colombia) ¿quién, que se precie de derecha se atrevería a eliminar en nombre de la libertad y de la iniciativa privada, el sector público de la educación? O ¿quién desde la izquierda osaría eliminar e la educación privada alegando que eso es de competencia exclusiva del estado?

    Darío Acevedo Carmona, 2 de agosto de 2026, 456 Visualizaciones

  • Uribe: luchador incansable

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    Amigos de estas redes, este hombre no es un desleal, no es un traidor, no es un corrupto. Como todo general en guerra, es capaz de parar un combate para procurar que los heridos reciban atención. Este hombre arriesgó su vida para salvar a Colombia del castrochavismo, se enfrentó en SantoDomingo a los presidentes del Alba, Chávez, Correa, la Kirchner, etc, él solo, después de haber ordenado el bombardeo donde cayó Raúl Reyes, este hombre lideró la Operación Jaque una de las más aplaudidas en el mundo militar.

    Este hombre es humano y comete errores porque no es un dios, tiene una familia que defiende a capa y espada. Este hombre ha sido linchado por la extrema izquierda, ha sido víctima de persecuciones físicas por atentados y judiciales por montajes como los liderados por Cepeda y Petro. Contra él se han ensañado con el propósito de anularlo, de encarcelarlo y hasta de matarlo.

    Y aún, en medio de todo, así como es combativo ante los terroristas, y de contundente con su palabra es capaz de cantarles poemas a las mujeres y de hacer chanzas con la gente común y corriente.

    Por favor, no sean injustos, no lo crucifiquemos, no nos abalancemos contra el "Cucho" al estilo de las hienas, en manadas.

    Uribe es un luchador de todas las horas por este país, por su bienestar, por su libertad. Si Ustedes creen que cometió un error por haber impulsado que la bancada del CD votara a favor de la salida de Petro del país, pues háganselo saber y sentir, pero díganselo de buenas maneras, en vez de ponerlo en la Picota pública.  Los rivales de él son otros conocidos de autos, no debemos irrespetarlo situándolo en estacas ajenas y extrañas. Uribe no es enemigo del presidente De La Espriella, ya lo ha demostrado y así lo veremos en adelante.

    Darío Acevedo Carmona, 14 de agosto de 2026, 10.182 visualizaciones

     

    1. Preguntas para un influencer que afirma que Uribe nada hizo en sus dos periodos. Varias de sus preguntas no son tales sino opiniones. Le ayudo con estas

    ¿Quién empoderó a las Fuerzas Militares cuando el país se daba por perdido en 2002?

    ¿Quién ordenó operaciones especiales con las que se golpeó estratégicamente a las guerrillas?

    ¿Quién ordenó y logró sin aspavientos y con gran acierto la desmovilización de los grupos paramilitares?

    ¿Bajo el liderazgo de quién se logró apresar al primer gran cabecilla de las Farc, Simón Trinidad, ¿lo extraditó y sigue preso en EE. UU.?

    ¿Bajo el liderazgo de quién se logró dar de baja al cabecilla guerrillero Martín Caballero que asolaba los Montes de María y fue liberado un exministro de Pastrana?

    ¿Quién dio la orden de bombardear el campamento de Raúl Reyes en Ecuador y darlo de baja? y quién enfrentó a los presidentes socialistas del siglo XXI sin dejarse acobardar? ¿Quién dejó en marcha los operativos en los que unidades especiales de combate persiguieron y dieron de baja al jefe militar de las Farc, el Mono Jojoy y al nuevo jefe del Secretariado, ¿Alfonso Cano?

    ¿A quién se le puede atribuir en lógica la derrota estratégica de las Farc-ep que se tradujo en su sentada a negociar?

    ¿Quién fue el traidor en las elecciones presidenciales de 2010, Santos o Uribe?, Quién tiene la culpa en una infidelidad: ¿el que la comete o el que la sufre?

    ¿Cuál fue el presidente que redujo los homicidios de 30mil a quince mil entre 2002 y 2010?

    ¿Quién redujo indicadores de pobreza e hizo crecer la economía?

    ¿Quién ha sido objeto de varios intentos de asesinato y atentados terroristas y quién ha sido blanco de la más violenta persecución judicial por parte de dirigentes de la extrema izquierda?

    ¿Quién ha sobresalido por su férrea, constante e indoblegable lucha en defensa de la democracia y las libertades en Colombia en lo corrido del siglo XX?

    ¿Quién trabaja sin chistar por esta patria ultrajada por violentos, guerrillas y narcotraficantes?

    ¿Dígame quién, en una odisea como la que él ha realizado, puede estar libre de cometer errores y quien por ellos tiene que ser vituperado y maltratado como si fuera el peor ser humano?

    ¿Diga con sinceridad, a estas alturas, que otro dirigente de este país merece más que él la distinción de ser el Gran Colombiano de todos los tiempos?

    Darío Acevedo Carmona, 14 de agosto de 2026, 4053 visualizaciones

  • 1. Agua en vez de fuego, y 2. La política y más fuego amigo

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    Ojalá entendiéramos que en política hay vivencias que pueden parecer inexplicables. Una razón la explican varios antropólogos de esa dimensión infaltable de la vida es que en la política hay tanto de razón como de pasión, y los colombianos sí que somos como una escuela. Sobre todo, en lo referente a dejarnos inflamar las pasiones al encendido de una cerilla, de una palabra inoportuna, de un malentendido, de cualquier discrepancia nos queremos sacar los ojos, romper relaciones estables, cerrar los ojos hacia el horizonte, tomar aguardiente en vez de agua.

    Es lo que veo en torno del asunto del desencuentro entre el presidente electo De La Espriella y el Centro Democrático y el expresidente Uribe acerca de la elección de las directivas del Congreso.

    Hace unos días nos dábamos la pela defendiendo la separación de poderes ante las amenazas y pretensiones dictatoriales del presidente Petro de convocar una constituyente para anular el Congreso. Y hoy se nos olvida que el tema de la elección de directivas del Congreso es un asunto estrictamente interno, de los partidos y sus congresistas. Y en vez de hacer valer la confianza creada con gran dificultad entre el presidente De La Espriella y el partido del expresidente Uribe, optamos por sacarnos astillas y dar rienda suelta a emociones contenidas a deseos no pronunciados.

    Nos enceguecemos y con una facilidad y rapidez increíbles se nos olvida quiénes son los verdaderos enemigos, las ideas fuerza y los retos que nos unían.

    Aflora la ingratitud, el insulto entre hermanos y amigos, queremos sacar del juego al que deberíamos abrigar y tener por siempre de nuestro lado.

    Me abstengo en estas notas de salir en defensa o en contra de quienes deberían reunirse cuanto antes para poner punto final antes de que sea tarde, el presidente electo, nuestro indudable líder en el cuatrienio siguiente Abelardo De La Espriella, el expresidente y Gran Colombiano Álvaro Uribe Vélez y el Centro Democrático pilar en el trámite legislativo de las banderas, reformas e iniciativas con las que necesitamos salir del hueco en que queda la nación.

    Darío Acevedo Carmona, 18 de julio de 2026, 852 visualizaciones

     

    2. La política y más fuego amigo

    Así es la política, una vivencia constante 2. La política y más fuego amigode hechos, peleas, sinsabores y mil sentimientos unos adversos y otros no tan negativos. Hay mucha tela por cortar, pero creo que ese no es el asunto del momento. Hay sensaciones desagradables, hay vacíos, errores, en el CD. y la militancia tiene el derecho a expresar su pensamiento y sus críticas, a renunciar, a exigir, etc. Pero lo del momento es algo   que no se tiene por qué aprovechar para lanzar dardos que, sinceramente no de todos se conoce su origen. Yo detecto una tendencia de destrucción que llega desde afuera y que trata de aprovechar el momento difícil que vive el partido, oportunistas que como dije, son Llaneros Solitarios o caciques sin indios que salen a dictar cátedra y a condenar al partido porque no es de derecha y al expresidente por "traidor", etc. Hay que cribar lo que ha salido a flote, pero, sobre todo, evitar que se produzca un quiebre de una coalición que es frágil y a la que el CD sigue comprometido. lo de los dignatarios del Congreso no es para tanta diatriba y tanta rabia u odio como el que está circulando en redes. El CD, es claro, no está obligado a renunciar a su derecho de postular y en torno a ello a hablar con los demás partidos con representación, pues es un tema de su competencia como que es uno de los tres pilares del estado, y si el Tigre tiene la manera de influir en ese proceso, no hay problema, pero debe cuidar que sus alfiles no sean groseros con nosotros.

    Darío Acevedo Carmona, 17 de julio de 2026, 1.044 Visualizaciones.

    Comentario de Álvaro Pinzón en la red X: “En respuesta a @darioacevedoc. Grato volver a leerlo Darío. Creo que nadie en los entornos aspira "sacar al Cucho". Sin embargo, van quedando en el sendero ciertos sin sabores que hacen mover las emociones políticas. Por ejemplo, la Cabal. El infructuoso ensayo con Paloma. Y ahora otro distanciamiento. Nada bueno”. 17 jul. 2026

     

    ¡Banderas blancas!

    Mensaje a mis amigos uribistas y no uribistas, pro-CD o pro El Tigre. En este momento histórico caminamos con iguales banderas, eso es lo más importante. Las diferencias de énfasis en algunos temas no son preocupantes, hacen parte de la trayectoria política.

    Concurrimos con otras fuerzas y movimientos en el proyecto que lidera el presidente De La Espriella, aunque tengamos algunas diferencias.

    El asunto de la elección de directivas del Congreso es de mecánica electoral que no se debe sobredimensionar ni utilizar para desatar fuego amigo.

    Necesitamos estar muy unidos en torno a los proyectos misionales y de recuperación del país y evitar distraernos acerca de quienes son nuestros principales rivales.

    Darío Acevedo Carmona, 17 de julio 2026, 1.039 Visualizaciones

  • Miscelánea #2, con 3 comentarios, 1. Fuego amigo, 2. Golpe de estado en curso, 3. Uribe perseguido por décadas

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    1. ¿Fuego amigo?

    Mire señor ministro Lara, Usted es de los políticos de siempre y sabe que previo al inicio de una legislatura se adelantan reuniones y se hacen gestiones y tratos para elegir directivas.

    Usted sabe que esos contactos no derivan en acuerdos programáticos, esa es la forma de cumplir las funciones propias y de ley del poder legislativo.

    A propósito, el artículo 135 numeral 1 de la Constitución determina que una las funciones de cada Cámara son "Elegir sus mesas directivas".  Sobre la rama legislativa, la Constitución política en torno de cuya defensa se ha tejido la alianza de gobierno, consagra los artículos que van del 132 al 187. En su contenido figuran disposiciones de forma y métodos internos de votar por sus directivas. También que se le reconozca a cada fuerza política ser tenida en cuenta para ocupar cargos directivos según su nivel de representación.

    Señor ministro Lara, Usted sabe o debe saber que el Congreso en tanto es una de las tres ramas del poder de la república se dota de su propio reglamento en el que se reconoce su carácter autónomo.

    Señor ministro Lara, sabe también que en la materia en disputa no existe acuerdo entre los concurrentes y que por ello es impropio hablar de "palos en el camino" para estigmatizar a partidos que actúan en derecho.

    En conclusión, nada de lo que está haciendo mi partido, el Centro Democrático está por fuera de la ley y tampoco pone en riesgo o en cuestión ni rompe ni lesiona su compromiso de acompañar la obra del gobierno del presidente Abelardo De La Espriella.

    Darío Acevedo Carmona, 17 de julio de 2026, 3012 visualizaciones

     

    2. Golpe de estado en curso

    Quiero estar equivocado, pero todo indica que está en marcha un golpe de estado en Colombia. Es una modalidad muy distinta a los tradicionales golpes con uso de la fuerza, disparos, bombardeos, tropas y multitudes.

    Es gradual, con vestido de gala para dulcificarlo con retórica mamerto-gramsciana de supuesta defensa de la democracia por parte de quienes en realidad no creen en ella y quieren reemplazarla por el bochinche, la acción directa de las masas y la feria de contratos.

    Petro se autonombra máxima autoridad electoral, eleva denuncia de fraude para justificar el desconocimiento de la victoria contundente de Abelardo De La Espriella, a su vez, como hacían los antiguos patrones de la mafia, lanza a la jura billones de pesos que caerán en las manos de  sus compinches y camaradas, mismos que saldrán a bloquear calles e incendiar cais con policías adentro.

    Obnubilado en su sed de poder, de sentirse irreemplazable, fiel al retrato que del tirano bananero tropical hace García Márquez en El otoño del patriarca, Petro, a lo Hitler, muestra ser capaz de hundir a su patria para pasar a la gloria y desplazar de su sitial a Bolívar de quien se presentaba como un oficial cuando en sus desaliñados trajes y maneras salía a gritar en los balcones ante cuarenta ladrones, "el poder es mío porque el estado soy yo".

    Darío Acevedo Carmona, 7 de julio de 2026, 298 visualizaciones

     

    3. Uribe perseguido por décadas

    Para ser más preciso, la persecución contra el expresidente Uribe por parte de la izquierda proguerrillera y algunas Ongs no es cosa de "varios años", es de décadas, desde mediados de los años ochenta, más de cuatro décadas durante las cuales se divulgaba de manera sistemática versiones no demostradas sobre su supuesta responsabilidad en graves violaciones de los derechos humanos. La técnica usada por sus enemigos era copia de las empleadas por firmas publicitarias para promover marcas y productos de consumo masivo: sistematicidad, recordación, palabras y frases de alto impacto, para que, en el imaginario de masas, sin importar la exactitud ni la prueba, la promoción de esos productos quedara validada.

    Así fue como procedieron contra dirigentes políticos y entidades de seguridad del estado a las que marcaron con adjetivos negativos con el fin de desprestigiarlos y enredarlos judicialmente. Y entre todos ellos, el objetivo principal se centró en el expresidente Uribe, la persona a la que consideraban más clara, más contundente y firme en darles la pelea asumiendo la defensa del estado de derecho, la democracia y la constitución.

    Darío Acevedo Carmona, 7 de julio de 2026.

  • De La Espriella versus Cepeda y el falso moralismo de Rodrigo Uprimny

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    Con un aire de autoridad filosófica y teoría constitucional el prestigioso profesor de la Universidad Nacional de Colombia y columnista de El Espectador, Rodrigo Uprimny conversa con las periodistas María Jimena Duzán* y Bibiana Bello**, entre otros, sobre el trascendental duelo por la presidencia de Colombia entre Abelardo de La Espriella e Iván Cepeda.

    En ellas pudo hablar a placer sobre asuntos muy polémicos relacionados con las calidades de los aspirantes a dicho cargo en una perspectiva de equivalencias cívicas, morales, profesionales, éticas y políticas. Me referiré a algunos de los tópicos más candentes que pueden tener cabida en una columna que es de cortos espacios comparada con el formato de las entrevistas.

    Afirma Uprimny que Abelardo ha defendido criminales, mafiosos y paramilitares sumándose al coro de quienes consideran que ese es un lastre en su hoja de vida. Es en verdad desconcertante que un abogado con tantos reconocimientos se deje llevar por el bochinche de los activistas extrema izquierda y de intelectuales progres que han demeritado uno de los campos de acción del derecho más importantes en los estrados judiciales, a saber, el del ejercicio profesional de la Defensa, una de las columnas del derecho penal sin cuya existencia o por cuya condena interesada puede caer en desgracia no solo toda la profesión sino todo el arco democrático que tiene la función de proteger, y más allá del derecho a la defensa, el de la presunción de inocencia.

    En este tema, pues, sin inmutarse y desde una pose sacerdotal, Uprimny descalifica a De La Espriella usando argumentos moralistas pues desde el punto de vista del derecho, y él lo sabe, nada puede endilgársele a abogado cualquiera por ejercer la defensa de los acusados de conductas criminales. La única explicación de ese arbitrario juicio de valor es que se dejó llevar por sus simpatías con el candidato de la extrema izquierda colombiana.

    Lo interpreto como parte del declive moral de la izquierda democrática que, ante un gobierno tan decadente, moralmente hablando, tan corrupto, tan inepto y tan destructor de las instituciones, debería marcar claros distanciamientos con el gobierno que su defendido Cepeda quiere continuar.

    En las entrevistas, el doctor Uprimny habló de las amistades del uno y del otro, comentando que las de Cepeda nada tienen que ver con la delincuencia como sí las de Abelardo, lo cual quiere decir que se hizo el de las gafas ya que la realidad demuestra que Cepeda ha tenido lazos con comandantes guerrilleros de elevado mando y perfil en las Farc-ep como Jesús Santrich e Iván Márquez, entre otros, a quienes no defendió en estrados sino en la esfera pública, en materia política y sobre cuya actividad guerrillera ha elaborado tesis justificadoras basadas en el derecho a la rebelión y el estatus moral de las guerrillas, minimizando y hasta desconociendo su actuar terrorista y las prácticas violatorias de los derechos humanos.

    Uprimny trató de mostrar que Abelardo, en cambio sí ha incurrido en conductas cómplices con tipos como Saab, en un esfuerzo carente de toda dimensión, confundiendo adrede el ejercicio profesional de la defensa con la simpatía con quienes desde el monte y en la ciudad le prodigaban señales amistosas y le asignaban tareas revolucionarias a Cepeda.

    Otro de los temas del ejercicio de equivalencias entre los dos candidatos en el que Uprimny trató de descalificar a De La Espriella fue el de la trayectoria y experiencia en el manejo del estado. Ninguna a favor del Tigre y toda a favor de Cepeda. Sí, es cierto, pero ¿es tan marcada la diferencia como para que el votante promedio tenga ese factor como determinante o algo que impida ser apto para ser presidente?

    En Colombia, ciertamente, no contamos con una experiencia de personas no ligadas a la cosa pública, a asuntos de estado que hayan alcanzado la dignidad presidencial. Sin embargo, el fenómeno de los llamados outsider se impone en muchos países y se ha enfocado como una expresión de fatiga y cansancio con los políticos y movimientos tradicionales ante los cuales la izquierda colombiana es casi tan tradicional como los partidos tradicionales. Y, al fin de cuentas, la trayectoria de Cepeda como congresista no es un item necesariamente positivo si le preguntáramos ¿qué ha hecho de valía para la política y el estado fuera de perseguir con saña a sus rivales y de hacer montajes judiciales? La realidad es que nunca ha sido funcionario con tareas administrativas como ordenador del gasto, alcalde, gobernador, ni ministro o viceministro como para medir sus aptitudes y su desempeño.

    Por último, imposible no hacer referencia a la militancia expresa o enmascarada con el comunismo del candidato apoyado por Uprimny. Él debe saber que después del desplome de este sistema en la URSS y en China y sus miserables resultados en Cuba, Venezuela y Corea del Norte, los comunistas confesos se evaporaron, se transmutaron, se disfrazaron y se tornaron revisionistas. Los hay, como en Latinoamérica, tipo patilla, de hablar correcto o demócrata pero autoritarios en su maleta. Uprimny debe saber que el marxismo, el comunismo, así como el nazismo y el fascismo son doctrinas criminales, autoritarias, violentas, totalitarias, racistas, antidemocráticas y antilibertarias, prohibidas como expresiones orgánicas en muchos países, y también debe conocer la historia de los comunistas colombianos, de su partido que defiende la combinación de todas formas de lucha, como para ponerse los pelos de punta, pero eso no parece hacerle mella.

    Dejo en el tintero para futuras columnas o comentarios en X sobre mi opción clara por Abelardo de la Espriella, pero empiezo por señalar que no veo una sola idea en las ideas y objetivos del Tigre que merezca ser calificada como antidemocrática o enemiga de las libertades consagradas en nuestra constitución, hoy amenazada por el maléfico gobierno Petro y su heredero Cepeda.

    Darío Acevedo Carmona, junio16 de 2026 *https://www.youtube.com/watch?v=K1CjNHEumjE&t=255s, **https://www.youtube.com/watch?v=GMg1u-5nCNg

    Para ayudar a comprender la compleja dimensión ética del oficio de abogado Defensor, recomiendo mirar la serie “El abogado del Lincoln” en Netflix. Verán escenas de diálogos entre hijos menores y sus padres especialistas en la materia.

    Darío Acevedo Carmona, 16 de junio de 2026

  • Dos medias columnas, 1. Colombia estoica y 2. El gran chantaje

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    Colombia campeona del aguante, soportó con estoicismo a un gobernante que no gobernó, que se dedicó a viajar por el planeta y pasaba poco tiempo en su país y mientras hacía el ridículo por doquier sus funcionarios cual ratones hicieron del erario un suculento queso devorándolo sin llenar sus panzas.

    El presidente viajero gastaba a manos llenas y en cada puerto dejó huella de sus conductas inmorales y escandalosas, de sus bebetas y aventuras de sus peroratas seudo científicas. En verdad deliraba por ser reconocido como un líder mundial del clima y la paz de los derechos humanos y la vida.

    Nunca se supo quién era la primera dama porque estaba separado de hecho de la "propia" que se dedicó a mostrarle al mundo la habilidad para mover su trasero mientras su marido en el papel se paseaba de la mano de trans o en tertulias con novios hablando de Marx a medianoche en parques de otras urbes.

    El país se deshacía manejado por manos inexpertas y sin méritos. Las finanzas públicas dejaron de ser tal para ir a bolsillos privados, nunca inauguró algo importante, pero hablaba hasta por los codos. Su lengua si estaba bien aceitada para mentir, enredar, hacer el quite, amenazar, distraer y hacer demagogia.

    ¿En qué otras acciones sobresalieron? Les quitó el agua a los sedientos y la salud a los enfermos, no construyó una escuela ni una universidad ni una carretera 4G.

    Y muchos otros desastres y desaciertos, y los colombianos aguantamos, pero estando de salida, sigue amenazando a sus rivales y vociferando sus "éxitos".

    Ante esta opereta del mal gusto, del desabroche y después de una batalla electoral ganada con dificultad, ¿cabe preguntar si será verdad que cesará la horrible noche y la turbia era?

    Darío Acevedo Carmona, 4 de julio de 2026, 886 visualizaciones

     

    1. El Gran Chantaje

    Tras de ladrones bufones, es lo que se podría llamar al supuesto intento de "negociaciones" comentado por la periodista Vicky Dávila en la revista Semana de segunda semana de julio 2026.

    Resulta totalmente inaudito, descarado, desmoralizante y antiético que quienes desde el presidente Petro hasta funcionarios de alto y mediano rango del gobierno saliente que defraudaron por distintas modalidades delictivas el erario en notorios hechos de corrupción, pretendan negociar con el gobierno entrante la supuesta extradición de Gustavo Petro y la permanencia de la JEP.

    Y es un chantaje porque no es un trato entre dos iguales, ya que de un lado se encuentra el responsable de los más graves hechos de corrupción y favorecimiento del narcotráfico y grupos terroristas, y la institución que tras siete años de funciones no logra condenar a ningún mienbro de las Farc, y de la otra, tenemos al expresidente Uribe Vélez, a quien la izquierda radical y armada nunca han dejado de perseguir con acusaciones no sustentadas y al que ahora, después de haberse cerrado el caso por el Fiscal Gómez Méndez hace siete años, le quieren reabrir las acusaciones por supuesta instigación y responsabilidad en dos masacres y el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle.

    Para coronar su humillante gestión, el gobierno Petro tendría como arma letal el encarcelar al expresidente Uribe con la ayuda de la incondicional fiscal general de la Nación del presidente Petro y una fiscal que llegó hace poco a esta entidad desde las oficinas de la JEP y habiendo sido compañera de labores de la esposa del senador Iván Cepeda, su permanente acosador judicial.

    Tendrían pues, los enemigos de Uribe, las herramientas para hacerle daño, aunque su proceder estaría signado por la trampa y la mendacidad, y de esa manera amargarle su vida quien sabe cuántos años además de sacarlo del juego político, mientras ellos, Petro, Cepeda, Montealegre y compañía continuarían en la vida legal en libertad y como monjes de la política.

    Alerta con sentido de urgencia para el pueblo uribista para movilizarnos y evitar que le hagan daño a Colombia, al expresidente Uribe y a su familia.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de julio de 2026, 2720 visualizaciones

  • Miscelánea #3 con 3 comentarios 1. ¿Colombia en manos de Cepeda? 2. Petro y la primera vuelta presidencial 2026. 3. Notas calientes sobre adanismo y populismo 

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    Con Cepeda Colombia asegurará la hambruna a la manera de Stalin en su guerra del hambre contra Ucrania en los años treinta del siglo XX, a la manera de la Corea del Norte en manos de la monarquía hereditaria de los Kim comunista que poseen el arma nuclear y el cuarto mayor ejército del mundo y su pueblo tiene la obligación de reír y aplaudir las gracias del tirano, la hambruna a la manera de la dictadura castrista sin alimentos, sin energía y cocinando lo poco con leña como en el medievo.

    Con Cepeda se abolirá la separación de poderes con el cierre del Consejo de Estado, la propiedad privada dejará de ser tal por su gobierno determinará el límite hasta el que cada persona y familia puede poseer.

    Con Cepeda se terminará de eliminar la diferencia entre tener un capital o propiedad o empresa forjados con trabajo y honradez y tenerlos como fruto del delito, del narcotráfico, el robo o la corrupción, Su maestro y ejemplo había dejado su obra en borrar la i de "ILICITO" para que sea lícito y borrar la palabra "CRIMEN" del lenguaje para que no aparezca en las estadísticas.

    Con Cepeda nos espera el inicio del programa para incorporar guerrilleros en las Fuerzas Armadas y de seguro el de lavar la memoria de Tirofijo, Jacobo Arenas, Mono Jojoy, Raúl Reyes, Santrich, Márquez, y nada raro, llenar las camas del Hospital Militar con guerrilleros heridos, porque a los sanos les distribuirá tierras.

    Con Cepeda la libertad de prensa será noción del pasado y la reelección indefinida a la orden del día.

    Con Cepeda, es de esperar total solidaridad con Cuba, con Nicaragua, con Corea del Norte y alianzas con Rusia, China e Irán, adiós a EE. UU.

    Con Cepeda, al fin los colombianos ingenuos e incrédulos sabrán lo que es una dictadura de izquierda, lo de Petro fue apenas un sorbo.

    Darío Acevedo Carmona, 30 mayo de 202

     

    2. Petro y la primera vuelta presidencial 2026

    La ciudadanía colombiana vota hoy 31 de mayo de 2026 en un primer lance que puede bastar o no para elegir el presidente del país.

    El presidente saliente invitó a votar libremente y, como de costumbre, aprovechó para insistir en su lenguaje confrontacional, dilemático y hasta amenazante sin mencionar a las guerrillas y grupos como el clan del Golfo como los enemigos de la democracia y quienes presionan a los electores.

    Insistió en lanzar bocanadas de humo para sembrar dudas sobre el manejo del software y la metodología de la Registraduría en el conteo y el escrutinio.

    La intención no era otra que validar su vicio populista de llamar al "pueblo" para "supervisar" y conjurar todo intento de fraude, lo que significa entre otras cosas desconocer el rol institucional de jurados, testigos y veedores, adicional al papel asegurador del orden por parte de la Fuerza Pública.

    Se entiende, por tanto, que esa apelación a que ese "pueblo" haga presencia por millones en torno de las mesas es, de hecho, un desconocimiento de la responsabilidad del estado y de organizaciones civiles reconocidas, y una amenaza, una presión y un chantaje a ellos. Una apelación demagógica al pueblo como masa que reemplaza a la Justicia, a las autoridades electorales que hace campear per se, la desconfianza en boca de quien desconoce y viola, otra vez, disposiciones constitucionales.

    Darío Acevedo Carmona, 31 de mayo de 2026

     

    3. Notas calientes sobre adanismo y populismo

    Adanismo es un vocablo inspirado en el Adán de la Biblia que es aplicado para designar momentos de rupturas significativas o profundas en distintos campos. Por ejemplo, en política se utiliza para designar la pretensión de algunos movimientos y caudillos cuyos programas y acciones se propagan como el origen, el comienzo de una nueva era o una ruptura total con el pasado o con un presente indeseable.

    Hay algo y quizás hasta mucho de error en vender un triunfo obtenido como promesa de cambio cuando la euforia ejerce una influencia enceguecedora en los líderes y en sus organizaciones haciéndoles perder de vista la relatividad inherente, incluso, hasta en las revoluciones más importantes de la historia.

    El anuncio de un nuevo día o era, de la idea del comienzo de la realización de una esperanza es como una potente luz que deslumbra a los ojos de multitudes y a líderes. En la situación colombiana podemos identificar dos expresiones concretas que extrapolan y agigantan sus ideas y su proyecto como el nacimiento de una nueva era y en esas han abjurado, como lo ha declarado el presidente Petro de la historia y del pasado nacional, «doscientos años perdidos», «somos un país de esclavos y esclavistas», «Colombia ha sido gobernada siempre por una oligarquía», «este es un país racista», «siempre hemos sido violentos» y muchas otras que se esgrimen para resaltar la proeza del cambio que él y sus seguidores adelantan. Visión que iguala ser esclavo a ser libre, borra la diferencia entre dictadura y democracia, entre guerra y paz, entre víctimas y victimarios. De manera que nada hay rescatable, que nada se ha construido o es insignificante, y en esencia, borran la historia, necesidad de todo proceso revolucionario, con más razón si es de corte marxista, comunistas o socialistas siglo XXI.

    El otro movimiento que algunos medios y comentaristas tildan de populista es el liderado por Abelardo De La Espriella cuya campaña se ha tornado, en poco tiempo, en un fenómeno de masas. Que sea populista o no, no es el objeto de estas notas, aunque tiene algunos rasgos como el caudillismo y la ausencia de organización, pero su programa de gobierno encuadra con las aspiraciones de muy amplios sectores de la sociedad.

    Sin embargo, el peligro adanista en su caso puede abrirse campo en algunas de sus consignas de combate, por ejemplo, cuando dice «Nada con los de Siempre, todo con los de Nunca» con lo que da a entender que todo lo que tenga relación con partidos y dirigentes políticos de un pasado que desdeña, como si todo hubiera sido despreciable o no hubiera forjado nada por defender, es un error imperdonable tanto porque se asimila con las afirmaciones de Petro, y a su vez, constituye una idealización adanista de redención con quienes siempre han sido víctimas y nunca han sido tenidos en cuenta, a quienes les llega, por fin su hora, su gloria, el ahora sí que al romantizar lo que está por hacer borra la dureza del camino a recorrer para hacer la vida de la población más amable y satisfactoria. Queda el espacio para precisar, en otra ocasión, que el populismo se caracteriza como un estilo más que una teoría de gobierno, que lleva en su esencia la apelación endiosada al “pueblo”, la idea de un estado manilargo, bonachón y la ausencia de una organización política.

    Darío Acevedo Carmona, 31 de mayo de 2026

  • Tres reflexiones para este momento:  1. ¿Quiénes le declararon la guerra a Colombia hace más de seis décadas? 2. La brega del estado colombiano con las guerrillas y 3. Colombia necesita un Día D 

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    Los comunistas colombianos de todos los pelambres, unos armados, otros en "las luchas sociales", unos más a través de mecanismos democráticos, otros por medio de la infiltración al aparato educativo adoctrinando la juventud, otros permeando el aparato judicial, el clero, y no han faltado los intentos con el Ejército y la Policía.

    Es decir, han creado, como se dice en la guerra, unas "cabezas de playa" para combatir el sistema democrático. Esa realidad se ha combatido, honrosa excepción, la Seguridad Democrática, con paños de agua tibia, haciendo concesiones, desde discursos melifluos, contemporizando, cediendo en los principios y en la semántica.

    Por eso nos han metido el cuento de la "justicia social", el "conflicto social y armado", las "causas objetivas", la "conciencia de culpa" de los empresarios y los ricos, la "oligarquía", el "estado asesino", mientras ellos, los comunistas de todos los pelambres y tendencias, de todos los frentes de acción, avanzan hacia la conquista del poder total, hasta pretenden instalarnos en el modo de la "paz total" de Cepeda y Petro.

    No queremos entender o nos da miedo saber, que para evitar la derrota del país y de su sistema guiado por la enseña "Libertad y Orden" de la que Petro se ha burlado, habrá que "coger el toro por los cuernos", lo que significa estar dispuestos a hacer enormes sacrificios, correr graves riesgos, evitar radicalmente la ingenua política de creer en la transacción y convencernos de que hacerle la guerra al proyecto maléfico, totalitario y de hambre de los comunistas, es justo, necesario e inevitable.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de junio de 2026

     

    1. La brega del estado colombiano con las guerrillas

    Con las guerrillas comunistas y de extrema izquierda, los gobiernos colombianos han lidiado con la ley y con las armas con reformas y ofensivas militares, amnistías e indultos, con beneficios políticos.

    En algunos casos hubo desmovilización real, pero, se llegó al extremo de entregarles en bandeja de plata la constitución el indulto de hecho, presencia en el Congreso sin votos.

    Y Colombia y su pueblo, siguen sufriendo todo tipo de calamidades a manos de quienes le hicieron pistola a la esperanza de este pueblo generoso. Ni ser gobierno ni echar a caminar una "paz total” ni tener un candidato con más de nueve millones de votos ha sido suficiente para alcanzar la paz. Sí, en cambio, más muertos, más pobreza, más destrucción de la democracia, más amenazas.

    No nos merecemos esta pavorosa realidad en la que se ha hecho realidad la tenebrosa consigna de la combinación de todas las formas de lucha impulsada desde los antros comunistas: presidente de extrema izquierda, candidato idem opcionado a continuar el desastre, Petro azuzando la movilización de una pandilla de corte fascista, la primera línea, para desacreditar las elecciones y dar un golpe de estado, unas Farc disfrazadas de disidencias, mafias desbordadas. Con violencia y con votos nos están destruyendo.

    Por eso llegó la hora de gritar ante los colombianos escépticos, ante el mundo, ya basta, no más concesiones, no más gabelas, hay que alistar las armas de la República y a los hombres y mujeres de armas para el combate definitivo, con la bandera de la victoria.

    Esta es la tarea central que se ha propuesto Abelardo de la Espriella, así como otras para llevar el país a recuperar su economía y su bienestar.  Démosle la confianza votando por él y su programa.

    ¿O no te parece, querido compatriota, que es ahora o nunca?

    Darío Acevedo Carmona, 4 de junio de 2026, 337 Visualizaciones

     

    1. Colombia requiere un día "D"

    Los comunistas colombianos de todos los pelambres, unos armados, otros en "las luchas sociales", unos más a través de mecanismos democráticos, otros por medio de la infiltración al aparato educativo adoctrinando la juventud, otros permeando el aparato judicial, el clero, y no han faltado los intentos con el Ejército y la Policía.

    Es decir, han creado, como se dice en la guerra, unas "cabezas de playa" para combatir el sistema democrático. Esa realidad se ha combatido, honrosa excepción, la Seguridad Democrática, con paños de agua tibia, haciendo concesiones, desde discursos melifluos, contemporizando, cediendo en los principios y en la semántica.

    Por eso nos han metido el cuento de la "justicia social", el "conflicto social y armado", las "causas objetivas", la "conciencia de culpa" de los empresarios y los ricos, la "oligarquía", el "estado asesino", mientras ellos, los comunistas de todos los pelambres y tendencias, de todos los frentes de acción, avanzan hacia la conquista del poder total, hasta pretenden instalarnos en el modo de la "paz total" de Cepeda y Petro.

    No queremos entender o nos da miedo saber que, para evitar la derrota del país y de su sistema guiado por la enseña "Libertad y Orden" de la que Petro se ha burlado, habrá que "coger el toro por los cuernos", lo que significa estar dispuestos a hacer enormes sacrificios, correr graves riesgos, evitar radicalmente la ingenua política de creer en la transacción y convencernos de que hacerle la guerra al proyecto maléfico, totalitario y de hambre de los comunistas, es justo, necesario e inevitable.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de junio de 2026, 224 Visualizaciones