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VentanaAbierta - Page 2

  • Miscelánea #2, con 3 comentarios, 1. Fuego amigo, 2. Golpe de estado en curso, 3. Uribe perseguido por décadas

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    1. ¿Fuego amigo?

    Mire señor ministro Lara, Usted es de los políticos de siempre y sabe que previo al inicio de una legislatura se adelantan reuniones y se hacen gestiones y tratos para elegir directivas.

    Usted sabe que esos contactos no derivan en acuerdos programáticos, esa es la forma de cumplir las funciones propias y de ley del poder legislativo.

    A propósito, el artículo 135 numeral 1 de la Constitución determina que una las funciones de cada Cámara son "Elegir sus mesas directivas".  Sobre la rama legislativa, la Constitución política en torno de cuya defensa se ha tejido la alianza de gobierno, consagra los artículos que van del 132 al 187. En su contenido figuran disposiciones de forma y métodos internos de votar por sus directivas. También que se le reconozca a cada fuerza política ser tenida en cuenta para ocupar cargos directivos según su nivel de representación.

    Señor ministro Lara, Usted sabe o debe saber que el Congreso en tanto es una de las tres ramas del poder de la república se dota de su propio reglamento en el que se reconoce su carácter autónomo.

    Señor ministro Lara, sabe también que en la materia en disputa no existe acuerdo entre los concurrentes y que por ello es impropio hablar de "palos en el camino" para estigmatizar a partidos que actúan en derecho.

    En conclusión, nada de lo que está haciendo mi partido, el Centro Democrático está por fuera de la ley y tampoco pone en riesgo o en cuestión ni rompe ni lesiona su compromiso de acompañar la obra del gobierno del presidente Abelardo De La Espriella.

    Darío Acevedo Carmona, 17 de julio de 2026, 3012 visualizaciones

     

    2. Golpe de estado en curso

    Quiero estar equivocado, pero todo indica que está en marcha un golpe de estado en Colombia. Es una modalidad muy distinta a los tradicionales golpes con uso de la fuerza, disparos, bombardeos, tropas y multitudes.

    Es gradual, con vestido de gala para dulcificarlo con retórica mamerto-gramsciana de supuesta defensa de la democracia por parte de quienes en realidad no creen en ella y quieren reemplazarla por el bochinche, la acción directa de las masas y la feria de contratos.

    Petro se autonombra máxima autoridad electoral, eleva denuncia de fraude para justificar el desconocimiento de la victoria contundente de Abelardo De La Espriella, a su vez, como hacían los antiguos patrones de la mafia, lanza a la jura billones de pesos que caerán en las manos de  sus compinches y camaradas, mismos que saldrán a bloquear calles e incendiar cais con policías adentro.

    Obnubilado en su sed de poder, de sentirse irreemplazable, fiel al retrato que del tirano bananero tropical hace García Márquez en El otoño del patriarca, Petro, a lo Hitler, muestra ser capaz de hundir a su patria para pasar a la gloria y desplazar de su sitial a Bolívar de quien se presentaba como un oficial cuando en sus desaliñados trajes y maneras salía a gritar en los balcones ante cuarenta ladrones, "el poder es mío porque el estado soy yo".

    Darío Acevedo Carmona, 7 de julio de 2026, 298 visualizaciones

     

    3. Uribe perseguido por décadas

    Para ser más preciso, la persecución contra el expresidente Uribe por parte de la izquierda proguerrillera y algunas Ongs no es cosa de "varios años", es de décadas, desde mediados de los años ochenta, más de cuatro décadas durante las cuales se divulgaba de manera sistemática versiones no demostradas sobre su supuesta responsabilidad en graves violaciones de los derechos humanos. La técnica usada por sus enemigos era copia de las empleadas por firmas publicitarias para promover marcas y productos de consumo masivo: sistematicidad, recordación, palabras y frases de alto impacto, para que, en el imaginario de masas, sin importar la exactitud ni la prueba, la promoción de esos productos quedara validada.

    Así fue como procedieron contra dirigentes políticos y entidades de seguridad del estado a las que marcaron con adjetivos negativos con el fin de desprestigiarlos y enredarlos judicialmente. Y entre todos ellos, el objetivo principal se centró en el expresidente Uribe, la persona a la que consideraban más clara, más contundente y firme en darles la pelea asumiendo la defensa del estado de derecho, la democracia y la constitución.

    Darío Acevedo Carmona, 7 de julio de 2026.

  • De La Espriella versus Cepeda y el falso moralismo de Rodrigo Uprimny

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    Con un aire de autoridad filosófica y teoría constitucional el prestigioso profesor de la Universidad Nacional de Colombia y columnista de El Espectador, Rodrigo Uprimny conversa con las periodistas María Jimena Duzán* y Bibiana Bello**, entre otros, sobre el trascendental duelo por la presidencia de Colombia entre Abelardo de La Espriella e Iván Cepeda.

    En ellas pudo hablar a placer sobre asuntos muy polémicos relacionados con las calidades de los aspirantes a dicho cargo en una perspectiva de equivalencias cívicas, morales, profesionales, éticas y políticas. Me referiré a algunos de los tópicos más candentes que pueden tener cabida en una columna que es de cortos espacios comparada con el formato de las entrevistas.

    Afirma Uprimny que Abelardo ha defendido criminales, mafiosos y paramilitares sumándose al coro de quienes consideran que ese es un lastre en su hoja de vida. Es en verdad desconcertante que un abogado con tantos reconocimientos se deje llevar por el bochinche de los activistas extrema izquierda y de intelectuales progres que han demeritado uno de los campos de acción del derecho más importantes en los estrados judiciales, a saber, el del ejercicio profesional de la Defensa, una de las columnas del derecho penal sin cuya existencia o por cuya condena interesada puede caer en desgracia no solo toda la profesión sino todo el arco democrático que tiene la función de proteger, y más allá del derecho a la defensa, el de la presunción de inocencia.

    En este tema, pues, sin inmutarse y desde una pose sacerdotal, Uprimny descalifica a De La Espriella usando argumentos moralistas pues desde el punto de vista del derecho, y él lo sabe, nada puede endilgársele a abogado cualquiera por ejercer la defensa de los acusados de conductas criminales. La única explicación de ese arbitrario juicio de valor es que se dejó llevar por sus simpatías con el candidato de la extrema izquierda colombiana.

    Lo interpreto como parte del declive moral de la izquierda democrática que, ante un gobierno tan decadente, moralmente hablando, tan corrupto, tan inepto y tan destructor de las instituciones, debería marcar claros distanciamientos con el gobierno que su defendido Cepeda quiere continuar.

    En las entrevistas, el doctor Uprimny habló de las amistades del uno y del otro, comentando que las de Cepeda nada tienen que ver con la delincuencia como sí las de Abelardo, lo cual quiere decir que se hizo el de las gafas ya que la realidad demuestra que Cepeda ha tenido lazos con comandantes guerrilleros de elevado mando y perfil en las Farc-ep como Jesús Santrich e Iván Márquez, entre otros, a quienes no defendió en estrados sino en la esfera pública, en materia política y sobre cuya actividad guerrillera ha elaborado tesis justificadoras basadas en el derecho a la rebelión y el estatus moral de las guerrillas, minimizando y hasta desconociendo su actuar terrorista y las prácticas violatorias de los derechos humanos.

    Uprimny trató de mostrar que Abelardo, en cambio sí ha incurrido en conductas cómplices con tipos como Saab, en un esfuerzo carente de toda dimensión, confundiendo adrede el ejercicio profesional de la defensa con la simpatía con quienes desde el monte y en la ciudad le prodigaban señales amistosas y le asignaban tareas revolucionarias a Cepeda.

    Otro de los temas del ejercicio de equivalencias entre los dos candidatos en el que Uprimny trató de descalificar a De La Espriella fue el de la trayectoria y experiencia en el manejo del estado. Ninguna a favor del Tigre y toda a favor de Cepeda. Sí, es cierto, pero ¿es tan marcada la diferencia como para que el votante promedio tenga ese factor como determinante o algo que impida ser apto para ser presidente?

    En Colombia, ciertamente, no contamos con una experiencia de personas no ligadas a la cosa pública, a asuntos de estado que hayan alcanzado la dignidad presidencial. Sin embargo, el fenómeno de los llamados outsider se impone en muchos países y se ha enfocado como una expresión de fatiga y cansancio con los políticos y movimientos tradicionales ante los cuales la izquierda colombiana es casi tan tradicional como los partidos tradicionales. Y, al fin de cuentas, la trayectoria de Cepeda como congresista no es un item necesariamente positivo si le preguntáramos ¿qué ha hecho de valía para la política y el estado fuera de perseguir con saña a sus rivales y de hacer montajes judiciales? La realidad es que nunca ha sido funcionario con tareas administrativas como ordenador del gasto, alcalde, gobernador, ni ministro o viceministro como para medir sus aptitudes y su desempeño.

    Por último, imposible no hacer referencia a la militancia expresa o enmascarada con el comunismo del candidato apoyado por Uprimny. Él debe saber que después del desplome de este sistema en la URSS y en China y sus miserables resultados en Cuba, Venezuela y Corea del Norte, los comunistas confesos se evaporaron, se transmutaron, se disfrazaron y se tornaron revisionistas. Los hay, como en Latinoamérica, tipo patilla, de hablar correcto o demócrata pero autoritarios en su maleta. Uprimny debe saber que el marxismo, el comunismo, así como el nazismo y el fascismo son doctrinas criminales, autoritarias, violentas, totalitarias, racistas, antidemocráticas y antilibertarias, prohibidas como expresiones orgánicas en muchos países, y también debe conocer la historia de los comunistas colombianos, de su partido que defiende la combinación de todas formas de lucha, como para ponerse los pelos de punta, pero eso no parece hacerle mella.

    Dejo en el tintero para futuras columnas o comentarios en X sobre mi opción clara por Abelardo de la Espriella, pero empiezo por señalar que no veo una sola idea en las ideas y objetivos del Tigre que merezca ser calificada como antidemocrática o enemiga de las libertades consagradas en nuestra constitución, hoy amenazada por el maléfico gobierno Petro y su heredero Cepeda.

    Darío Acevedo Carmona, junio16 de 2026 *https://www.youtube.com/watch?v=K1CjNHEumjE&t=255s, **https://www.youtube.com/watch?v=GMg1u-5nCNg

    Para ayudar a comprender la compleja dimensión ética del oficio de abogado Defensor, recomiendo mirar la serie “El abogado del Lincoln” en Netflix. Verán escenas de diálogos entre hijos menores y sus padres especialistas en la materia.

    Darío Acevedo Carmona, 16 de junio de 2026

  • Dos medias columnas, 1. Colombia estoica y 2. El gran chantaje

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    Colombia campeona del aguante, soportó con estoicismo a un gobernante que no gobernó, que se dedicó a viajar por el planeta y pasaba poco tiempo en su país y mientras hacía el ridículo por doquier sus funcionarios cual ratones hicieron del erario un suculento queso devorándolo sin llenar sus panzas.

    El presidente viajero gastaba a manos llenas y en cada puerto dejó huella de sus conductas inmorales y escandalosas, de sus bebetas y aventuras de sus peroratas seudo científicas. En verdad deliraba por ser reconocido como un líder mundial del clima y la paz de los derechos humanos y la vida.

    Nunca se supo quién era la primera dama porque estaba separado de hecho de la "propia" que se dedicó a mostrarle al mundo la habilidad para mover su trasero mientras su marido en el papel se paseaba de la mano de trans o en tertulias con novios hablando de Marx a medianoche en parques de otras urbes.

    El país se deshacía manejado por manos inexpertas y sin méritos. Las finanzas públicas dejaron de ser tal para ir a bolsillos privados, nunca inauguró algo importante, pero hablaba hasta por los codos. Su lengua si estaba bien aceitada para mentir, enredar, hacer el quite, amenazar, distraer y hacer demagogia.

    ¿En qué otras acciones sobresalieron? Les quitó el agua a los sedientos y la salud a los enfermos, no construyó una escuela ni una universidad ni una carretera 4G.

    Y muchos otros desastres y desaciertos, y los colombianos aguantamos, pero estando de salida, sigue amenazando a sus rivales y vociferando sus "éxitos".

    Ante esta opereta del mal gusto, del desabroche y después de una batalla electoral ganada con dificultad, ¿cabe preguntar si será verdad que cesará la horrible noche y la turbia era?

    Darío Acevedo Carmona, 4 de julio de 2026, 886 visualizaciones

     

    1. El Gran Chantaje

    Tras de ladrones bufones, es lo que se podría llamar al supuesto intento de "negociaciones" comentado por la periodista Vicky Dávila en la revista Semana de segunda semana de julio 2026.

    Resulta totalmente inaudito, descarado, desmoralizante y antiético que quienes desde el presidente Petro hasta funcionarios de alto y mediano rango del gobierno saliente que defraudaron por distintas modalidades delictivas el erario en notorios hechos de corrupción, pretendan negociar con el gobierno entrante la supuesta extradición de Gustavo Petro y la permanencia de la JEP.

    Y es un chantaje porque no es un trato entre dos iguales, ya que de un lado se encuentra el responsable de los más graves hechos de corrupción y favorecimiento del narcotráfico y grupos terroristas, y la institución que tras siete años de funciones no logra condenar a ningún mienbro de las Farc, y de la otra, tenemos al expresidente Uribe Vélez, a quien la izquierda radical y armada nunca han dejado de perseguir con acusaciones no sustentadas y al que ahora, después de haberse cerrado el caso por el Fiscal Gómez Méndez hace siete años, le quieren reabrir las acusaciones por supuesta instigación y responsabilidad en dos masacres y el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle.

    Para coronar su humillante gestión, el gobierno Petro tendría como arma letal el encarcelar al expresidente Uribe con la ayuda de la incondicional fiscal general de la Nación del presidente Petro y una fiscal que llegó hace poco a esta entidad desde las oficinas de la JEP y habiendo sido compañera de labores de la esposa del senador Iván Cepeda, su permanente acosador judicial.

    Tendrían pues, los enemigos de Uribe, las herramientas para hacerle daño, aunque su proceder estaría signado por la trampa y la mendacidad, y de esa manera amargarle su vida quien sabe cuántos años además de sacarlo del juego político, mientras ellos, Petro, Cepeda, Montealegre y compañía continuarían en la vida legal en libertad y como monjes de la política.

    Alerta con sentido de urgencia para el pueblo uribista para movilizarnos y evitar que le hagan daño a Colombia, al expresidente Uribe y a su familia.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de julio de 2026, 2720 visualizaciones

  • Miscelánea #3 con 3 comentarios 1. ¿Colombia en manos de Cepeda? 2. Petro y la primera vuelta presidencial 2026. 3. Notas calientes sobre adanismo y populismo 

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    Con Cepeda Colombia asegurará la hambruna a la manera de Stalin en su guerra del hambre contra Ucrania en los años treinta del siglo XX, a la manera de la Corea del Norte en manos de la monarquía hereditaria de los Kim comunista que poseen el arma nuclear y el cuarto mayor ejército del mundo y su pueblo tiene la obligación de reír y aplaudir las gracias del tirano, la hambruna a la manera de la dictadura castrista sin alimentos, sin energía y cocinando lo poco con leña como en el medievo.

    Con Cepeda se abolirá la separación de poderes con el cierre del Consejo de Estado, la propiedad privada dejará de ser tal por su gobierno determinará el límite hasta el que cada persona y familia puede poseer.

    Con Cepeda se terminará de eliminar la diferencia entre tener un capital o propiedad o empresa forjados con trabajo y honradez y tenerlos como fruto del delito, del narcotráfico, el robo o la corrupción, Su maestro y ejemplo había dejado su obra en borrar la i de "ILICITO" para que sea lícito y borrar la palabra "CRIMEN" del lenguaje para que no aparezca en las estadísticas.

    Con Cepeda nos espera el inicio del programa para incorporar guerrilleros en las Fuerzas Armadas y de seguro el de lavar la memoria de Tirofijo, Jacobo Arenas, Mono Jojoy, Raúl Reyes, Santrich, Márquez, y nada raro, llenar las camas del Hospital Militar con guerrilleros heridos, porque a los sanos les distribuirá tierras.

    Con Cepeda la libertad de prensa será noción del pasado y la reelección indefinida a la orden del día.

    Con Cepeda, es de esperar total solidaridad con Cuba, con Nicaragua, con Corea del Norte y alianzas con Rusia, China e Irán, adiós a EE. UU.

    Con Cepeda, al fin los colombianos ingenuos e incrédulos sabrán lo que es una dictadura de izquierda, lo de Petro fue apenas un sorbo.

    Darío Acevedo Carmona, 30 mayo de 202

     

    2. Petro y la primera vuelta presidencial 2026

    La ciudadanía colombiana vota hoy 31 de mayo de 2026 en un primer lance que puede bastar o no para elegir el presidente del país.

    El presidente saliente invitó a votar libremente y, como de costumbre, aprovechó para insistir en su lenguaje confrontacional, dilemático y hasta amenazante sin mencionar a las guerrillas y grupos como el clan del Golfo como los enemigos de la democracia y quienes presionan a los electores.

    Insistió en lanzar bocanadas de humo para sembrar dudas sobre el manejo del software y la metodología de la Registraduría en el conteo y el escrutinio.

    La intención no era otra que validar su vicio populista de llamar al "pueblo" para "supervisar" y conjurar todo intento de fraude, lo que significa entre otras cosas desconocer el rol institucional de jurados, testigos y veedores, adicional al papel asegurador del orden por parte de la Fuerza Pública.

    Se entiende, por tanto, que esa apelación a que ese "pueblo" haga presencia por millones en torno de las mesas es, de hecho, un desconocimiento de la responsabilidad del estado y de organizaciones civiles reconocidas, y una amenaza, una presión y un chantaje a ellos. Una apelación demagógica al pueblo como masa que reemplaza a la Justicia, a las autoridades electorales que hace campear per se, la desconfianza en boca de quien desconoce y viola, otra vez, disposiciones constitucionales.

    Darío Acevedo Carmona, 31 de mayo de 2026

     

    3. Notas calientes sobre adanismo y populismo

    Adanismo es un vocablo inspirado en el Adán de la Biblia que es aplicado para designar momentos de rupturas significativas o profundas en distintos campos. Por ejemplo, en política se utiliza para designar la pretensión de algunos movimientos y caudillos cuyos programas y acciones se propagan como el origen, el comienzo de una nueva era o una ruptura total con el pasado o con un presente indeseable.

    Hay algo y quizás hasta mucho de error en vender un triunfo obtenido como promesa de cambio cuando la euforia ejerce una influencia enceguecedora en los líderes y en sus organizaciones haciéndoles perder de vista la relatividad inherente, incluso, hasta en las revoluciones más importantes de la historia.

    El anuncio de un nuevo día o era, de la idea del comienzo de la realización de una esperanza es como una potente luz que deslumbra a los ojos de multitudes y a líderes. En la situación colombiana podemos identificar dos expresiones concretas que extrapolan y agigantan sus ideas y su proyecto como el nacimiento de una nueva era y en esas han abjurado, como lo ha declarado el presidente Petro de la historia y del pasado nacional, «doscientos años perdidos», «somos un país de esclavos y esclavistas», «Colombia ha sido gobernada siempre por una oligarquía», «este es un país racista», «siempre hemos sido violentos» y muchas otras que se esgrimen para resaltar la proeza del cambio que él y sus seguidores adelantan. Visión que iguala ser esclavo a ser libre, borra la diferencia entre dictadura y democracia, entre guerra y paz, entre víctimas y victimarios. De manera que nada hay rescatable, que nada se ha construido o es insignificante, y en esencia, borran la historia, necesidad de todo proceso revolucionario, con más razón si es de corte marxista, comunistas o socialistas siglo XXI.

    El otro movimiento que algunos medios y comentaristas tildan de populista es el liderado por Abelardo De La Espriella cuya campaña se ha tornado, en poco tiempo, en un fenómeno de masas. Que sea populista o no, no es el objeto de estas notas, aunque tiene algunos rasgos como el caudillismo y la ausencia de organización, pero su programa de gobierno encuadra con las aspiraciones de muy amplios sectores de la sociedad.

    Sin embargo, el peligro adanista en su caso puede abrirse campo en algunas de sus consignas de combate, por ejemplo, cuando dice «Nada con los de Siempre, todo con los de Nunca» con lo que da a entender que todo lo que tenga relación con partidos y dirigentes políticos de un pasado que desdeña, como si todo hubiera sido despreciable o no hubiera forjado nada por defender, es un error imperdonable tanto porque se asimila con las afirmaciones de Petro, y a su vez, constituye una idealización adanista de redención con quienes siempre han sido víctimas y nunca han sido tenidos en cuenta, a quienes les llega, por fin su hora, su gloria, el ahora sí que al romantizar lo que está por hacer borra la dureza del camino a recorrer para hacer la vida de la población más amable y satisfactoria. Queda el espacio para precisar, en otra ocasión, que el populismo se caracteriza como un estilo más que una teoría de gobierno, que lleva en su esencia la apelación endiosada al “pueblo”, la idea de un estado manilargo, bonachón y la ausencia de una organización política.

    Darío Acevedo Carmona, 31 de mayo de 2026

  • Tres reflexiones para este momento:  1. ¿Quiénes le declararon la guerra a Colombia hace más de seis décadas? 2. La brega del estado colombiano con las guerrillas y 3. Colombia necesita un Día D 

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    Los comunistas colombianos de todos los pelambres, unos armados, otros en "las luchas sociales", unos más a través de mecanismos democráticos, otros por medio de la infiltración al aparato educativo adoctrinando la juventud, otros permeando el aparato judicial, el clero, y no han faltado los intentos con el Ejército y la Policía.

    Es decir, han creado, como se dice en la guerra, unas "cabezas de playa" para combatir el sistema democrático. Esa realidad se ha combatido, honrosa excepción, la Seguridad Democrática, con paños de agua tibia, haciendo concesiones, desde discursos melifluos, contemporizando, cediendo en los principios y en la semántica.

    Por eso nos han metido el cuento de la "justicia social", el "conflicto social y armado", las "causas objetivas", la "conciencia de culpa" de los empresarios y los ricos, la "oligarquía", el "estado asesino", mientras ellos, los comunistas de todos los pelambres y tendencias, de todos los frentes de acción, avanzan hacia la conquista del poder total, hasta pretenden instalarnos en el modo de la "paz total" de Cepeda y Petro.

    No queremos entender o nos da miedo saber, que para evitar la derrota del país y de su sistema guiado por la enseña "Libertad y Orden" de la que Petro se ha burlado, habrá que "coger el toro por los cuernos", lo que significa estar dispuestos a hacer enormes sacrificios, correr graves riesgos, evitar radicalmente la ingenua política de creer en la transacción y convencernos de que hacerle la guerra al proyecto maléfico, totalitario y de hambre de los comunistas, es justo, necesario e inevitable.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de junio de 2026

     

    1. La brega del estado colombiano con las guerrillas

    Con las guerrillas comunistas y de extrema izquierda, los gobiernos colombianos han lidiado con la ley y con las armas con reformas y ofensivas militares, amnistías e indultos, con beneficios políticos.

    En algunos casos hubo desmovilización real, pero, se llegó al extremo de entregarles en bandeja de plata la constitución el indulto de hecho, presencia en el Congreso sin votos.

    Y Colombia y su pueblo, siguen sufriendo todo tipo de calamidades a manos de quienes le hicieron pistola a la esperanza de este pueblo generoso. Ni ser gobierno ni echar a caminar una "paz total” ni tener un candidato con más de nueve millones de votos ha sido suficiente para alcanzar la paz. Sí, en cambio, más muertos, más pobreza, más destrucción de la democracia, más amenazas.

    No nos merecemos esta pavorosa realidad en la que se ha hecho realidad la tenebrosa consigna de la combinación de todas las formas de lucha impulsada desde los antros comunistas: presidente de extrema izquierda, candidato idem opcionado a continuar el desastre, Petro azuzando la movilización de una pandilla de corte fascista, la primera línea, para desacreditar las elecciones y dar un golpe de estado, unas Farc disfrazadas de disidencias, mafias desbordadas. Con violencia y con votos nos están destruyendo.

    Por eso llegó la hora de gritar ante los colombianos escépticos, ante el mundo, ya basta, no más concesiones, no más gabelas, hay que alistar las armas de la República y a los hombres y mujeres de armas para el combate definitivo, con la bandera de la victoria.

    Esta es la tarea central que se ha propuesto Abelardo de la Espriella, así como otras para llevar el país a recuperar su economía y su bienestar.  Démosle la confianza votando por él y su programa.

    ¿O no te parece, querido compatriota, que es ahora o nunca?

    Darío Acevedo Carmona, 4 de junio de 2026, 337 Visualizaciones

     

    1. Colombia requiere un día "D"

    Los comunistas colombianos de todos los pelambres, unos armados, otros en "las luchas sociales", unos más a través de mecanismos democráticos, otros por medio de la infiltración al aparato educativo adoctrinando la juventud, otros permeando el aparato judicial, el clero, y no han faltado los intentos con el Ejército y la Policía.

    Es decir, han creado, como se dice en la guerra, unas "cabezas de playa" para combatir el sistema democrático. Esa realidad se ha combatido, honrosa excepción, la Seguridad Democrática, con paños de agua tibia, haciendo concesiones, desde discursos melifluos, contemporizando, cediendo en los principios y en la semántica.

    Por eso nos han metido el cuento de la "justicia social", el "conflicto social y armado", las "causas objetivas", la "conciencia de culpa" de los empresarios y los ricos, la "oligarquía", el "estado asesino", mientras ellos, los comunistas de todos los pelambres y tendencias, de todos los frentes de acción, avanzan hacia la conquista del poder total, hasta pretenden instalarnos en el modo de la "paz total" de Cepeda y Petro.

    No queremos entender o nos da miedo saber que, para evitar la derrota del país y de su sistema guiado por la enseña "Libertad y Orden" de la que Petro se ha burlado, habrá que "coger el toro por los cuernos", lo que significa estar dispuestos a hacer enormes sacrificios, correr graves riesgos, evitar radicalmente la ingenua política de creer en la transacción y convencernos de que hacerle la guerra al proyecto maléfico, totalitario y de hambre de los comunistas, es justo, necesario e inevitable.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de junio de 2026, 224 Visualizaciones

  • El reconocimiento Trump, Xi, fundamento de la paz y la coexistencia

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    Creo que para entender el alcance y significado de la cumbre Trump-Xi es preciso hacer un breve repaso sobre tiempos no muy lejanos cuyas huellas siguen vivas y luego, traer a cuento la situación particular del mundo ante el peligro de una guerra entre potencias.

    Al concluir la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se consolidó como la principal potencia militar por ser el único país que poseía armas nucleares. Sin embargo, no faltó quien preguntara la razón por la cual no hizo valer su condición de superioridad para aplastar a su rival, la URSS, y en vez de ello, haberlo tratado como un par a sabiendas de su propósito de apoderarse de Europa.

    Quizás, el tiempo le dio la razón a los gobernantes norteamericanos quienes optaron por negociar y así evitar la prolongación de una guerra en un escenario de agotamiento, cansancio y oposición de la opinión pública mundial, cuyo resultado era perturbador por el muy probable desastre humanitario tal vez mucho mayor al que se acababa de concluir.

    Estados Unidos mantuvo esa superioridad tan solo unos años durante los cuales no otorgó el rango de par a la Unión Soviética hasta que ella, bajo la dictadura de José Stalin se hizo al dominio de la tecnología para obtener la misma arma de su rival histórico.

    Con el paso del tiempo, ambas potencias se reconocieron como pares en cuanto a la capacidad de destruirse mutuamente en una guerra sin ganadores. Así se dio inicio a lo que se conoció como la “guerra fría” con base en una actitud mutua de detente y disuasión que, en esencia, consistía en admitir una conflictividad y competencia, pero, conjurando la apelación al arma nuclear. Acuerdos y disputas sobre el orden económico y la vitalidad de cada modelo, el capitalista del mundo libre y el socialismo de las dictaduras proletarias. La carrera armamentista no estuvo al margen de ese modelo de coexistencia en el que sobresalen tres fenómenos.

    El primero de ellos es el relativo a la construcción de dos grandes alianzas militares, de un lado, la OTAN cuyo liderazgo indudable y eficaz corrió por cuenta de Estados Unidos y que cubría de riesgos a los países democráticos de Europa. De la parte soviética, el Pacto de Varsovia, liderado de la misma forma por la Unión Soviética y esta por la Rusia estaliniana que ofrecía protección a los países de la llamada Cortina de Hierro, aquellos en los que se impuso el modelo comunista al final de la guerra en gracia de la presencia ocupacionista de las tropas soviéticas.

    El segundo asunto de importancia en el enfrentamiento y rivalidad entre las dos potencias era el relativo a la competencia económica, en el cual se contemplaba el manejo de las finanzas internacionales, la eficiencia, la lucha contra la pobreza, la carrera científica, la carrera espacial y la influencia sobre los países del Tercer Mundo.

    La tercera fue algo no escrito ni firmado en algún documento, de riesgos que pusieron en peligro los convenios y tratados de contención y disuasión, fue el de las guerras de liberación sobre todo en el continente africano y en algunos países del lejano oriente asiático, en algunos de los cuales, Corea, Vietnam, Laos, Camboya e incluso del continente americano desde el triunfo de la revolución castrista en Cuba que motivó y apoyó el surgimiento de guerrillas en casi todos los países de centro y sur América. Es lo que dio en llamar la guerra entre la URSS y los EE. UU. a través de terceros.

    En el curso de todos estos fenómenos y otros de menor impacto, la ONU se consolida como espacio de conversación y solución de algunos problemas y conflictos bélicos. Pero, a pesar de la fragilidad de la paz vivida de esa manera, el mundo, y esto se debería señalar con mayúsculas, evitó, con ese modelo, lazos, nudos y escapes, evitar una conflagración que habría dado por resultado muy probable la extinción de la vida en el planeta.

    El modelo de la detente, la distensión y la disuasión EE. UU.-URSS, en el sentido anotado, no fracasó ni fue un desastre, ni siquiera en el momento en el que el mundo presenció en 1989 el derrumbe de la infamia del Muro de Berlín, y, en 1991 la implosión sin guerra y sin uso de armas de exterminio, del gran imperio de Unión Soviética. No tengo elementos para medir las lecciones que la humanidad y las esferas internacionales de gobierno pueden extraer de esos maravillosos eventos de apertura y de cambio, pero, una de ellas, es, sin duda, que tales sucesos de tanta envergadura no condujeron, ni por un instante, al uso de armas de destrucción masiva. Desaparecieron el Pacto de Varsovia, la Cortina de Hierro, muchos países recuperaron o retornaron a la democracia liberal, el capitalismo se impuso en casi todo el orbe excepto en Corea del Norte y en Cuba, y el giro más sorprendente de tal transformación se produjo en la China Comunista que sin abandonar la doctrina marxista adoptó el modelo capitalista como el más viable para superar el hambre y la pobreza después de tres décadas en el murieron millones de hambre a causa del fracaso del experimento maoísta.

    Entonces, Estados Unidos, se diría que sin explicitar eso como un propósito o meta por alcanzar, se convirtió en la potencia unipolar del mundo. Condición que no duraría muchos años en razón de la recuperación de Rusia por avances del capitalismo emergente y de la transformación de la China postMao en una sociedad capitalista avanzada que la ubica como una real potencia también en el plano militar.

    Y es, precisamente esa, la razón por la cual, varios gobiernos norteamericanos en el presente siglo han adelantado tratos de alto valor estratégico con la potencia de oriente, sobre todo en el plano económico y geopolítico como el asumir un puesto como único representante de la China.

    Y es en razón del progreso alcanzado que la China, en particular bajo la dirección de Xi Jing pin, ha obtenido la valoración de muchos países del mundo donde han puesto sus ojos tanto los estados como los grandes empresarios del orbe capitalista.

    Estamos pues, en un momento singular de la geopolítica, de redefiniciones no fáciles de manejar y en medio de dos guerras Ucrania-Rusia y EE. UU. e Israel contra Irán, y de tensas expectativas por la aspiración China de incorporar a isla de Taiwán. Pero, también, y pienso que el paso dado por Trump al reunirse con Xi en esas condiciones y con tal exhibición de empatía y de búsqueda de acuerdos (la otra opción es que hubiesen madurado el conflicto hacia la crispación, las amenazas y los insultos), es el resultado más satisfactorio que se haya visto en los últimos diez años.

    Dicho encuentro hace desparecer y tiende a consolidarse un trato de iguales entre estas dos potencias, que le hace sentir a la China ser reconocida como igual en el campo de las superpotencias, y que la muestra ante el mundo como nuevo protagonista con el que se debe contar.

    Situación que conduce a mirar cómo no fracasado ni mucho menos enterrada la política de la distención y la disuasión entre quienes son, gústenos o no, hoy por hoy, las grandes potencias EE. UU. Rusia y China. El resultado de esa cumbre cimera no es despreciable, nadie salió perdedor por el hecho de que no se haya resuelto del todo el tema de los aranceles o la paz en el Golfo y entre Ucrania y Rusia, pero, se ganó algo que no cabe en las manos de alguien o en el escritorio de un jefe, a saber, que la humanidad le ha ganado terreno al peligro de una guerra entre esas potencias. En efecto, aunque las maletas al final no queden repletas de regalos o conquistas, es preferible que los jefes se reúnan, se reconozcan, se traten bien, y que se comprometan a buscar acuerdos en temas complejos que no hayan podido saldar en forma satisfactoria. La más reciente reunión entre Putin y Xi, puede mirarse en el mismo sentido, aunque haya versado sobre otros tópicos.

    Darío Acevedo Carmona, 24 de mayo de 2026

  • Denunciar las provocaciones extremoizquierdista-fascistas

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    Un congresista electo por lista del Pacto Histórico a la Cámara de Representantes, de nombre Hernán Muriel, al frente de un grupo de activistas se desplazó desde Rionegro y Medellín al área de ingreso de la residencia familiar del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

    Arropados en la bandera de los “falsos positivos” realizaron pintas en los muros de entrada a la unidad y agitaron consignas en las que lo responsabilizaban de esos hechos dolorosos, lo insultaron cuando él se hizo presente para defender su derecho al buen nombre, respeto a su propiedad y a la tranquilidad de su núcleo familiar. La situación se tornó delicada en grado sumo y el peligro de un ataque físico al expresidente solo pudo ser evitado por un pequeño dispositivo de su guardia personal y algunos de sus simpatizantes que acudieron en su protección.

    Sobre el tema de los “falsos positivos” es necesario que sean tenidas en cuenta varias precisiones. 1. Recientemente el presidente de la JEP, el doctor, Alejandro Ramelli, declaró que el número de falsos positivos era mucho menor al de los 6402 que han sido usados en acciones propagandísticas por grupos de extrema izquierda. La cantidad menor de este tipo de delito está sustentada en informes de la Fiscalía y del Centro Nacional de Memoria Histórica. 2. La misma JEP aclaró que las víctimas no lo fueron por una política del estado colombiano o de sus Fuerzas Armadas sino de diversos agentes que actuaron por motivaciones personales y grupos armados ilegales.

    De lo anterior se puede concluir que mantener el señalamiento contra el expresidente Uribe radica en una falacia cuyo propósito central es causar detrimento a su buen nombre y su deshonra pública a través de pintas y mítines sobre los cuales no ha habido intervención de la Justicia.

    Los hechos en mención constituyen una escalada en esa campaña difamatoria basada en falsedades y porque en esta ocasión, la acción fue realizada ya no solo en sentido simbólico, sino con afectación de su seguridad física y la de su familia, y que dicha agresión se realizó, con previa planificación y financiación para el desplazamiento del grupo de activistas que suplantó la causa de las víctimas y sus memorias.

    Esos métodos de lucha, conocidos como la “acción directa”, eran usados por los fascistas italianos contra los opositores, también, por las hordas nazis contra los judíos, las brigadas estalinianas comunistas contra sus enemigos y cercanos calificados de débiles. Y por qué no traer a cuento lo que hacen cientos de lugareños azuzados por las Farc y el Eln para rodear, sabotear y amenazar a las tropas oficiales en misiones oficiales.

    En la medida en que el expresidente Álvaro Uribe Vélez, además de la dignidad que posee, es el jefe orientador del partido Centro Democrático, uno de los principales de nuestra democracia que, actualmente adelanta una campaña electoral por diversos y numerosos puntos del país, merece y tiene derecho a recibir total protección del estado, dicha protección que ya dispone, debe extenderse a la órbita judicial en cuanto grupos como el dirigido por el señor Muriel, han violado el derecho a que su residencia esté protegida, su familia pueda vivir en paz y él mismo no corra riesgo de agresión física, y que los responsables de estos desmanes sean enjuiciados penalmente por las agresiones cometidas el 19 de mayo de 2026 en las afueras de la ciudad de Rionegro, Antioquia.

    Darío Acevedo Carmona, 20 de mayo de 2026

    Comentario sobre elecciones presidenciales

    Colombia no deja de asombrar a propios y extraños por lo que ella misma es y lo que en ella ocurre. Un país hermoso con una de las mayores biodiversidades del mundo, sus gentes amables, acogedoras, pacíficas, pero, aporreadas por grupos criminales mafiosos y guerrilleros que asolan el país desde hace más de seis décadas.

    En las elecciones presidenciales de primera vuelta en las que se esperaba un triunfo del candidato oficial del presidente Petro aparecía como ganador, el senador procomunista y amigo de las Farc, Iván Cepeda, fue derrotado por un outsider, Abelardo de La Espriella, es decir, un no político, un abogado defensor, desconocedor de las quisicosas de la política emerge como triunfador con una votación cercana a los diez y medio millones de votos, la más alta de la historia del país en una primera vuelta.

    La sorpresa fue evidente ya que la mayoría de las encuestas daban como ganadora Cepeda. Sorprendente porque De La Espriella realizó una campaña en corto tiempo, sin un partido ni agrupación o movimiento partidista que los ayudara, Sorprendente porque le propinó una gran derrota al jefe de la oposición, el Gran Colombiano, Álvaro Uribe todo un experto en lides presidenciales y ganador de varios certámenes. Y Sorprendente porque fue inmune a los esfuerzos del presidente Petro en favor de Cepeda defendiendo la bandera continuista del proyecto castrochavista y de las sospechas de injerencia de dineros oficiales en proyectos para favorecer a Cepeda, y de la cercanía con grupos armados irregulares que tienen.

    Darío Acevedo Carmona, mayo de 2026

  • EE. UU. e Israel contra Irán, una guerra incomprendida

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    La opinión antinorteamericana junto con medios antitrumpistas y, por supuesto, los enemigos históricos de Estados Unidos han impuesto una versión de la guerra de los EE. UU. e Israel contra Irán en la que invisibilizan las motivaciones centrales del ataque de los dos aliados históricos contra el centro generador de terrorismo del Oriente Medio.

    No fue Estados Unidos quien amenazó a Irán para dominarlo o exterminarlo con su poder nuclear. Tampoco fue Israel el que se propuso borrar de la faz de la tierra a los iraníes.

    Las cosas son todo lo contrario. Desde el triunfo de la revolución religiosa de los ayatolas lideradas por Khomeini en 1979, los nuevos gobernantes crearon un sentimiento de odio frente a Occidente y en especial contra Los Estados Unidos e Israel. Se dedicaron a organizar, financiar y armar grupos y movimientos de corte terrorista. 

    La retórica antisemita y antinorteamericana maduró hasta convertir sus amenazas en parte fundamental de sus planes militares: investigación nuclear, construcción de misiles de mediano y largo alcance y medios de ataque de sus aliados por fuera de sus fronteras.

    En junio de 2025 en el marco de la guerra de Israel contra Hamas, la milicia Hezbolá y otras facciones yihadistas proiraníes, el gobierno de Israel entendió que tales conflictos no tendrían forma de ser superados si a su vez no se derrotaba a su inspirador y financiador, el Irán de los ayatolas.

    Pero, tenían claro que por sí solos no podrían derrotar al adversario, y entonces forjaron una alianza con los EE. UU. víctima de amenaza nuclear por parte del régimen de los fundamentalistas musulmanes.

    Ahí tomó forma la estrategia de atacarlo conjuntamente a mediados de 2025 después de no haber recibido respuesta a requerimientos de desistimiento de sus amenazas.

    Aunque Irán recibió golpes severos a su infraestructura militar, la inteligencia del Mossad y la CIA dieron cuenta de la pervivencia de las amenazas y de una recuperación de aquellos ataques, por tanto, que dicha circunstancia significaba el renacer del peligro del arma nuclear contra Estados Unidos y del deseo de desaparecer a Israel del mapa mundial.

    Analistas de distintos medios, plataformas y redes, la ONU, la OTAN y gobiernos europeos que se supone son amigos de EE. UU. omiten referirse a esa perturbadora información de tal forma que la acción guerrera de EE. UU. e Israel se presenta como una guerra de agresión, una violación de la soberanía de Irán y una infracción del derecho internacional.

    Esa labor de borrar las motivaciones originales está acompañada de afirmaciones basadas en especulaciones como la de sostener que Trump y sus Secretarios de Guerra y de Estado, el Pentágono y asesores, se equivocaron en el planeamiento de las actuales operaciones, se centran en la supuesta confusión del presidente Trump cuando, en apariencia y quizás con fines de confundir al adversario, hace declaraciones contradictorias y confusas o incoherente

    Se les olvida la experiencia en Venezuela a la que Trump se resolvió después de varios meses de "asfixiante" espera. Minimizan y hasta desconocen los llamados previos al inicio de hostilidades y posteriores invitaciones del presidente Trump para adelantar conversaciones con fines de encontrar una solución negociada.

    De otra parte, Estados Unidos ha recibido suficiente demostración de la ingratitud de sus socios de la OTAN y de los países que ha protegido con sus bases a lo largo de la guerra fría y en los años posteriopres al derrumbe soviético.

    ¿Faltaba algo más? Durante más de ocho décadas amplios sectores de la población europea azuzados por grupos comunistas, nacionalistas y socialdemócratas convirtieron a los héroes de su liberación del yugo nazi fascista en objeto de su rechazo y hasta enemistad.

    El efecfo de esa actitud inamistosa es lo que estamos presenciando en todo su esplendor por parte de mandatarios, intelectuales, analistas, pazólogos que, en nombre de principios inmutables, ahora sí, invocan la soberanía de un país que abiertamente patrocina el terrorismo con su apoyo a Hamas, Hezbolá, a los yihadistas, los hutíes y a otros grupos que atacan desde la clandestinidad, se mueven en secreto y en veces con el apoyo de gobiernos cómplices.

    Un principio que algunos de ellos silencian ante la agresión rusa a Ucrania a pesar de que en tal caso lo que sobresale y es reconocido por el dictador Putin es su ambición de adueñarse de ese país o de gran parte de su territorio sin tener una excusa válida para intentarlo.

    No voy a especular sobre los problemas de las tácticas de guerra en este conflicto del Medio Oriente, sobre la situación del momento, que es lo que hacen politólogos que de la noche a la mañana emergen como especialistas de la guerra y de la geopolítica del problema, dejando a la vista y al oido que se quedan en la simple opinión y dando rienda suelta, caso algunos medios europeos como France24 y DW a su sesgo antinorteamericano y antiisraelí.

    Muy grave que los desencuentros entre EE. UU. e Israel con la Unión Europea que vienen de años de atrás, maduren hasta la ruptura de uno de los dos grandes pactos en torno de los cuales giró la "Guerra Fría", tal como se desprende del evidente y razonable disgusto del presidente Trump y su Secretario de Estado Marco Rubio.

    No es algo deseable, puede derivarse hacia una situación de desestabilidad, temores, caos y guerrerismo ante la ausencia de gobiernos que lideren la contención y la disuasión.

    Cuánta falta hacen voces como la del recordado filósofo de mayo del 68 francés, André Glucksman, quien años después de ese movimiento y de haber superado su militancia maoísta, escribió un corto documento-carta de saludo y reconocimiento a sus "hermanos soldados norteamericanos" que ofrendaron con unas 30 mil vidas para liberar a Italia, Francia, Holanda y a Europa Occidental de la invasión nazi y posteriormente del expansionismo del régimen soviético. Atrás, fuera de la memoria, queda el gran Plan Marshall con el que EE. UU. financió la recuperación de la Europa de la Posguerra sumida en la miseria.

    Darío Acevedo Carmona, 7 de abril de 2026

  • 1. Pensamiento liberal, tendencias totalitarias y 2. Extremismo ideológico

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    La filosofía liberal, columna vertebral de la cultura Occidental, se caracteriza por ser una forma de pensar abierta, fluida, porosa. Una mirada a la manera como ha sido acogida, divulgada y adaptada por muchos países da cuenta de su gran diversidad y por ende, riqueza.

    Los conceptos de libertad, razón, democracia, república, separación de poderes, economía de mercado, el pensamiento utilitario y el positivista son recreados por filósofos y lideres políticos aquí y allá como componentes, junto con uno de sus grandes productos, el capitalismo, de lo que se dado en llamar la Modernidad son sus banderas y referentes.

    Se diferencia, debido a su condición abierta, de los dogmas tan propios del pensamiento y de las doctrinas totalitarias como el nazismo y el comunismo, que no pueden ser considerados como desarrollos de la Modernidad sino como sus contrarios.

    El pensamiento totalitario exige la pureza ideológica, exige a las estructuras partidistas que lo divulgan establecer mecanismos y técnicas de supervisión, vigilancia y censura y prepara el camino para que una vez accedan al poder establezcan el castigo de las desviaciones con cárcel, torturas y destierros y califiquen de traidores a la causa a los críticos y disidentes.

    La separación de la iglesia y el estado, obra moderna, de la que se desprende la diferencia entre política y religión quedan maltrechas cuando aún hoy en día, en el mundo, en campos de la izquierda se grita "patria o muerte" se impone la supremacía del partido o de los blancos o del tirano elevadas a trono celestial, y en el de la derecha hay quienes se proclaman dueños del poder, la razón y la verdad, son lo que descalifican a quienes se "contaminan" por firmar acuerdos con fuerzas políticas de corte moderado o centrista.

    Las tendencias y líderes políticos puristas ideológicos se obstinan en desconocer la diversidad entre los humanos, entre sus culturas, en sus sociedades y creen que la tolerancia es una concesión de la democracia. No aceptan que el mundo no siempre es binario y que hay lucha y guerra cuando son las circunstancias y los hechos los que las impulsan. En general prestan poca atención al contexto y a la correlación de fuerzas piezas claves en el diseño de planes de acción.

    Y esa es la paradoja, que los puristas detestan de la democracia y la libertad, ¿por qué? Porque son ideas que, por ser abiertas, es decir, libres, no pueden negarse a sí mismas. Esa condición es aprovechada por el totalitarismo cuyo caldo de cultivo es la pretensión de la pureza y la rigidez ideológica.

    Darío Acevedo Carmona, 19 marzo de 2026, 105 Visualizaciones

     

    2. Extremismo ideológico

    En política se califica de extremista a las tendencias que sostienen causas e ideas de superioridad y buscan establecer regímenes políticos de exclusión, estableciendo prerrogativas supuestamente de orden natural o dadas por mandato divino.

    Además, se caracterizan por justificar la violencia, medidas de exterminio o desconocimiento de derechos, abolición de la democracia y las libertades, persecución sistemática y linchamiento moral de los rivales o contrarios y formación de sistemas totalitarios de partidos únicos y anulación de la libertad de prensa y de opinión.

    Entre los casos más recientes figuran el nazismo, el fascismo, el comunismo, el apartheid, el islamismo fundamentalista.

    Por eso, carece de sustento tildar de extremistas a fuerzas que se atienen a las reglas del juego democrático, que defienden las libertades, la propiedad privada, la tolerancia religiosa, el republicanismo, la separación de poderes, la igualdad ante la ley, etc.

    Y que en Colombia gobernantes y candidatos a la presidencia que se han caracterizado por defender la supremacía de las llamadas "clases populares", "clase obrera" o "el pueblo" expresiones de uso y abuso por los comunistas, que son amistosos y justifican la existencia de grupos armados ilegales, vengan ahora a tildar de extremistas de la derecha a movimientos y candidatos sobre los cuales no hay indicios, con el fin de desacreditarlos.

    Darío Acevedo C. 22 de abril de 2026, 348 visualizaciones

  • Miscelánea marzo 2026 1. Escenarios primera vuelta presidencial y 2. El ataque de Iván Cepeda contra Antioquia

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    ¿Cómo la veo? Dada la decisión de Paloma Valencia al escoger a Juan Daniel Oviedo como su fórmula presidencial, se completa el tarjetón presidencial que contiene otras 15 o 16 duplas más.

    No me gusta entrar en juegos hipotéticos, pero creo que hay suficiente evidencia que, en la carrera por la presidencia que apenas comienza, solo tres de los aspirantes tienen reales opciones de pasar a la segunda vuelta. Es decir, el 31 de mayo de 2026 no sabremos quien será el nuevo presidente de Colombia.

    En términos especulativos tendremos, entonces, cuatro (4) escenarios al cabo de la primera vuelta:

    1. Que sea Paloma Valencia quien obtenga la mayor votación, en segundo lugar, resulte Iván Cepeda y el tercero sea Abelardo De La Espriella. En lógica y teniendo en cuenta la cercanía ideológica ente Paloma y Abelardo, este último la apoyará para derrotar a Cepeda.
    2. Que De la Espriella obtenga mayoría, Cepeda quede de segundo y Paloma en tercer lugar, la consecuencia es similar a la anterior, es decir, por afinidad ideológica Paloma apoyará a De La Espriella.
    3. Si el primero y segundo lugar en votos lo obtiene Paloma y Abelardo en cualquier orden, la "pelea" queda entre amigos y sale del juego Cepeda.
    4. Si es Cepeda el que saque mayoría, tanto Paloma como Abelardo, independiente del lugar que ocupen, (segundo o tercero), tendrán el deber de ayudarse para derrotar a Cepeda. Así ocurrión en Chile recientemente con la elección de Kast, cuando dos candidatos de derecha fueron derrotados por una candidata comunista en primera vuelta y en la segunda se invirtió el resultado por la alianza de las derechas.

    12 marzo 2026, 45,4 mil, Visualizaciones

    2. El ataque de Iván Cepeda contra Antioquia

    Quizás no hay región colombiana que no haya sufrido la desgracia de ser utilizada y violentada por el narcotráfico, las guerrillas, el paramilitarismo. Por eso lo que el candidato de los comunistas y del corrupto gobierno Petro, el sr Cepeda, ha declarado en el sentido de que Antioquia es la cuna de ese y además de lo que él llama, como consigna que es de su cosecha, "terrorismo de estado", hace parte de su acostumbrado estilo de perfilar y perseguir, a través de su inmenso aparato de propaganda, Movice (Movimiento víctimas de crímenes de estado), a sus rivales y contrincantes políticos e ideológicos. Su estilo, bastante propio de sectas comunistas y de grupos de matoneadores fascistas, es, como se puede ver en esta declaración, una palmaria demostración de su obsesión que ahora busca transferir desde su enfermizo antiuribismo a los antioqueños como pueblo. El pujante pueblo antioqueño, el emprendedor donde nació la industrialización de Colombia, el que es el mayor contribuyente de las finanzas públicas, la patria de Chica de hombres que le han dado lustre a la región y a Colombia como Fernando Botero, de escritores como Manuel Mejía Vallejo entre muchos otros, de deportistas como Cochise Rodríguez, Mariana Pajón, de cantantes como Juanes y Balvin, científicos, hombres de empresa, gobernantes como Ospina Pérez, Carlos E. Restrepo, Alvaro Uribe, Belisario Betancur, de militares como José María Córdoba, es ahora objeto de esa bajeza de uso común por difamadores, al ser perfilada como tierra de maldad, desfigurando lo que en realidad ha sucedido con Colombia entera que ha sido y es víctima de todo tipo de malandros. Sí, víctimas de gente violenta hasta los tuétanos que ha anegado en sangre a los colombianos como las guerrillas que el senador candidato omite tocar. "Iván Cepeda desató rechazo en Antioquia tras afirmar que el departamento fue “cuna de la parapolítica, la narcoeconomía y el terrorismo de Estado”

    https://ifmnoticias.com/ivan-cepeda-desato-rechazo-en-antioquia-tras-afirmar-que-el-departamento-fue-cuna-de-la-parapolitica-la-narcoeconomia-y-el-terrorismo-de-estado/

    Darío Acevedo Carmona, 15 de marzo de 2026