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OPINION

  • Un permiso tóxico, pero no ilegal

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    Si hay algo en lo que durante largos años he aprendido con total certeza es que la política es absolutamente imposible entenderla con plena certeza.

    A raíz del bullicio que se ha suscitado en el país por el otorgamiento de un permiso de salida al exterior del expresidente Gustavo Petro, y dadas las tensiones y crispación alrededor de la gestión del mandatario salido y las sospechas sobre los líos propiciados durante su desastrosa y cuestionable gestión, así como las no resueltas divergencias entre el partido Centro Democrático y un sector muy combativo del nuevo partido creado alrededor de la figura del presidente De la Espriella, consideré pertinente solicitar explicaciones a la bancada del Centro Democrático y opiniones y análisis de especialistas.

    La primera que pude leer en la noche del pasado jueves, fue la del presidente Uribe, luego algunas columnas, entre ellas destaco la del exmagistrado Jesús Vallejo en La linterna Azul, la de Arley Sánchez en Vanguardia, la de Santiago Vélez en El Espectador. Muchas otras voces han plasmado sus puntos de vista negativos, ácidos, de apoyo, burlescos, descalificadores en las redes. No han faltado las caricaturas que por su naturaleza se mofan de la situación. También han hecho sentir su voz congresistas de diferentes agrupaciones.

    Como quiera que el tema tiene que ver con una disposición contemplada por la hoy muy socorrida y defendida Constitución, veamos qué es lo que dice al respeto el inciso tercero del artículo 192: “El Presidente de la República, o quien haya ocupado la Presidencia a título de encargado, no podrá salir del país dentro del año siguiente a la fecha en que cesó en el ejercicio de sus funciones, sin permiso previo del senado”.

    Esto quiere decir que los senadores por las razones que ellos mismos se formen votan por el sí o por el no la petición de un expresidente. En ningún caso incurrirán en falta penal o disciplinaria, en ningún caso podrán ser acusados de negligencia, complicidad, simpatía, apoyo o cualquiera otra valoración subjetiva. La negativa no puede suponer una negación del buen nombre ni de algún derecho vigente ni una condena sin juicio del exmandatario. Cada senador es libre de votar según su motivación.

    Pienso, después de reflexionar sobre todo lo que se ha dicho y escrito que el escándalo se desató en un ambiente político crispado, por las desavenencias entre abelardistas y uribistas y por las malas sensaciones y sospechas de corrupción, inmoralidad, nepotismo, comprobado exceso de topes de gastos en la campaña por la presidencia, ineptitud y vulgaridad del presidente Petro.

    Pero lo que puede ser razonable en justicia y derecho puede resultar de efectos fatales en política que no es una ciencia y una actividad de fácil comprensión racional en la que pueden ser más decisivas las pasiones que las razones.

    La coyuntura ha sido explotada al máximo por quienes desde las propias filas del uribismo y del Centro Democrático tildan al expresidente de “traidor”, de “amiguis” de Petro y otros fulminantes epítetos y quienes aprovechan para engrandecer las toldas del partido que consideran como de auténtica derecha “Defensores de la Patria”.

    Ofrezco mi punto de vista: primero y ante todo, el hecho en cuestión no tiene porqué dar lugar a que se vilipendie y se mancille el buen nombre, la honra, la trayectoria exitosa del Gran Colombiano, a que se desconozca su heroica derrota del terrorismo fariano y que bajo su liderazgo se haya evitado que el país cayera en manos del terrorismo comunista. El expresidente Uribe no es ni presume ser un dios, no predica dogmas sino principios, se reconoce a sí mismo como sujeto de errores, pero no hay en su vida pública nada que se le pueda endilgar como debilidad o entrega o complicidad con el castrochavismo o de colegaje con Petro por gestos que cualquier demócrata puede tener con sus opositores o contradictores.

    Tampoco es justo condenar al mayor de los oprobios a los senadores del Centro Democrático y al partido que representan porque nada que pueda humillar sus carreras que en la mayoría de los casos es una experiencia novedosa.

    Es desacertado que algunos sectores se dejen llevar hacia un cisma entre gobierno y congresistas del CD a pesar de encuentros que han tenido lugar. No se ha debilitado el mensaje del CD de actuar del lado del gobierno, así que lo que se les puede demandar a los más enconados críticos de Uribe y del CD es  que le bajen a los decibeles y dejen de magnificar o distorsionar acuerdos sobre aspectos de mecánica o de procedimiento o  de actos que pueden ir en la dirección de que la idea u objetivo de un demócrata no consiste borrar o eliminar del escenario político a sus contradictores. Así lo demostró el expresidente Uribe cuando dispuso la mayor protección a opositores amenazados durante sus dos mandatos, incluyendo a dirigentes como Petro.

    En conclusión, pienso que hubo un error al no haber calculado el daño político por la aprobación del permiso de salida para Petro y que creyeron erróneamente que haberlo negado significaba una violación de su derecho a defenderse o una condena anticipada.

    Darío Acevedo Carmona, 14 de agosto de 2026

  • Trump: realidad y mentiras

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    Desde 2025 el presidente de EE. UU. Donald Trump dejó en claro tres objetivos en su conflicto con Irán. 1. Exigirle a Irán renunciar a enriquecer uranio con fines de dotarse de armas nucleares. 2. No buscar apropiarse de su riqueza petrolera, y 3. No dominar el Estrecho de Ormuz. Trump siempre buscó una negociación diplomática con ese país sin renunciar al uso de la fuerza en caso de una respuesta negativa del régimen de los ayatolas. En una primera demostración en junio de 2025 ordenó el bombardeo de una base subterránea donde se adelantaba en secreto el proceso de enriquecimiento de uranio con fines de obtener el arma nuclear. Sin embargo, el régimen Iraní, al parecer pudo salvar del desastre una buena parte del mineral radiactivo enriquecido, lo cual llevó al presidente Trump a renovar en sus amenazas, en alianza estrecha con Israel, a su vez amenazado con ser borrado del mapa por el régimen iraní.

    Tanto EE. UU. como Israel son objeto de una retórica agresiva, de exterminio, a los primeros los denomina el demonio del mundo y al segundo lo trata como el pueblo más despreciable que no merece un lugar en la tierra, discursos que unidos al irreversible proyecto de obtener el arma nuclear dispara las alarmas en ellos.

    es gobernado por fanáticos musulmanes, patrocina el terrorismo: Hamas, Hezbolá, la Yihad, los Hutíes, etc son terroristas, Irán y sus tentáculos juraron borrar del mapa a Israel.

    Hace varios años grupos terroristas pro Irán atacaron un barco americano y mataron más de 200 marines USA. Agentes de Irán volaron un edificio de judíos en Argentina.

    Es como tener un vecino que te escupe, te insulta, te agrede y con piedritas rompe los vidrios de tu casa, no te deja dormir, y luego quiere dotarse de un revolver para dispararte. No te quiere ver ni cerca ni lejos.

    Lo más fácil para un columnista opositor a Trump es banalizar lo que representa Irán, a tal punto que lo hace ver como la víctima, normaliza y oculta la amenaza nuclear de Irán que de llegar a tenerla la lanzaría contra sus dos enemigos.

    Eso es lo que omiten estos expertos en guerras. Muy fácil, así ser pacifistas cuando lo que se esconde es la campaña de difamación con miras a las elecciones de noviembre.

    Darío Acevedo Carmona, mayo de 2026

  • Uribe: luchador incansable

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    Amigos de estas redes, este hombre no es un desleal, no es un traidor, no es un corrupto. Como todo general en guerra, es capaz de parar un combate para procurar que los heridos reciban atención. Este hombre arriesgó su vida para salvar a Colombia del castrochavismo, se enfrentó en SantoDomingo a los presidentes del Alba, Chávez, Correa, la Kirchner, etc, él solo, después de haber ordenado el bombardeo donde cayó Raúl Reyes, este hombre lideró la Operación Jaque una de las más aplaudidas en el mundo militar.

    Este hombre es humano y comete errores porque no es un dios, tiene una familia que defiende a capa y espada. Este hombre ha sido linchado por la extrema izquierda, ha sido víctima de persecuciones físicas por atentados y judiciales por montajes como los liderados por Cepeda y Petro. Contra él se han ensañado con el propósito de anularlo, de encarcelarlo y hasta de matarlo.

    Y aún, en medio de todo, así como es combativo ante los terroristas, y de contundente con su palabra es capaz de cantarles poemas a las mujeres y de hacer chanzas con la gente común y corriente.

    Por favor, no sean injustos, no lo crucifiquemos, no nos abalancemos contra el "Cucho" al estilo de las hienas, en manadas.

    Uribe es un luchador de todas las horas por este país, por su bienestar, por su libertad. Si Ustedes creen que cometió un error por haber impulsado que la bancada del CD votara a favor de la salida de Petro del país, pues háganselo saber y sentir, pero díganselo de buenas maneras, en vez de ponerlo en la Picota pública.  Los rivales de él son otros conocidos de autos, no debemos irrespetarlo situándolo en estacas ajenas y extrañas. Uribe no es enemigo del presidente De La Espriella, ya lo ha demostrado y así lo veremos en adelante.

    Darío Acevedo Carmona, 14 de agosto de 2026, 10.182 visualizaciones

     

    1. Preguntas para un influencer que afirma que Uribe nada hizo en sus dos periodos. Varias de sus preguntas no son tales sino opiniones. Le ayudo con estas

    ¿Quién empoderó a las Fuerzas Militares cuando el país se daba por perdido en 2002?

    ¿Quién ordenó operaciones especiales con las que se golpeó estratégicamente a las guerrillas?

    ¿Quién ordenó y logró sin aspavientos y con gran acierto la desmovilización de los grupos paramilitares?

    ¿Bajo el liderazgo de quién se logró apresar al primer gran cabecilla de las Farc, Simón Trinidad, ¿lo extraditó y sigue preso en EE. UU.?

    ¿Bajo el liderazgo de quién se logró dar de baja al cabecilla guerrillero Martín Caballero que asolaba los Montes de María y fue liberado un exministro de Pastrana?

    ¿Quién dio la orden de bombardear el campamento de Raúl Reyes en Ecuador y darlo de baja? y quién enfrentó a los presidentes socialistas del siglo XXI sin dejarse acobardar? ¿Quién dejó en marcha los operativos en los que unidades especiales de combate persiguieron y dieron de baja al jefe militar de las Farc, el Mono Jojoy y al nuevo jefe del Secretariado, ¿Alfonso Cano?

    ¿A quién se le puede atribuir en lógica la derrota estratégica de las Farc-ep que se tradujo en su sentada a negociar?

    ¿Quién fue el traidor en las elecciones presidenciales de 2010, Santos o Uribe?, Quién tiene la culpa en una infidelidad: ¿el que la comete o el que la sufre?

    ¿Cuál fue el presidente que redujo los homicidios de 30mil a quince mil entre 2002 y 2010?

    ¿Quién redujo indicadores de pobreza e hizo crecer la economía?

    ¿Quién ha sido objeto de varios intentos de asesinato y atentados terroristas y quién ha sido blanco de la más violenta persecución judicial por parte de dirigentes de la extrema izquierda?

    ¿Quién ha sobresalido por su férrea, constante e indoblegable lucha en defensa de la democracia y las libertades en Colombia en lo corrido del siglo XX?

    ¿Quién trabaja sin chistar por esta patria ultrajada por violentos, guerrillas y narcotraficantes?

    ¿Dígame quién, en una odisea como la que él ha realizado, puede estar libre de cometer errores y quien por ellos tiene que ser vituperado y maltratado como si fuera el peor ser humano?

    ¿Diga con sinceridad, a estas alturas, que otro dirigente de este país merece más que él la distinción de ser el Gran Colombiano de todos los tiempos?

    Darío Acevedo Carmona, 14 de agosto de 2026, 4053 visualizaciones

  • 1. Agua en vez de fuego, y 2. La política y más fuego amigo

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    Ojalá entendiéramos que en política hay vivencias que pueden parecer inexplicables. Una razón la explican varios antropólogos de esa dimensión infaltable de la vida es que en la política hay tanto de razón como de pasión, y los colombianos sí que somos como una escuela. Sobre todo, en lo referente a dejarnos inflamar las pasiones al encendido de una cerilla, de una palabra inoportuna, de un malentendido, de cualquier discrepancia nos queremos sacar los ojos, romper relaciones estables, cerrar los ojos hacia el horizonte, tomar aguardiente en vez de agua.

    Es lo que veo en torno del asunto del desencuentro entre el presidente electo De La Espriella y el Centro Democrático y el expresidente Uribe acerca de la elección de las directivas del Congreso.

    Hace unos días nos dábamos la pela defendiendo la separación de poderes ante las amenazas y pretensiones dictatoriales del presidente Petro de convocar una constituyente para anular el Congreso. Y hoy se nos olvida que el tema de la elección de directivas del Congreso es un asunto estrictamente interno, de los partidos y sus congresistas. Y en vez de hacer valer la confianza creada con gran dificultad entre el presidente De La Espriella y el partido del expresidente Uribe, optamos por sacarnos astillas y dar rienda suelta a emociones contenidas a deseos no pronunciados.

    Nos enceguecemos y con una facilidad y rapidez increíbles se nos olvida quiénes son los verdaderos enemigos, las ideas fuerza y los retos que nos unían.

    Aflora la ingratitud, el insulto entre hermanos y amigos, queremos sacar del juego al que deberíamos abrigar y tener por siempre de nuestro lado.

    Me abstengo en estas notas de salir en defensa o en contra de quienes deberían reunirse cuanto antes para poner punto final antes de que sea tarde, el presidente electo, nuestro indudable líder en el cuatrienio siguiente Abelardo De La Espriella, el expresidente y Gran Colombiano Álvaro Uribe Vélez y el Centro Democrático pilar en el trámite legislativo de las banderas, reformas e iniciativas con las que necesitamos salir del hueco en que queda la nación.

    Darío Acevedo Carmona, 18 de julio de 2026, 852 visualizaciones

     

    2. La política y más fuego amigo

    Así es la política, una vivencia constante 2. La política y más fuego amigode hechos, peleas, sinsabores y mil sentimientos unos adversos y otros no tan negativos. Hay mucha tela por cortar, pero creo que ese no es el asunto del momento. Hay sensaciones desagradables, hay vacíos, errores, en el CD. y la militancia tiene el derecho a expresar su pensamiento y sus críticas, a renunciar, a exigir, etc. Pero lo del momento es algo   que no se tiene por qué aprovechar para lanzar dardos que, sinceramente no de todos se conoce su origen. Yo detecto una tendencia de destrucción que llega desde afuera y que trata de aprovechar el momento difícil que vive el partido, oportunistas que como dije, son Llaneros Solitarios o caciques sin indios que salen a dictar cátedra y a condenar al partido porque no es de derecha y al expresidente por "traidor", etc. Hay que cribar lo que ha salido a flote, pero, sobre todo, evitar que se produzca un quiebre de una coalición que es frágil y a la que el CD sigue comprometido. lo de los dignatarios del Congreso no es para tanta diatriba y tanta rabia u odio como el que está circulando en redes. El CD, es claro, no está obligado a renunciar a su derecho de postular y en torno a ello a hablar con los demás partidos con representación, pues es un tema de su competencia como que es uno de los tres pilares del estado, y si el Tigre tiene la manera de influir en ese proceso, no hay problema, pero debe cuidar que sus alfiles no sean groseros con nosotros.

    Darío Acevedo Carmona, 17 de julio de 2026, 1.044 Visualizaciones.

    Comentario de Álvaro Pinzón en la red X: “En respuesta a @darioacevedoc. Grato volver a leerlo Darío. Creo que nadie en los entornos aspira "sacar al Cucho". Sin embargo, van quedando en el sendero ciertos sin sabores que hacen mover las emociones políticas. Por ejemplo, la Cabal. El infructuoso ensayo con Paloma. Y ahora otro distanciamiento. Nada bueno”. 17 jul. 2026

     

    ¡Banderas blancas!

    Mensaje a mis amigos uribistas y no uribistas, pro-CD o pro El Tigre. En este momento histórico caminamos con iguales banderas, eso es lo más importante. Las diferencias de énfasis en algunos temas no son preocupantes, hacen parte de la trayectoria política.

    Concurrimos con otras fuerzas y movimientos en el proyecto que lidera el presidente De La Espriella, aunque tengamos algunas diferencias.

    El asunto de la elección de directivas del Congreso es de mecánica electoral que no se debe sobredimensionar ni utilizar para desatar fuego amigo.

    Necesitamos estar muy unidos en torno a los proyectos misionales y de recuperación del país y evitar distraernos acerca de quienes son nuestros principales rivales.

    Darío Acevedo Carmona, 17 de julio 2026, 1.039 Visualizaciones

  • Dos medias columnas, 1. Colombia estoica y 2. El gran chantaje

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    Colombia campeona del aguante, soportó con estoicismo a un gobernante que no gobernó, que se dedicó a viajar por el planeta y pasaba poco tiempo en su país y mientras hacía el ridículo por doquier sus funcionarios cual ratones hicieron del erario un suculento queso devorándolo sin llenar sus panzas.

    El presidente viajero gastaba a manos llenas y en cada puerto dejó huella de sus conductas inmorales y escandalosas, de sus bebetas y aventuras de sus peroratas seudo científicas. En verdad deliraba por ser reconocido como un líder mundial del clima y la paz de los derechos humanos y la vida.

    Nunca se supo quién era la primera dama porque estaba separado de hecho de la "propia" que se dedicó a mostrarle al mundo la habilidad para mover su trasero mientras su marido en el papel se paseaba de la mano de trans o en tertulias con novios hablando de Marx a medianoche en parques de otras urbes.

    El país se deshacía manejado por manos inexpertas y sin méritos. Las finanzas públicas dejaron de ser tal para ir a bolsillos privados, nunca inauguró algo importante, pero hablaba hasta por los codos. Su lengua si estaba bien aceitada para mentir, enredar, hacer el quite, amenazar, distraer y hacer demagogia.

    ¿En qué otras acciones sobresalieron? Les quitó el agua a los sedientos y la salud a los enfermos, no construyó una escuela ni una universidad ni una carretera 4G.

    Y muchos otros desastres y desaciertos, y los colombianos aguantamos, pero estando de salida, sigue amenazando a sus rivales y vociferando sus "éxitos".

    Ante esta opereta del mal gusto, del desabroche y después de una batalla electoral ganada con dificultad, ¿cabe preguntar si será verdad que cesará la horrible noche y la turbia era?

    Darío Acevedo Carmona, 4 de julio de 2026, 886 visualizaciones

     

    1. El Gran Chantaje

    Tras de ladrones bufones, es lo que se podría llamar al supuesto intento de "negociaciones" comentado por la periodista Vicky Dávila en la revista Semana de segunda semana de julio 2026.

    Resulta totalmente inaudito, descarado, desmoralizante y antiético que quienes desde el presidente Petro hasta funcionarios de alto y mediano rango del gobierno saliente que defraudaron por distintas modalidades delictivas el erario en notorios hechos de corrupción, pretendan negociar con el gobierno entrante la supuesta extradición de Gustavo Petro y la permanencia de la JEP.

    Y es un chantaje porque no es un trato entre dos iguales, ya que de un lado se encuentra el responsable de los más graves hechos de corrupción y favorecimiento del narcotráfico y grupos terroristas, y la institución que tras siete años de funciones no logra condenar a ningún mienbro de las Farc, y de la otra, tenemos al expresidente Uribe Vélez, a quien la izquierda radical y armada nunca han dejado de perseguir con acusaciones no sustentadas y al que ahora, después de haberse cerrado el caso por el Fiscal Gómez Méndez hace siete años, le quieren reabrir las acusaciones por supuesta instigación y responsabilidad en dos masacres y el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle.

    Para coronar su humillante gestión, el gobierno Petro tendría como arma letal el encarcelar al expresidente Uribe con la ayuda de la incondicional fiscal general de la Nación del presidente Petro y una fiscal que llegó hace poco a esta entidad desde las oficinas de la JEP y habiendo sido compañera de labores de la esposa del senador Iván Cepeda, su permanente acosador judicial.

    Tendrían pues, los enemigos de Uribe, las herramientas para hacerle daño, aunque su proceder estaría signado por la trampa y la mendacidad, y de esa manera amargarle su vida quien sabe cuántos años además de sacarlo del juego político, mientras ellos, Petro, Cepeda, Montealegre y compañía continuarían en la vida legal en libertad y como monjes de la política.

    Alerta con sentido de urgencia para el pueblo uribista para movilizarnos y evitar que le hagan daño a Colombia, al expresidente Uribe y a su familia.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de julio de 2026, 2720 visualizaciones

  • Miscelánea #3 con 3 comentarios 1. ¿Colombia en manos de Cepeda? 2. Petro y la primera vuelta presidencial 2026. 3. Notas calientes sobre adanismo y populismo 

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    Con Cepeda Colombia asegurará la hambruna a la manera de Stalin en su guerra del hambre contra Ucrania en los años treinta del siglo XX, a la manera de la Corea del Norte en manos de la monarquía hereditaria de los Kim comunista que poseen el arma nuclear y el cuarto mayor ejército del mundo y su pueblo tiene la obligación de reír y aplaudir las gracias del tirano, la hambruna a la manera de la dictadura castrista sin alimentos, sin energía y cocinando lo poco con leña como en el medievo.

    Con Cepeda se abolirá la separación de poderes con el cierre del Consejo de Estado, la propiedad privada dejará de ser tal por su gobierno determinará el límite hasta el que cada persona y familia puede poseer.

    Con Cepeda se terminará de eliminar la diferencia entre tener un capital o propiedad o empresa forjados con trabajo y honradez y tenerlos como fruto del delito, del narcotráfico, el robo o la corrupción, Su maestro y ejemplo había dejado su obra en borrar la i de "ILICITO" para que sea lícito y borrar la palabra "CRIMEN" del lenguaje para que no aparezca en las estadísticas.

    Con Cepeda nos espera el inicio del programa para incorporar guerrilleros en las Fuerzas Armadas y de seguro el de lavar la memoria de Tirofijo, Jacobo Arenas, Mono Jojoy, Raúl Reyes, Santrich, Márquez, y nada raro, llenar las camas del Hospital Militar con guerrilleros heridos, porque a los sanos les distribuirá tierras.

    Con Cepeda la libertad de prensa será noción del pasado y la reelección indefinida a la orden del día.

    Con Cepeda, es de esperar total solidaridad con Cuba, con Nicaragua, con Corea del Norte y alianzas con Rusia, China e Irán, adiós a EE. UU.

    Con Cepeda, al fin los colombianos ingenuos e incrédulos sabrán lo que es una dictadura de izquierda, lo de Petro fue apenas un sorbo.

    Darío Acevedo Carmona, 30 mayo de 202

     

    2. Petro y la primera vuelta presidencial 2026

    La ciudadanía colombiana vota hoy 31 de mayo de 2026 en un primer lance que puede bastar o no para elegir el presidente del país.

    El presidente saliente invitó a votar libremente y, como de costumbre, aprovechó para insistir en su lenguaje confrontacional, dilemático y hasta amenazante sin mencionar a las guerrillas y grupos como el clan del Golfo como los enemigos de la democracia y quienes presionan a los electores.

    Insistió en lanzar bocanadas de humo para sembrar dudas sobre el manejo del software y la metodología de la Registraduría en el conteo y el escrutinio.

    La intención no era otra que validar su vicio populista de llamar al "pueblo" para "supervisar" y conjurar todo intento de fraude, lo que significa entre otras cosas desconocer el rol institucional de jurados, testigos y veedores, adicional al papel asegurador del orden por parte de la Fuerza Pública.

    Se entiende, por tanto, que esa apelación a que ese "pueblo" haga presencia por millones en torno de las mesas es, de hecho, un desconocimiento de la responsabilidad del estado y de organizaciones civiles reconocidas, y una amenaza, una presión y un chantaje a ellos. Una apelación demagógica al pueblo como masa que reemplaza a la Justicia, a las autoridades electorales que hace campear per se, la desconfianza en boca de quien desconoce y viola, otra vez, disposiciones constitucionales.

    Darío Acevedo Carmona, 31 de mayo de 2026

     

    3. Notas calientes sobre adanismo y populismo

    Adanismo es un vocablo inspirado en el Adán de la Biblia que es aplicado para designar momentos de rupturas significativas o profundas en distintos campos. Por ejemplo, en política se utiliza para designar la pretensión de algunos movimientos y caudillos cuyos programas y acciones se propagan como el origen, el comienzo de una nueva era o una ruptura total con el pasado o con un presente indeseable.

    Hay algo y quizás hasta mucho de error en vender un triunfo obtenido como promesa de cambio cuando la euforia ejerce una influencia enceguecedora en los líderes y en sus organizaciones haciéndoles perder de vista la relatividad inherente, incluso, hasta en las revoluciones más importantes de la historia.

    El anuncio de un nuevo día o era, de la idea del comienzo de la realización de una esperanza es como una potente luz que deslumbra a los ojos de multitudes y a líderes. En la situación colombiana podemos identificar dos expresiones concretas que extrapolan y agigantan sus ideas y su proyecto como el nacimiento de una nueva era y en esas han abjurado, como lo ha declarado el presidente Petro de la historia y del pasado nacional, «doscientos años perdidos», «somos un país de esclavos y esclavistas», «Colombia ha sido gobernada siempre por una oligarquía», «este es un país racista», «siempre hemos sido violentos» y muchas otras que se esgrimen para resaltar la proeza del cambio que él y sus seguidores adelantan. Visión que iguala ser esclavo a ser libre, borra la diferencia entre dictadura y democracia, entre guerra y paz, entre víctimas y victimarios. De manera que nada hay rescatable, que nada se ha construido o es insignificante, y en esencia, borran la historia, necesidad de todo proceso revolucionario, con más razón si es de corte marxista, comunistas o socialistas siglo XXI.

    El otro movimiento que algunos medios y comentaristas tildan de populista es el liderado por Abelardo De La Espriella cuya campaña se ha tornado, en poco tiempo, en un fenómeno de masas. Que sea populista o no, no es el objeto de estas notas, aunque tiene algunos rasgos como el caudillismo y la ausencia de organización, pero su programa de gobierno encuadra con las aspiraciones de muy amplios sectores de la sociedad.

    Sin embargo, el peligro adanista en su caso puede abrirse campo en algunas de sus consignas de combate, por ejemplo, cuando dice «Nada con los de Siempre, todo con los de Nunca» con lo que da a entender que todo lo que tenga relación con partidos y dirigentes políticos de un pasado que desdeña, como si todo hubiera sido despreciable o no hubiera forjado nada por defender, es un error imperdonable tanto porque se asimila con las afirmaciones de Petro, y a su vez, constituye una idealización adanista de redención con quienes siempre han sido víctimas y nunca han sido tenidos en cuenta, a quienes les llega, por fin su hora, su gloria, el ahora sí que al romantizar lo que está por hacer borra la dureza del camino a recorrer para hacer la vida de la población más amable y satisfactoria. Queda el espacio para precisar, en otra ocasión, que el populismo se caracteriza como un estilo más que una teoría de gobierno, que lleva en su esencia la apelación endiosada al “pueblo”, la idea de un estado manilargo, bonachón y la ausencia de una organización política.

    Darío Acevedo Carmona, 31 de mayo de 2026

  • Tres reflexiones para este momento:  1. ¿Quiénes le declararon la guerra a Colombia hace más de seis décadas? 2. La brega del estado colombiano con las guerrillas y 3. Colombia necesita un Día D 

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    Los comunistas colombianos de todos los pelambres, unos armados, otros en "las luchas sociales", unos más a través de mecanismos democráticos, otros por medio de la infiltración al aparato educativo adoctrinando la juventud, otros permeando el aparato judicial, el clero, y no han faltado los intentos con el Ejército y la Policía.

    Es decir, han creado, como se dice en la guerra, unas "cabezas de playa" para combatir el sistema democrático. Esa realidad se ha combatido, honrosa excepción, la Seguridad Democrática, con paños de agua tibia, haciendo concesiones, desde discursos melifluos, contemporizando, cediendo en los principios y en la semántica.

    Por eso nos han metido el cuento de la "justicia social", el "conflicto social y armado", las "causas objetivas", la "conciencia de culpa" de los empresarios y los ricos, la "oligarquía", el "estado asesino", mientras ellos, los comunistas de todos los pelambres y tendencias, de todos los frentes de acción, avanzan hacia la conquista del poder total, hasta pretenden instalarnos en el modo de la "paz total" de Cepeda y Petro.

    No queremos entender o nos da miedo saber, que para evitar la derrota del país y de su sistema guiado por la enseña "Libertad y Orden" de la que Petro se ha burlado, habrá que "coger el toro por los cuernos", lo que significa estar dispuestos a hacer enormes sacrificios, correr graves riesgos, evitar radicalmente la ingenua política de creer en la transacción y convencernos de que hacerle la guerra al proyecto maléfico, totalitario y de hambre de los comunistas, es justo, necesario e inevitable.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de junio de 2026

     

    1. La brega del estado colombiano con las guerrillas

    Con las guerrillas comunistas y de extrema izquierda, los gobiernos colombianos han lidiado con la ley y con las armas con reformas y ofensivas militares, amnistías e indultos, con beneficios políticos.

    En algunos casos hubo desmovilización real, pero, se llegó al extremo de entregarles en bandeja de plata la constitución el indulto de hecho, presencia en el Congreso sin votos.

    Y Colombia y su pueblo, siguen sufriendo todo tipo de calamidades a manos de quienes le hicieron pistola a la esperanza de este pueblo generoso. Ni ser gobierno ni echar a caminar una "paz total” ni tener un candidato con más de nueve millones de votos ha sido suficiente para alcanzar la paz. Sí, en cambio, más muertos, más pobreza, más destrucción de la democracia, más amenazas.

    No nos merecemos esta pavorosa realidad en la que se ha hecho realidad la tenebrosa consigna de la combinación de todas las formas de lucha impulsada desde los antros comunistas: presidente de extrema izquierda, candidato idem opcionado a continuar el desastre, Petro azuzando la movilización de una pandilla de corte fascista, la primera línea, para desacreditar las elecciones y dar un golpe de estado, unas Farc disfrazadas de disidencias, mafias desbordadas. Con violencia y con votos nos están destruyendo.

    Por eso llegó la hora de gritar ante los colombianos escépticos, ante el mundo, ya basta, no más concesiones, no más gabelas, hay que alistar las armas de la República y a los hombres y mujeres de armas para el combate definitivo, con la bandera de la victoria.

    Esta es la tarea central que se ha propuesto Abelardo de la Espriella, así como otras para llevar el país a recuperar su economía y su bienestar.  Démosle la confianza votando por él y su programa.

    ¿O no te parece, querido compatriota, que es ahora o nunca?

    Darío Acevedo Carmona, 4 de junio de 2026, 337 Visualizaciones

     

    1. Colombia requiere un día "D"

    Los comunistas colombianos de todos los pelambres, unos armados, otros en "las luchas sociales", unos más a través de mecanismos democráticos, otros por medio de la infiltración al aparato educativo adoctrinando la juventud, otros permeando el aparato judicial, el clero, y no han faltado los intentos con el Ejército y la Policía.

    Es decir, han creado, como se dice en la guerra, unas "cabezas de playa" para combatir el sistema democrático. Esa realidad se ha combatido, honrosa excepción, la Seguridad Democrática, con paños de agua tibia, haciendo concesiones, desde discursos melifluos, contemporizando, cediendo en los principios y en la semántica.

    Por eso nos han metido el cuento de la "justicia social", el "conflicto social y armado", las "causas objetivas", la "conciencia de culpa" de los empresarios y los ricos, la "oligarquía", el "estado asesino", mientras ellos, los comunistas de todos los pelambres y tendencias, de todos los frentes de acción, avanzan hacia la conquista del poder total, hasta pretenden instalarnos en el modo de la "paz total" de Cepeda y Petro.

    No queremos entender o nos da miedo saber que, para evitar la derrota del país y de su sistema guiado por la enseña "Libertad y Orden" de la que Petro se ha burlado, habrá que "coger el toro por los cuernos", lo que significa estar dispuestos a hacer enormes sacrificios, correr graves riesgos, evitar radicalmente la ingenua política de creer en la transacción y convencernos de que hacerle la guerra al proyecto maléfico, totalitario y de hambre de los comunistas, es justo, necesario e inevitable.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de junio de 2026, 224 Visualizaciones

  • Denunciar las provocaciones extremoizquierdista-fascistas

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    Un congresista electo por lista del Pacto Histórico a la Cámara de Representantes, de nombre Hernán Muriel, al frente de un grupo de activistas se desplazó desde Rionegro y Medellín al área de ingreso de la residencia familiar del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

    Arropados en la bandera de los “falsos positivos” realizaron pintas en los muros de entrada a la unidad y agitaron consignas en las que lo responsabilizaban de esos hechos dolorosos, lo insultaron cuando él se hizo presente para defender su derecho al buen nombre, respeto a su propiedad y a la tranquilidad de su núcleo familiar. La situación se tornó delicada en grado sumo y el peligro de un ataque físico al expresidente solo pudo ser evitado por un pequeño dispositivo de su guardia personal y algunos de sus simpatizantes que acudieron en su protección.

    Sobre el tema de los “falsos positivos” es necesario que sean tenidas en cuenta varias precisiones. 1. Recientemente el presidente de la JEP, el doctor, Alejandro Ramelli, declaró que el número de falsos positivos era mucho menor al de los 6402 que han sido usados en acciones propagandísticas por grupos de extrema izquierda. La cantidad menor de este tipo de delito está sustentada en informes de la Fiscalía y del Centro Nacional de Memoria Histórica. 2. La misma JEP aclaró que las víctimas no lo fueron por una política del estado colombiano o de sus Fuerzas Armadas sino de diversos agentes que actuaron por motivaciones personales y grupos armados ilegales.

    De lo anterior se puede concluir que mantener el señalamiento contra el expresidente Uribe radica en una falacia cuyo propósito central es causar detrimento a su buen nombre y su deshonra pública a través de pintas y mítines sobre los cuales no ha habido intervención de la Justicia.

    Los hechos en mención constituyen una escalada en esa campaña difamatoria basada en falsedades y porque en esta ocasión, la acción fue realizada ya no solo en sentido simbólico, sino con afectación de su seguridad física y la de su familia, y que dicha agresión se realizó, con previa planificación y financiación para el desplazamiento del grupo de activistas que suplantó la causa de las víctimas y sus memorias.

    Esos métodos de lucha, conocidos como la “acción directa”, eran usados por los fascistas italianos contra los opositores, también, por las hordas nazis contra los judíos, las brigadas estalinianas comunistas contra sus enemigos y cercanos calificados de débiles. Y por qué no traer a cuento lo que hacen cientos de lugareños azuzados por las Farc y el Eln para rodear, sabotear y amenazar a las tropas oficiales en misiones oficiales.

    En la medida en que el expresidente Álvaro Uribe Vélez, además de la dignidad que posee, es el jefe orientador del partido Centro Democrático, uno de los principales de nuestra democracia que, actualmente adelanta una campaña electoral por diversos y numerosos puntos del país, merece y tiene derecho a recibir total protección del estado, dicha protección que ya dispone, debe extenderse a la órbita judicial en cuanto grupos como el dirigido por el señor Muriel, han violado el derecho a que su residencia esté protegida, su familia pueda vivir en paz y él mismo no corra riesgo de agresión física, y que los responsables de estos desmanes sean enjuiciados penalmente por las agresiones cometidas el 19 de mayo de 2026 en las afueras de la ciudad de Rionegro, Antioquia.

    Darío Acevedo Carmona, 20 de mayo de 2026

    Comentario sobre elecciones presidenciales

    Colombia no deja de asombrar a propios y extraños por lo que ella misma es y lo que en ella ocurre. Un país hermoso con una de las mayores biodiversidades del mundo, sus gentes amables, acogedoras, pacíficas, pero, aporreadas por grupos criminales mafiosos y guerrilleros que asolan el país desde hace más de seis décadas.

    En las elecciones presidenciales de primera vuelta en las que se esperaba un triunfo del candidato oficial del presidente Petro aparecía como ganador, el senador procomunista y amigo de las Farc, Iván Cepeda, fue derrotado por un outsider, Abelardo de La Espriella, es decir, un no político, un abogado defensor, desconocedor de las quisicosas de la política emerge como triunfador con una votación cercana a los diez y medio millones de votos, la más alta de la historia del país en una primera vuelta.

    La sorpresa fue evidente ya que la mayoría de las encuestas daban como ganadora Cepeda. Sorprendente porque De La Espriella realizó una campaña en corto tiempo, sin un partido ni agrupación o movimiento partidista que los ayudara, Sorprendente porque le propinó una gran derrota al jefe de la oposición, el Gran Colombiano, Álvaro Uribe todo un experto en lides presidenciales y ganador de varios certámenes. Y Sorprendente porque fue inmune a los esfuerzos del presidente Petro en favor de Cepeda defendiendo la bandera continuista del proyecto castrochavista y de las sospechas de injerencia de dineros oficiales en proyectos para favorecer a Cepeda, y de la cercanía con grupos armados irregulares que tienen.

    Darío Acevedo Carmona, mayo de 2026

  • 1. Pensamiento liberal, tendencias totalitarias y 2. Extremismo ideológico

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    La filosofía liberal, columna vertebral de la cultura Occidental, se caracteriza por ser una forma de pensar abierta, fluida, porosa. Una mirada a la manera como ha sido acogida, divulgada y adaptada por muchos países da cuenta de su gran diversidad y por ende, riqueza.

    Los conceptos de libertad, razón, democracia, república, separación de poderes, economía de mercado, el pensamiento utilitario y el positivista son recreados por filósofos y lideres políticos aquí y allá como componentes, junto con uno de sus grandes productos, el capitalismo, de lo que se dado en llamar la Modernidad son sus banderas y referentes.

    Se diferencia, debido a su condición abierta, de los dogmas tan propios del pensamiento y de las doctrinas totalitarias como el nazismo y el comunismo, que no pueden ser considerados como desarrollos de la Modernidad sino como sus contrarios.

    El pensamiento totalitario exige la pureza ideológica, exige a las estructuras partidistas que lo divulgan establecer mecanismos y técnicas de supervisión, vigilancia y censura y prepara el camino para que una vez accedan al poder establezcan el castigo de las desviaciones con cárcel, torturas y destierros y califiquen de traidores a la causa a los críticos y disidentes.

    La separación de la iglesia y el estado, obra moderna, de la que se desprende la diferencia entre política y religión quedan maltrechas cuando aún hoy en día, en el mundo, en campos de la izquierda se grita "patria o muerte" se impone la supremacía del partido o de los blancos o del tirano elevadas a trono celestial, y en el de la derecha hay quienes se proclaman dueños del poder, la razón y la verdad, son lo que descalifican a quienes se "contaminan" por firmar acuerdos con fuerzas políticas de corte moderado o centrista.

    Las tendencias y líderes políticos puristas ideológicos se obstinan en desconocer la diversidad entre los humanos, entre sus culturas, en sus sociedades y creen que la tolerancia es una concesión de la democracia. No aceptan que el mundo no siempre es binario y que hay lucha y guerra cuando son las circunstancias y los hechos los que las impulsan. En general prestan poca atención al contexto y a la correlación de fuerzas piezas claves en el diseño de planes de acción.

    Y esa es la paradoja, que los puristas detestan de la democracia y la libertad, ¿por qué? Porque son ideas que, por ser abiertas, es decir, libres, no pueden negarse a sí mismas. Esa condición es aprovechada por el totalitarismo cuyo caldo de cultivo es la pretensión de la pureza y la rigidez ideológica.

    Darío Acevedo Carmona, 19 marzo de 2026, 105 Visualizaciones

     

    2. Extremismo ideológico

    En política se califica de extremista a las tendencias que sostienen causas e ideas de superioridad y buscan establecer regímenes políticos de exclusión, estableciendo prerrogativas supuestamente de orden natural o dadas por mandato divino.

    Además, se caracterizan por justificar la violencia, medidas de exterminio o desconocimiento de derechos, abolición de la democracia y las libertades, persecución sistemática y linchamiento moral de los rivales o contrarios y formación de sistemas totalitarios de partidos únicos y anulación de la libertad de prensa y de opinión.

    Entre los casos más recientes figuran el nazismo, el fascismo, el comunismo, el apartheid, el islamismo fundamentalista.

    Por eso, carece de sustento tildar de extremistas a fuerzas que se atienen a las reglas del juego democrático, que defienden las libertades, la propiedad privada, la tolerancia religiosa, el republicanismo, la separación de poderes, la igualdad ante la ley, etc.

    Y que en Colombia gobernantes y candidatos a la presidencia que se han caracterizado por defender la supremacía de las llamadas "clases populares", "clase obrera" o "el pueblo" expresiones de uso y abuso por los comunistas, que son amistosos y justifican la existencia de grupos armados ilegales, vengan ahora a tildar de extremistas de la derecha a movimientos y candidatos sobre los cuales no hay indicios, con el fin de desacreditarlos.

    Darío Acevedo C. 22 de abril de 2026, 348 visualizaciones

  • Miscelánea marzo 2026 1. Escenarios primera vuelta presidencial y 2. El ataque de Iván Cepeda contra Antioquia

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    ¿Cómo la veo? Dada la decisión de Paloma Valencia al escoger a Juan Daniel Oviedo como su fórmula presidencial, se completa el tarjetón presidencial que contiene otras 15 o 16 duplas más.

    No me gusta entrar en juegos hipotéticos, pero creo que hay suficiente evidencia que, en la carrera por la presidencia que apenas comienza, solo tres de los aspirantes tienen reales opciones de pasar a la segunda vuelta. Es decir, el 31 de mayo de 2026 no sabremos quien será el nuevo presidente de Colombia.

    En términos especulativos tendremos, entonces, cuatro (4) escenarios al cabo de la primera vuelta:

    1. Que sea Paloma Valencia quien obtenga la mayor votación, en segundo lugar, resulte Iván Cepeda y el tercero sea Abelardo De La Espriella. En lógica y teniendo en cuenta la cercanía ideológica ente Paloma y Abelardo, este último la apoyará para derrotar a Cepeda.
    2. Que De la Espriella obtenga mayoría, Cepeda quede de segundo y Paloma en tercer lugar, la consecuencia es similar a la anterior, es decir, por afinidad ideológica Paloma apoyará a De La Espriella.
    3. Si el primero y segundo lugar en votos lo obtiene Paloma y Abelardo en cualquier orden, la "pelea" queda entre amigos y sale del juego Cepeda.
    4. Si es Cepeda el que saque mayoría, tanto Paloma como Abelardo, independiente del lugar que ocupen, (segundo o tercero), tendrán el deber de ayudarse para derrotar a Cepeda. Así ocurrión en Chile recientemente con la elección de Kast, cuando dos candidatos de derecha fueron derrotados por una candidata comunista en primera vuelta y en la segunda se invirtió el resultado por la alianza de las derechas.

    12 marzo 2026, 45,4 mil, Visualizaciones

    2. El ataque de Iván Cepeda contra Antioquia

    Quizás no hay región colombiana que no haya sufrido la desgracia de ser utilizada y violentada por el narcotráfico, las guerrillas, el paramilitarismo. Por eso lo que el candidato de los comunistas y del corrupto gobierno Petro, el sr Cepeda, ha declarado en el sentido de que Antioquia es la cuna de ese y además de lo que él llama, como consigna que es de su cosecha, "terrorismo de estado", hace parte de su acostumbrado estilo de perfilar y perseguir, a través de su inmenso aparato de propaganda, Movice (Movimiento víctimas de crímenes de estado), a sus rivales y contrincantes políticos e ideológicos. Su estilo, bastante propio de sectas comunistas y de grupos de matoneadores fascistas, es, como se puede ver en esta declaración, una palmaria demostración de su obsesión que ahora busca transferir desde su enfermizo antiuribismo a los antioqueños como pueblo. El pujante pueblo antioqueño, el emprendedor donde nació la industrialización de Colombia, el que es el mayor contribuyente de las finanzas públicas, la patria de Chica de hombres que le han dado lustre a la región y a Colombia como Fernando Botero, de escritores como Manuel Mejía Vallejo entre muchos otros, de deportistas como Cochise Rodríguez, Mariana Pajón, de cantantes como Juanes y Balvin, científicos, hombres de empresa, gobernantes como Ospina Pérez, Carlos E. Restrepo, Alvaro Uribe, Belisario Betancur, de militares como José María Córdoba, es ahora objeto de esa bajeza de uso común por difamadores, al ser perfilada como tierra de maldad, desfigurando lo que en realidad ha sucedido con Colombia entera que ha sido y es víctima de todo tipo de malandros. Sí, víctimas de gente violenta hasta los tuétanos que ha anegado en sangre a los colombianos como las guerrillas que el senador candidato omite tocar. "Iván Cepeda desató rechazo en Antioquia tras afirmar que el departamento fue “cuna de la parapolítica, la narcoeconomía y el terrorismo de Estado”

    https://ifmnoticias.com/ivan-cepeda-desato-rechazo-en-antioquia-tras-afirmar-que-el-departamento-fue-cuna-de-la-parapolitica-la-narcoeconomia-y-el-terrorismo-de-estado/

    Darío Acevedo Carmona, 15 de marzo de 2026