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OPINION - Page 3

  • El sentido de la incendiaria provocación de Petro contra EE. UU.

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    Para entender hacia dónde camina el presidente Gustavo Petro es recomendable tener en cuenta algunos factores que aunque elementales y, en general descartados por el grueso público, dan luces acerca de lo que se propone el presidente, veamos:

    Lo primero es reiterar el muy consensuado diagnóstico sobre el tipo de persona que gobierna (desgobierna o destruye) a Colombia. Él es un revolucionario y un guerrillero sin fúsil y que tiene la lengua por tal. Ahí reside su talante destructivo de todo aquello que encontró, que es todo. Luego está el tema de su personalidad: un líder que usa la silla presidencial, trono piensa él, para pelear y dividir a los colombianos a todo momento, día y noche, sin desmayo.

    De ahí pasamos a su táctica en la que es todo un maestro, tapar los escándalos que por corrupción, desgobierno, vicios, ausencias y andanzas que justifica con salidas retóricas insulsas, fantasiosas, viajes galácticos, causas planetarias, la vida, salvación del planeta y demás ocurrencias con las que trata de posicionarse como un profeta mundial.

    Visto en su conjunto, hay que reconocer su astucia para sobreponerse a sus desaciertos, mentiras e ineptitud para gobernar, para evadir la ley, la Constitución y reírse de la ciudadanía cazando peleas quijotescas con las Cortes, el Congreso, los medios, los empresarios, la Oposición y hasta con sus aliados. Así, en ese vaivén del que ha salido maltrecho pero victorioso según su autocultivada imagen, lo sufrimos en estos días en que, a tientas, encontró el elixir que le hacía falta.

    Encontrar al fin, la ocasión de aplicar la lección de Fidel, el enemigo y la causa apropiada para recuperar terreno y avanzar en su proyecto totalitario de mantenerse en el poder arrasando con todo tipo de obstáculos que interponen con exceso de confianza sus opositores.

    No es un invento ni menos una ocurrencia. Figuraba en sus planes, el desafío a los poderes establecidos tanto en lo interno como en lo internacional. Acá, contra la oligarquía, la esclavitud impuesta por los empresarios, los ricos y blancos, porque además de la lucha de clases ve lucha de razas, el presente, él, contra el pasado, los que no han hecho nada.

    Y en lo internacional, su salsa, maduró la infaltable pelea con el “imperialismo yanki”, claro, de a pocos, mientras afilaba sus uñas, omisión deliberada sobre la agresión rusa contra Ucrania, acercamientos con la China comunista-capitalista, buscando mercados y un paraguas. Visitas al viejo amiguis Maduro que feliz lo recibía con flores y regurgitadas afrentas a los enemigos comunes, cero reclamos por el apoyo a las guerrillas violadoras de derechos humanos y del DIH.

    De paso y como caído del cielo le cayó en su, no digamos escritorio porque tiene es un atril las 24 horas del día, sino en su cabeza, la guerra de Israel contra el grupo terrorista Hamás que luego se extendió a Hezbolá, a Irán, a los Hutíes de Yémen, a Irán gran alimentador de ellos, y a grupúsculos, todos empeñados en borrar del mapa a Israel. Pero sus ojos programados no podían sino mirar al pueblo semita como el culpable, y por eso, sumarse a la causa palestina que no figuraba ni en los planes de Israel ni en la agenda internacional.

    Ahí vino el primer palazo a nuestras relaciones internacionales, romper relaciones con un socio estratégico en muchos campos y salir en defensa de grupos terroristas en nombre de la causa palestina que los progres del mundo levantaron con bulla y gran alboroto, aunque no era ese el motivo de la guerra de Israel contra Hamás.

    Y, como decía algún comentarista refiriéndose al ministro de la Policía del emperador Napoleón, Joseph Fouché, que era muy bueno para hacer bien lo malo, y muy malo para hacer el bien, que a Petro le cae como anillo al dedo.

    Planeaba una jugada maestra que nadie se la esperaba: pronunciar una arenga en las calles de New York llamando a los soldados norteamericanos a desobedecer la orden de un “asesino” como se refirió al presidente Donald Trump. Un desafío a ojos vistas, una ofensa al país que ha facilitado y financiado a la ONU, hacer algo peor a lo que hizo Fidel en los años primaverales de su revolución comunista que solo caminó por las calles de la capital del mundo y conversó con algunos paisanos.

    Petro tenía que saber que la consecuencia inmediata de su atrevimiento era la eliminación de su visa, ni tontos que fueran los dignatarios estadounidenses. Eso fue para él, la cereza del pastel, para los colombianos una puñalada trapera contra el socio histórico de Colombia, y así, iniciar un lance que no ha parado ni va a detenerse, hacia la ruptura total de relaciones, a imagen y semejanza de lo hecho por la dictadura Chávez-Maduro.

    Es parte de su libreto, se trató de una maniobra pensada y preparada hasta en sus más mínimos detalles. Lo que se nos viene, y ya no digan que es especulación o alarmismo, es una avalancha que anegará en el pantano del malévolo proceder de Petro, a toda la nación, a su economía, a su democracia, a las libertades que se pueden perder, mientras él dictador volará por Caracas, Managua, Moscú, Ramala, Teherán, Pyongyang, Beijing, Puerto Príncipe, La Habana, Oslo y una que otra capital diseminada en “el polvo de las estrellas”.

    Darío Acevedo Carmona, 5 de octubre de 2025

  • 1. Las condiciones de la naturaleza y un ministro para Petro 2. Magnus Petrum

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    1. Las condiciones de la naturaleza y un ministro para Petro  

    Es la naturaleza, mucho antes que los humanos, la que establece como parte de su proceso evolutivo la existencia de dos sexos como condición  sine que non de la reproducción de las especies vivas, y es a través de normas que los humanos, dan nombre de hombre y mujer a esa realidad para vivir organizadamente en sociedad.

    No existe un tercer o cuarto o ene sexos ni algo que se llame “sexo fluido” o que haga parte de un abecedario, cómo quieren imponer a través de propaganda y otros medios, grupos que viven la sexualidad de manera diferente a la de quiénes son heterosexuales.

    La ley, por lo menos en la cultura Occidental, no se ocupa de las tendencias o prácticas sexuales de los individuos, excepto si estas se realizan violando normas de comportamiento civil.

    Las diferentes tendencias sexuales de las personas son asunto de cada individuo en su ámbito privado. De modo que no tienen por qué ser objeto de ostentación o exigencia de leyes, pues en ese caso habría que convertir en fuerza de ley el libro Kamasutra.

    El oso reciente de Petro al nombrar un ministro que rechaza ser reconocido como masculino o femenino y que hace ostentación pública de su tendencia, es una clara muestra de la estupidez que nos quieren imponer estos profetas del caos, que pretenden romper la diferencia entre lo público y lo privado y suprimir lo que cabe en la idea del “libre desarrollo de la personalidad”.

    18 sept. de 2025

     

    2. Magnus Petrum

    Petro se refiere los alcaldes de Medellín y Cali utilizando un lenguaje lunfardo y vulgar, como un agitador, no un presidente de una República (que no es "re" por ser dos veces pública, como trató de explicar cuando convencido de su sapiencia,  afirmó que "re" es un sufijo).

    Ese lenguaje vulgar y tropelero esconde una profunda ignorancia de los temas  y problemas sobre los que interviene tratando de impresionar a la galería, o hacerse el irreverente y hasta el desprejuiciado al opinar como todo un charlatán en asuntos delicados.

    Es lo que acabamos de escuchar en una de sus innumerables peroratas refiriéndose a una cuestión íntima de las mujeres, "las mujeres sabrán qué hacer con su clítoris", dando muestras de una conducta irrespetuosa que solo se explica porque cree tener poderes y funciones ilimitadas hasta para entrometerse donde nadie lo está invitando.

    Las feministas deberían estar convocando una marcha hacia la Plaza de Bolívar por la dignidad de todas las mujeres y contra del bárbaro que osó invadir sus predios.

    Petro es tan irresponsable que afirmó sin ton ni son que el problema del narcotráfico es de EEUU y no de Colombia, como si los policías los soldados los campesinos los líderes sociales los indígenas y hasta los que consumen “cafecito cargado por la mañana” no sufrieran muerte, vejámenes, retaliaciones, extorsiones, y como si el consumo interno no afectara a jóvenes y adultos en el país. ¡Qué mal nos hace ver ante el mundo este personaje!

    De manera que si hacemos caso de su ostentosa y vacía sabiduría, deberíamos desentendernos del drama que sufren distintas comunidades, pobladores, campesinos, indígenas, afroamericanos, líderes sociales, políticos, empresarios etc, en razón del auge de economías subterráneas que afectan no solo la economía legal sino la cultura, las relaciones familiares y de vecindad, la vida en centros educativos, etc., afectadas por el efecto nocivo y violento de actividades de narcotráfico.

    Romper relaciones con los Estados Unidos parece una consigna escrita en su frente. Nada más atractivo para borrar de un plumazo todos los escándalos de corrupción, de inmoralidad y de incompetencia. Esa bandera le daría, cree el, una aureola inmaculada de víctima del imperialismo yanqui, pues su ego es mucho más grande que Colombia.

    17 de septiembre de 2025

  • Peligro: Colombia alto voltaje

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    Por cuenta de la descertificación de Colombia por los Estados Unidos en razón de sus bajos resultados en la lucha contra el narcotráfico, el país entra en una situación de mayor tensión que la que venía enfrentando por la perturbadora y destructiva gestión interna del gobierno petrista y la cercanía de procesos electorales claves para su futuro.

    Sobre el tema del narcotráfico se debe tener en cuenta que es un asunto internacional que involucra a varios países del mundo desarrollado y de países en desarrollo que sirven, los primeros como mercados demandantes y los segundos como productores, puentes de tránsito y hasta consumidores en menor escala.

    Simplificar el problema a una relación tipo imperialismo-colonialismo como oportunistamente hacen mandatarios de la izquierda radical del Foro de Sao Paulo, Evo Morales, Correa, Chávez, López Obrador, y ahora Gustavo Petro, no solo deforma la naturaleza y complejidad del fenómeno sino que lo convierte en insumo de su trillado antiimperialismo para posar como víctimas del consumismo de las naciones capitalistas.

    De esa forma, Petro aprovecha la descertificación para posar de víctima y de paso azuzar su visión clasista, pobres productores contra ricos consumidores. Que significa un paso atrás respecto de una política internacional que diversos gobiernos afectados y organismos internacionales han acordado denominarlo como delito internacional que permea negativamente la economía mundo, las culturas, la política, la justicia y genera violencias por doquier.

    Es decir, un rango mucho mayor de daño que el insinuado por personajes como Evo Morales y hoy Gustavo Petro, pues en efecto y de modo constatado, las mafias que se configuran alrededor del fenómeno ejercen un papel disolvente de la economía, las costumbres, las normas, las reglas del juego y hasta las relaciones familiares.

    Esas mafias tejen redes corrompiendo sistemas policiales y gobiernos como se ha podido observar en las últimas décadas en las américas y su infiltración está soportada en sofisticadas y a la vez brutales mecanismos de presión y soborno.

    Ese es el marco en el que Estados Unidos y países latinoamericanos han acordado programas de control de los cultivos de la coca, y la producción y comercialización de la cocaína y otras hierbas y drogas. Es una política que contempla insumos y compromisos que se pueden resumir en una relación en la que los Estados Unidos aportan recursos financieros, armas, dotación, y los productores y comercializadores  preparan fuerzas policiales y de investigación, se comprometen a establecer políticas de sustitución de cultivos ilícitos por productos de pancoger, interdicción, investigación y extradición de capos y altos funcionarios corruptos.

    La política de combate al narcotráfico no es ni de cerca ni de lejos, una imposición imperialista pues los afectados en todo sentido aunque lo sean en diferente formatos y magnitudes, la han forjado a través de años de conversaciones.

    Por tanto, la certificación o descertificación es una medida adoptada por Estados Unidos acordada por diversos países que sufren el flagelo de una u otra forma. Significa un compromiso en el que Estados Unidos destina una cantidad de dólares para que se cumplan las metas acordadas. O sea, no debe ser vista como un premio o como una donación bonachona. Por supuesto, en dicha relación hay y pueden expresarse dificultades, quejas y desacuerdos entre los compromisarios.

    Lo que nos puede ayudar a entender la reacción del presidente Petro ante la descertificación puede ser leída como un acto de irresponsabilidad que se quiere justificar en una actitud complaciente hacia los pobres campesinos e indígenas que a su vez se ha traducido en una presencia orgánica de mafias centroamericanas y mexicanas en el país y por ende en un aumento de la violencia, la delincuencia, la corrupción oficial en razón del aumento desmesurado de los cultivos ilícitos y de la producción de cocaína.

    Las afanosas medidas anunciadas por Petro develan un trasfondo muy propio de mandatarios desprestigiados, ahogados en su impopularidad y fracasados en su gestión gubernamental. Opta por convertir la descertificación en su salvavidas de cara a las próximas elecciones y por eso reverdece el antiimperialismo, una carta de batalla útil para dar un paso gigantesco hacia la dictadura socialcomunista del siglo XXI. Él ve esa medida como una salvación de su proyecto que supone la ruptura de lo poco que queda de la histórica relación con los Estados Unidos y el viraje hacia la Rusia imperial y la China comunista.

    Darío Acevedo Carmona, 21 de septiembre de 2025

  • ¿Quién y cómo se define el rector de la Universidad Nacional de Colombia?

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    La Universidad Nacional de Colombia es la institución oficial más importante dedicada a la educación superior y  también, entre las públicas y privadas de Colombia, la que ocupa el mejor sitial en los escalafones internacionales. 

    Tiene más de tres mil profesores de tiempo completo, centenares de ellos son de dedicación exclusiva y formación doctoral. Sus logros en el campo de la investigación son un orgullo y de ellos dan testimonio las revistas y libros que divulgan los conocimientos fruto de esas actividades.

    Goza de autonomía académica y administrativa consagrada en la ley orgánica superior, lo cual quiere decir que es ella misma la que se da las normas para definir los programas, las disciplinas, el calendario y la designación de las directivas. Cada año entrega al país miles de nuevos profesionales formados bajo estrictas normas y avanzados conocimientos. Fue creada en 1867 siendo presidente el liberal radical Santos Acosta.  

    Tuve el honor de ser estudiante de ella y de convertirme en profesor en 1987 participando en sus labores misionales de docencia, investigación y administración. La conozco bien, viví en ella momentos inolvidables y alcancé metas y satisfacciones que me enaltecen. Por eso y por todo que ella representa para miles de familias y jóvenes y para el país en general, la Universidad Nacional de Colombia debe ser vista y respetada.

     Ella ha vivido momentos de euforia pero también tensos y difíciles porque no ha sido extraña a los dramas y dificultades de Colombia que son muchas y bien complejas, como quiera que, como se afirma en el ambiente, es reflejo fiel del país en que habita.

    Y eso es cierto si se tiene en cuenta que es, filosóficamente hablando, una universidad que por sus estatutos abre sus puertas a teorías científicas y políticas no escapando en ciertas circunstancias a que se produzcan equívocas mezclas entre ideas políticas con las labores docentes. No obstante, ha logrado sobreponerse a difíciles coyunturas trágicas y momentos de encrespamientos ideológicos y políticos. 

    Quizás, lo dicho hasta aquí sea útil para tratar de entender el funcionamiento de esta institución encargada de una de las más nobles misiones, a saber la de contribuir al desarrollo del país y a la formación de la Nación.

    La dimensión de su existencia no la exime de profundas controversias por lo que en ella ha sucedido y sigue ocurriendo. No todo lo que se ve es de exaltar. En ese volcán con el que podemos dibujar todo lo que en ella se vive, ciertamente se expresan conflictos y situaciones que no dejan de preocupar a la opinión pública.

    En las líneas siguientes comentaré la crisis originada con el nombramiento del nuevo rector desde abril de 2024. El rector de la UN se nombra cada 3 años a través de un procedimiento doble que resulta de unas consultas a la comunidad académica, profesores y estudiantes, que no son vinculantes, y, la elección que hace el Consejo Superior Universitario (CSU), máximo organismos de autoridad de ella. Este órgano está conformado por 8 personas: dos delegados del presidente de la república, un delegado del ministro de educación, uno del Consejo Académico, uno de los exrectores, uno por los profesores, uno por los estudiantes, resultado estos dos últimos de votaciones de corte democrático. El Consejo Nacional de Educación Superior, CESU, nombra el octavo miembro.

    En el nombramiento del nuevo rector el delegado de este organismo, Humberto Rosanía, votó por Ismael Peña. Días después Rosanía por vencimiento de periodo fue relevado por Víctor Manuel Moncayo, dando como resultado una variación en la correlación de fuerzas a favor del candidato del presidente Leopoldo Múnera. 

    Resulta que en el proceso para nombrar el rector para el período 2024-2027, quien ganó la consulta entre profesores y estudiantes fue el docente Leopoldo Múnera y el que obtuvo la mayoría en el CSU fue el profesor Ismael Peña, siendo este el que se posesionó como el nuevo rector. Los seguidores de Múnera no aceptaron la decisión del CSU y la impugnaron acompañados por desfiles y protestas de sus seguidores. 

    Más adelante, el presidente Petro intervino de tal forma que cambió la decisión al promover una nueva votación luego de destituir a su ministra de educación por que había votado a favor de Peña. Como quiera que el asunto se llevó al Consejo de Estado, unos impugnando el nombramiento de Peña y otros el  de Múnera. Hasta el momento, agosto de 2025, el rector, fruto de una maniobra externa, es Leopoldo Múnera.

    Ahora bien, la Sección Quinta del Consejo de Estado en respuesta a denuncia de Leopoldo Múnera quien demandó la nulidad de la elección del profesor Peña, definió que esa elección fue legal, pero se abstuvo de referirse a la de Múnera y a aclarar si Peña debía retomar el cargo de rector. En mi parecer, es de lógica que Múnera deje el cargo.  

    A pesar del fallo del Consejo de Estado, el rector impuesto por Petro, Múnera, recibió el respaldo del Consejo Superior Universitario, en comunicado en el que antepone el hecho político de estar Múnera ejerciendo y valiéndose indebidamente de que el magistrado del Consejo de Estado no pidiera la reincorporación de Peña, porque no era su competencia.

    Solo piensen ustedes, amigos lectores, que si la elección de Peña fue correcta, la de Múnera necesariamente fue lo contrario ya que para un solo cargo, el de rector, no puede ser elegida más de una persona y que si hay competencia entre dos procesos diferentes, y el de Peña fue legítimo y legal, el posterior, el de Múnera, debe ser declarado ilegal o inocuo o incorrecto. Es decir, Múnera debe ceder el cargo al rector en propiedad Ismael Peña

    Darío Acevedo Carmona, 14 de agosto de 2025

  • El desafío mortal de Petro

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    Acertado el titular que el columnista Saúl Hernández Bolívar puso a su reciente columna "El gobierno de la muerte". Si entramos en materia, habría muchos otros adjetivos para caracterizarlo en cualquiera de los muy diversos asuntos en los que, en suma, ha dejado una huella de destrucción, ruina, corrupción e impunidad.

    Está más que claro que esa es la forma usada para expresar su odio al sistema y a la institucionalidad del país, y también, que todo ello no es únicamente la consecuencia de una personalidad belicosa, resentida y alocada de la cabeza del gobierno sino que estamos en presencia de una especie de "noticia en desarrollo", o sea, de un libreto, imponer el modelo de socialismo bolivariano del siglo XXI, en el que Petro ha alcanzado objetivos demasiado rápido.

    ¿Cómo lo ha logrado? saltándose todas las reglas del juego democrático. Hasta la saciedad nos ha demostrado que en su nefasto propósito no hay barreras que lo detengan. No le han bastado las maniobras corruptoras con congresistas ni su confrontación con los otros poderes de la república ni sus exhibiciones inmorales. Tampoco, el engaño a multitudes con su demagógica verborrea ni sus acercamientos a dictadores y a grupos terroristas de acá y de más allá.

    De las escenas más grotescas está la que no debemos echar en saco roto, aquella en la que en el marco de una plaza de Bolívar repleta de indígenas y campesinos movilizados con recursos de la nación con tamales, bebidas y alojamientos pagos, exhibió, amenazante, la bandera de la muerte.

    Apenas dos meses y medio después del atentado contra Miguel Uribe Turbay y pocos días de su muerte, sobre el cual existe la sospecha de haber sido producto de una conspiración política, Petro volvió a citar, de modo desafiante, esa bandera al cerrar, en aparente estado de alicoramiento, un mitin político gritando a lo Fidel y a lo Chávez "Patria o Muerte".

    Tenemos, pues, abrumadora evidencia dolorosa de la implementación de esa homicida consigna. Petro se siente autorizado, empoderado e investido como el dictador de Colombia que a no dudarlo, empleará la violencia para alcanzar sus objetivos.

    No hay barreras que lo amilanen y que no ose traspasar, no hay opositor que no sea amenazado, no hay normas por respetar, no hay honor y solidaridad para las familias de miembros de la Fuerza Pública asesinados por sus amigos de las guerrillas que interpretan a cabalidad sus declaraciones y gestos amorosos.

    Insisto en que Colombia, la joya de la corona para ese proyecto, está bajo la amenaza del desbordamiento del caos y la violencia hacia una guerra civil pensada a la manera leninista. En ese plato indigesto está servido el control absoluto de la Corte Constitucional de darse la elección de la candidata petrista.

    ¿Qué queda en pie para asegurar su soñada meta?, anular las elecciones declarando el estado de conmoción y a renglón seguido convocar una asamblea nacional constituyente. No es invento, es un camino ya recorrido por países vecinos. Estamos advertidos.

    Coda: Petro, como si fuera juez del mundo, exime de culpa a quien delinca, por el hecho de ser pobre. Ese criterio de clase formulado en su tono populista, lo ha extendido para proteger a los capos del Cartel de los Soles que se han enriquecido con la corrupción, el robo y el narcotráfico y que ejercen una dictadura criminal en Venezuela. Cabe preguntar entonces, ¿su "absolución" es porque son pobres o porque son perseguidos por Estados Unidos? ¿Cuál es el interés de Petro en desconocer que el criminal negocio del narcotráfico está anegado en sangre y destrucción de vidas, de familias y de la sociedad en todos los eslabones de la cadena que en él intervienen?

    "Petro calificó de asesinato ataque de EE.UU. a barco con drogas que dejó 11 muertos en el Caribe" https://caracol.com.co/2025/09/03/petro-califico-de-asesinato-ataque-de-eeuu-a-barco-con-drogas-que-dejo-11-muertos-en-el-caribe/

    Darío Acevedo Carmona 2 de septiembre de 2025

  • Apuntes sobre un presidente evasivo

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    El señor Petro, como es su estilo, evade reconocer sus derrotas en democracia. Quiere hacer ver el fracaso de su candidata, Balanta, a la Corte como un acto de discriminación a la mujer y a su condición de negra y no de sus errores en sus pretensiones totalitarias. De esa manera quiere enlodar la autonomía de 62 senadores que votaron por el Camargo.

    El profeta falla cuando habla sin parar y al dar justificaciones que se caen por absurdas, como lo hizo al decir que los pobres casi no usan gasolina. En las redes dejan su testimonio miles de guadañadores, aserradores, taxistas, jornaleros, obreros, artesanos, en suma, gente pobre que monta en bus o usan motos para subsistir.

    No se percata el presidente turista, ¿quién lo va a hacer si vive en las nubes, viajando de un lado a otro y ahora lo sorprenden con su tour a Japón, gastando viáticos y gasolina en su avión, la misma que pagamos los contribuyentes.

    Y en su retahila "a favor" de los pobres, y poniendo en riesgo grave las relaciones con EE. UU. nuestro principal socio, al condenar su ataque contra la lancha de narcotraficantes del Golfo, dizque porque son negros y pobres, como si los que son capos, subcapos y milicianos no hubieran salido de pobres después de derramar sangre de miles de inocentes. ¿Habrá que citar casos?

    Se ve hasta razonable en el sr presidente su prédica de amor y comprensión hacia los miembros del "Tren de Aragua", su defensa de Maduro y Diosdado, su cercanía hacia las guerrillas con la "paz total", sus maniobras para evadir explicaciones exigidas por el ingreso de miles de millones a su campaña presidencial procedentes de manos de narcotraficantes según testimonios de Nicolás y Benedetti corregidos a destiempo.

    Tiene derecho a llorar ante el fracaso de sus desorbitadas ambiciones y proyectos.

    4 de septiembre de 2025

     

    Notícula: Ante la circulación de rumores, decires, chismes, ofensas, noticias falsas, magnificación o tergiversación de hechos, etc., favor tener en cuenta que el Centro Democrático, el uribismo y el expresidente Uribe, aunque no son los únicos, si constituyen la fuerza principal para estar al frente de la lucha contra el pernicioso proyecto petrosantista y socialista del siglo XXI.

    Me parece que se está olvidando que la lucha interna por la obtención de la candidatura no tiene la intención de que los postulados y o sus seguidores se peleen como enemigos a muerte, se descalifiquen, se ofendan y se tiren de las mechas. Y que el objetivo de todo este complejo y difícil camino no es otro que el de llegar unidos y fortalecidos a las elecciones de marzo y mayo de 2026.

    Pienso que en la arenisca que está revoloteando en nuestros lares puede estar operando una campaña sucia de las bodegas del petrismo con el fin de crear caos, desorden, desconfianza, división en nuestras filas.15 sept. 2025

    Darío Acevedo Carmona, 18 de septiembre de 2025

  • Petro desnuda su verdadero plan

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    En ceremonia oficial de la Policía Nacional y en presencia del alto mando de las Fuerzas Militares a quienes, siendo congresista persiguió, denigró y denunció, Gustavo Petro habló de muchas cosas a la vez, en un discurso deshilvanado en el que insistió en usar la figura e imagen de Simón Bolívar para vomitar sus insolencias y ocurrencias sobre la historia del país.

    Como el más curtido pacifista y dando cátedra de paz con su infaltable lápiz con el que busca ser visto como un doctor sabio e intelectual, habló contra el odio político como si él no fuera el mayor promotor del odio de clases, del odio a los empresarios, a los ricos, a la oligarquía, como si su odio al expresidente Álvaro Uribe Vélez no fuera tan evidente y enfermizo.

    Y, en alarde de valiente defensor de la soberanía nacional, amenazó a los Estados Unidos con el alzamiento de todos los países latinoamericanos si se atreve a intervenir o hacer efectivo el operativo contra el dictador Maduro.

    Se le despertó su vieja monserga antiyanki, antiimperialista, proponiendo a cambio la solidaridad con un tirano, con  el ladrón de las elecciones presidenciales de Venezuela donde reina la alianza del círculo gobernante con el narcotráfico.

    Es decir, ni más ni menos, disponer, como si se tratase de una entidad a la que puede manejar a su antojo, el humillante papel de ser solidaria con quienes arrasaron la riqueza, la democracia y la libertad en Venezuela.

    Pero, el señor Petro no se detiene ahí, vale preguntarnos entonces, qué es lo que busca atizando la bandera nacionalsocialista contra los Estados Unidos el principal aliado de Colombia?

    Todo parece indicar que Petro se la jugará totalmente a crear un ambiente de guerra y de amenazas para desestabilizar de tal manera el país que le sirva de pretexto para declarar la conmoción interior, gobernar por decreto, o sea, como un auténtico dictador y suspender las elecciones y asegurar su permanencia en el poder desde el cual convocaría su anhelada asamblea constituyente.

    No sé si esas decenas de oficiales, suboficiales, agentes y sus familias, entenderían el mensaje real que su presidente y primer comandante les planteó de forma entrecubierta en sus repentinas y delirantes ocurrencias.

    Y que él haya desafiado su inteligencia  y burlado su disciplina y respeto para reiterarles la subversiva orden de respaldar sus planes golpistas.

     

    Sobre el asesinato de Miguel Uribe Turbay

    Lo que se ha dicho por personas y sectores del petrismo sobre el asesinato de Miguel Uribe Turbay revela la miseria humana en sus más bajos instintos, veamos:

    Empecemos por el jefe de ellos, el guerrillero presidente amenazó con borrar del Congreso a aquellos que se opusieran a sus proyectos y en concreto dijo que Uribe Turbay “ya no podrá” denunciar su proyecto de convocatoria de una asamblea constituyente porque el pueblo los va a borrar de la historia.

    Por otra parte, el gran desfalcador del erario de Medellín, especialista en propagar mendacidades y estupideces, temerariamente atribuyó el asesinato a sus copartidarios de la extrema derecha que lo habrían hecho para acusar al gobierno y desestabilizar el país.

    Las bodegas y los contratista de imagen de presidencia descargaron en las redes una conseja tanto más vil e infame al afirmar sin titubeos que la prolongada hospitalización de Uribe Turbay era falsa, que él estaba vivo y escondido en acto teatral victimizándose con fines publicitarios.

    El pastor Saade consecuente con su brutal desparpajo aseveró que el asesinato del Senador se asimila a un riesgo que corren los políticos así como lo corren los que montan en bicicleta, o sea, normalizó su asesinato.

    Amenaza, distorsión y mentira a la vez para enredar y evitar que emerja la verdad.

    Es inexplicable la lentitud de la Fiscalía en el proceso de investigación. Es sospechosa que un menor de edad haya salido de la detención como si saliera de su residencia. Es demasiado sospechoso que el supuesto ejecutor del plan contra Uribe Turbay, mano derecha de alias Iván Márquez, haya sido asesinado al parecer por sus jefes.

    Toda la madeja no se desenreda aún y todos los indicios apuntan a la hipótesis de que se trató de un crimen de estado.

    Darío Acevedo Carmona, 13 de agosto de 2025

  • ¿Cómo se demuele una obra bicentenaria en un santiamén?

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    No me refiero, claro está, a la destrucción generada por un terremoto grado 8.5 en la escala de Richter ni a un huracán grado 5 que arrasa lo que encuentra en su trayectoria en cuestión de segundos, minutos y hasta días.

    Me refiero a lo que está le está ocurriendo al estado republicano y democrático de Colombia hoy en manos de la más despiadada y tóxica elite ultraizquierdista que además de revolucionaria es inmoral, corrupta, desvergonzada e inepta y según algunos cercanos, también les halan a consumos que afectan su juicio.

    Hoy Colombia, por sus medidas y declaraciones ha destrozado su política exterior. Está al borde de un conflicto armado con Perú, rompió relaciones con Israel un aliado de suma importancia. Está haciendo todo lo posible por enemistarnos con Estados Unidos, nuestro principal aliado y mercado, etc.

    Y como si  ello fuera cosa normal, el señor su presidente, Gustavo Petro, manifiesta su apoyo a la organización terrorista Hamás, a la tenebrosa dictadura de Maduro y Diosdado Cabello, cabezas del Cartel de los Soles y protectores de las Farc y el Eln.

    La obra destructora del gobierno petrista tiene similitud con un terremoto o un huracán grado 5, si tenemos en cuenta que lo arrasado ha sido forjado a lo largo de más de 200 años de vida republicana. Una historia de la que se burla al reducirla a una frase agitacional y al hacer analogías floripondias con la literatura garciamarquiana, diciendo que no se ha hecho nada, que hemos vivido cien años de soledad, que se ha perdido el tiempo, que siempre han gobernado los mismos con las mismas.

    ¿Habrá algo más atropellante y disruptivo que posar de historiador, como posa de economista, de filósofo, de físico cuántico y de ecólogo, es decir un sabelotodo? Porque simplificar de esa forma 200 años de vida es negar la riqueza, la complejidad, las realizaciones, la cultura, los símbolos patrios a los que ha ironizado y todo lo que hemos sido y ahora somos, es la ofensa más grave a lo que se denomina hoy como la identidad nacional.

    Lengua de fuego es la que tiene este mandatario para incendiar con sus palabras la obra de muchos intelectuales, historiadores, científicos y gobernantes expresada y visible en miles y miles de libros,  ensayos literatura, etc., que en esencia es algo igual de vituperable y horripilante como quemar libros, puesto que, como él dice embriagado en su arrogante papel de profeta o Adán, no somos nada.

    Coda: Tristeza inmensa por la muerte de Miguel Uribe Turbay, mi solidaridad con su familia, con su partido. Colombia perdió una gran promesa de liderazgo, que este asesinato no sea condenado a los anaqueles de la impunidad.

    Darío Acevedo Carmona,  11 de agosto de 2025

  • Petro odia a Colombia, se burla de los colombianos y destruye las instituciones

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    Si alguna duda nos quedaba sobre el grave peligro que representa para Colombia  el presidente Petro, esta semana debe quedar resuelta.

    No hay que ser un científico o un académico o un intelectual o un sabio, no hay que escribir un libro ni siquiera un ensayo para demostrar que este personaje apoyado por compinches que lo adoran ciegamente, están destrozando el país y a sus instituciones más preciadas.

    Desde el comienzo de su mandato, recordemos:

    1. Descabezó a las Fuerzas Militares y de Policía de su alto mando. Casi un centenar de experimentados servidores de la patria fueron llamados a calificar servicios. Así se curó de su temor a un golpe de estado.
    2. Prohibió la exploración de nuevos pozos y yacimientos de hidrocarburos y debilitó a Ecopetrol, la mayor empresa de los colombianos.
    3. Exhibió símbolos de su militancia guerrillera, haciendo apología de la violencia y de falsos heroísmos. A la vez, denigró de los símbolos patrios, la bandera, el himno y el escudo y distorsionó nuestra historia.
    4. Convirtió todos sus actos oficiales en eventos de agitación política, azuzó el odio de clases, fustigó a los empresarios. Hizo nombramientos cuestionables, tiró por la borda a sus primeros aliados.
    5. Intentó ganarse un lugar de liderazgo mundial viajando a cuanto evento lo invitaban y pronunciando enredados e incoherentes discursos que de a poco se convirtieron en el hazmerreír de mandatarios y especialistas.
    6. Evidenció con ausencias insólitas, incumplimiento de compromisos y retrasos, problemas relacionados con algunas adicciones.
    7. Se vio involucrado con funcionarios muy cercanos de su alta confianza como Laura Sarabia y Armando Benedetti, en el escándalo de bolsas de dinero en efectivo y el "suicidio" del coronel Dávila de la Policía.

     

    Más adelante, coherente con su modo de ser continuó su obra destructiva:

    1. Rompió relaciones con Israel y apoyó a la organización terrorista Hamás.
    2. Mantuvo su inútil y costosa viajadera por el mundo.
    3. Convocó movilizaciones "populares" con financiación oficial para presionar a las Cortes, al Congreso e intimidar a los medios y a la Oposición.
    4. en varias intervenciones se le vio ostensiblemente influenciado por el consumo de licor.
    5. Se peleó con el Congreso porque no le aprobaron todos sus proyectos.
    6. Impulsó una política de cerco y aniquilamiento contra las EPS y de todo lo relativo a la Ley 100 de Salud.
    7. No pudo defenderse de los escándalos de corrupción como el asalto a los dineros de la UNGRD, creando cortinas dilatorias, evasivas y distractoras y alegando que anteriores gobiernos también incurrieron en esas prácticas.
    8. Prosiguió su pelea con la Corte Constitucional, la Corte Suprema y el Consejo de Estado.
    9. Inició su campaña para convocar una Consulta Popular, rechazada por el Congreso y una Asamblea Popular Constituyente en violación de juramento hecho durante su campaña y atropellando disposiciones constitucionales.
    10. Puso en peligro las relaciones con los EE. UU.

    Estas y muchas otras acciones demoledoras que se pueden escapar de este listado, dan cuenta del desastre de su gestión, de  su lamentable y costosa incompetencia y de su cínica justificación del daño causado.

    Pero, faltaba la cereza del pastel, en temas que demuestran algo que casi ni se comenta, a saber, que su conducta es una expresión de desprecio por el "pueblo" al que tanto dice defender, al que dice interpretar y del que afirma ser parte. Petro desprecia ese pueblo al incumplir sus promesas, al tratarlo como un menor de edad del que él es su padre, privándolo de su capacidad de discernimiento y atrayendo su atención y su apoyo a cambio de "espejitos" y promesas demagógicas. Además del odio que siente por nuestra historia y por nuestras instituciones exhibido en sus recientes actos:

    1. La conformación de la Unidad Binacional en alianza con la dictadura de Maduro, afectando y arriesgando la integridad de la nación y la soberanía sobre territorios que siempre soñaron los dictadores Chávez, Padrino, Diosdado y Maduro. Aquí incurre en entrega de la soberanía que les facilita la existencia a las guerrillas binacionales y hasta en traición a la patria.
    2. Al nombrar canciller a Armando Benedetti, una persona que deslustra el país ante la comunidad internacional. Un sujeto que está enjuiciado por la Corte Suprema por corrupción, no habla inglés, no tiene visa de EE. UU. y le guarda secretos al presidente como el de los 15 mil millones que le habría conseguido para su campaña. También ha sido denunciado por violencia contra las mujeres, por beodo y adicto a las drogas. ¿Habrá una señal más obvia de su odio hacia lo que es Colombia ?
    3. La insistencia en la convocatoria de una Asamblea Constituyente al estilo de lo que hizo Chávez y hace Maduro con su revolución bolivariana.
    4. Al nombrar como ministro de Justicia al oportunista y acomodado Eduardo Montealegre quien está allanando el camino para dar sustento jurídico al esperpento de la Paz Total y a la política de perdón para delincuentes comunes. Ojo que de esta manera se puede estar fraguando ni más ni menos que la reducción de penas de grandes criminales y hasta la excarcelación, entre otros, del "testigo estrella" contra el expresidente Uribe, Juan Guillermo Monsalve, para de esa forma, impulsando una falsa acción de reconciliación y de paz, cumplirle al mencionado la promesa que le hiciera, según varios testigos, el senador Cepeda, a su vez coaligado con Montealegre como presuntas víctimas del expresidente Uribe.

    Darío Acevedo Carmona, 27 de julio de 2025

  • Los jueces no son infalibles

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    ¿Es factible que los jueces de la República incurran en el error, equivocarse, fallar injustamente? Los jueces y magistrados son la expresión más representativa de la majestad del poder judicial y tienen la sagrada función de ser garantes de la aplicación rigurosa  de las leyes. Pero no son infalibles.

    Cuando un funcionario de la rama legislativa, v.gr. un congresista, diputado o concejal, se equivoca o viola sus deberes y funciones, algo que ocurre con alguna frecuencia, es juzgado y de ser hallado culpable, es destituido.

    No ocurre lo mismo en la rama ejecutiva donde se aprecian desigualdades ostensibles. Los más expuestos ante la opinión y ante la justicia son los ministros, viceministros y directores de entes descentralizados de carácter nacional. En cambio el presidente de Colombia tiene tantas coberturas y escudos como si se tratara de un dictador, lo cual no quiere decir que quienes ejercieron el mando hayan sido dictadores. Solo uno en la historia nacional ha sido condenado en primera instancia con un fallo a todas luces injusto.

    Pero, quienes pensamos que  la juez no actuó en derecho hemos recibido el llamado y casi la orden de guardar silencio y no presionar a la juez y a la justicia en general. Entiendo y se debe acatar la invocación de hacerlo con el debido respeto y la racionalidad y argumentación propia de una democracia.

    No olvidemos que el mayor irrespeto a la justicia se produce cuando los políticos la instrumentalizan a su favor o en contra del adversario. Es lo que se llama judicialización de la política. Una vieja  práctica de los comunistas que aplican la tesis leninista de la combinación de todas las formas de lucha. Ellos no solo han infiltrado el aparato educativo, la democracia, el sindicalismo, los medios, el clero, sino también el poder judicial.

    Concluyo: el debate en curso sobre el proceso y fallo en primera instancia contra el expresidente Uribe, no debe ser cancelado ni quedar al margen de la crítica. He leído juiciosos y respetuosos análisis de juristas reconocidos que deben discurrir con total libertad ante los ojos de la ciudadanía. Tampoco conviene que se vete a columnistas y analistas que escriben sus comentarios desde ángulos no jurídicos puesto que es mucha la tela que hay por cortar al respecto.

     

    Un golpe sucio de los comunistas con su guerra cultural

    Los neocomunistas han dado un duro golpe. Han aporreado, por ahora,  al hombre que los derrotó en los campos político y militar. Ellos lo han hecho en lo judicial porque es ese uno de los terrenos en el que desde hace muchos años libran la guerra cultural ideada por el comunista italiano Antonio Gramsci.

    Ellos están destruyendo nuestra democracia desde la democracia de la que han renegado toda su vida.

    Ellos se han apoderado de la Justicia infiltrando y controlando instancias decisivas y corrompiendo jueces y magistrados.

    Decenas de políticos, de congresistas, altos funcionarios y empresarios fueron juzgados y condenados por sus alianzas o por haberse relacionado con grupos paramilitares, por denuncias y campañas adelantadas por ellos desde el poder que ostentan gracias a su guerra cultural.

    Pero, ellos se abrazan con criminales de guerra de las guerrillas, los defienden, les lavan su cara, los llevan al Congreso, inutilizan medios de prueba y evidencias de sus redes y relaciones. Por eso, en Colombia no  se ha visto el monumental fenómeno de la guerrillo-política. 

    Por eso, cuando nuestras Fuerzas Militares dan de baja a cabecillas de esos grupos o descubren los nexos y alianzas de los que hacen la guerra cultural desde la institucionalidad con esas estructuras terroristas, adelantan bullosas campañas contra la Justicia y contra gobernantes que han sido victoriosos y les han propinado golpes demoledores a esas guerrillas, como lo hizo el expresidente Álvaro Uribe Vélez.

    Ahora, adueñados de amplios centros de poder, no tienen vergüenza para hacer lo que tanto criticaban a los gobiernos anteriores, ahora nombran a los jefes de grupos paramilitares autores de crímenes de guerra y de lesa humanidad “gestores de paz”, hoy siembran con dineros públicos la semilla de milicias revolucionarias al pagarles para que “no maten”. Antes condenaban la presencia de jefes paramilitares desmovilizados, hoy instalan tipos de la misma calaña como congresistas, llaman  a rodearlos de amor y a brindarles comprensión.

    Mientras hablan de amor hacia criminales que antes condenaban, preparan una ley para excarcelar y amnistiar a miles de bandidos. Esa hazaña inmoral la encabeza desde el ministerio de “Justicia” el brujo del régimen, ficha clave del andamiaje comunista que se autoproclamó víctima de Uribe.

    Muy seguramente, de aprobarse ese esperpento, veremos en las calles, en libertad, a los que ya han invitado a las tarimas presidenciales, y, al testigo estrella contra Uribe, el “valiente que tuvo la virtud” de no dejarse seducir por el soborno, al que por fin le cumplirán los beneficios prometidos.

    Darío Acevedo Carmona, 3 de agosto de 2025