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OPINION - Page 2

  • 1. Insólito por decir lo menos y 2. Alzan su voz contra Trump y Netanyahu

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    En las elecciones del 8 de marzo pasado se dieron hechos bien insólitos: se eligió por ejemplo una persona que invitó a "quemar" a un rival y visitó cárceles para hacer acuerdos con delincuentes de los duros. Fue elegida una persona que desde su rango de congresista invitó a violar derechos de los obreros en su empresa familiar. A otro que, embriagado, se enredó con una mujer de calle y protagonizó un escándalo porque no lo dejaron ingresar a un hotel. Para reflexionar hondo, cómo es posible que el presidente en ejercicio se queje de no tener dinero, pero contrata a miles de personas en modo de prestación de servicios pocos días antes de entrar en vigor la ley de garantías, y luego se queje de no disponer de dinero para pagar el auxilio a los "viejitos".

    Además, que interviene en la campaña haciendo comentarios indebidos sin ser investigado. También se vio en acción un ministro de estado, personaje muy hábil en artimañas electorales, experto en reparto de grandes sumas de dinero antes de la votación y que tiene procesos judiciales por corrupción que duermen el sueño eterno.

    No se entiende, pero fue muy visible y de un realismo asustador que los candidatos de un gobierno que navega en ríos de corrupción, cuyo líder vive de viaje en viaje, que deja huella por destruir la salud, intervenir pensiones privadas, especular con ideas absurdas, presumir de líder mundial, protagonizar escándalos, ser piadoso con sus funcionarios corrompidos, y que aparezca con un mágico 49 % de favorabilidad y que en vez de desgaste sea favorecido con una gran votación? Increíble fenómeno. Que hablen los especialistas y den luces al respecto porque, como se dice en una canción "no puede ser, cómo el perico teniendo un hueco debajo del pico pueda comer, no puede ser".

    Darío Acevedo Carmona, 10 marzo de 2026, 4.599 Visualizaciones

     

    2. Alzan su voz contra Trump y Netanyahu

    Los que nunca condenaron la agresión rusa contra Ucrania, los que minimizaron la horrible masacre del 7 octubre de 2023 contra Israel. Los que nada dijeron de los ataques terroristas de Hezbolá y de los Hutíes en el sur del Líbano y en el Estrecho de Bab el-Mandeb.

    Los que omiten hablar del peligro de un arma nuclear en manos del temible y terrorista régimen de los ayatolas de Irán y de su financiación de Hamás, Hezbolá, Yihad, Hutíes. Los que no vieron ni oyeron del asesinato de más de veinte mil ciudadanos de Irán que reclamaban por bienestar, democracia y libertad.

    Los que siempre han defendido el represivo, reaccionario y dictatorial régimen de Cuba, los que han callado ante la ominosa dictadura de la dinastía medieval de los Kim en Corea del Norte ya en posesión de armas nucleares y misiles balísticos.

    Todos ellos, entre comunistas, medioizquierdistas, socialbacanes, demócratas de mediopelo, progres, pobrecistas, arman coro mundial liderados por decrépitos marxistas y medios internacionales financiados sin control por gobiernos o cómplices o indiferentes ante los verdaderos enemigos de la libertad, la democracia y la civilización Occidental.

    Darío Acevedo Carmona, 4 marzo de 2026, 1.101 Visualizaciones

  • Soberanías

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    De límites, mapas y soberanías de imperios, reinos y países se habla desde que los seres humanos han tratado de organizar su existencia como un estado. Sobre esas nociones rigen normas y tratados entre los gobiernos y las autoridades que tienen la función de evitar guerras por el control de territorios en disputa. No siempre, hasta el sol de nuestros días, esa función ha sido eficaz.

    La geografía humana y otras disciplinas han aportado estudios que no siempre son útiles, así mismo, los estados se han esforzado creando organismos, cortes o tribunales y aún así, los conflictos entre los países se mantienen vigentes.

    Dos guerras mundiales e innumerables conflictos armados en los dos íultimos siglos y medio son evidencia de la fragilidad de algunos principios y normas y de como no siempre tienen la eficacia de evitar conflictos o violaciones por parte de gobiernos y movimientos políticos.

    Ejemplo de ello es, la existencia de la ONU y toda la estela de organizaciones creadas al finalizar la Segunda Guerra Mundial encargadas de formular y hacer valer acuerdos internacionales …

    Darío Acevedo Carmona, enero 2026

  • ¿La izquierda democrática tiene algo por decir?

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    A quienes se consideran de izquierda decente, dirigentes políticos, sindicales, académicos, no necesariamente militantes ni obligadamente marxistas. Quiero invitarlos, no a renunciar a sus ideas y aspiraciones políticas sino a desmarcarse del corrupto gobierno de Gustavo Petro, de su desorden para dirigir el país, su incontrolable narcisismo, su constante transgresión de normas y regulaciones propias de la administración pública, por su habitual choque con las cortes y el Congreso de la República, sus exhibiciones contra el decoro de su cargo, de sus frecuentes e inútiles viajes que aprovecha para dar rienda suelta a sus ínfulas de líder mundial y del desastre económico que ha causado, de su desbordamiento en los contratos de prestación de servicios, de su autoritarismo en el trato con sus funcionarios, de su obrar destructivo del sistema de salud, vía decreto en contravía del rechazo de su proyecto de ley  por el Congreso, de su invocación sistemática al odio entre sectores de la sociedad y en particular contra los empresarios, de sus amenazas hilarantes contra la Constitución que juró defender, para no hablar del exhibicionismo en sus asuntos íntimos, etc.

    Desde muchos años atrás Colombia ha presenciado ingentes esfuerzos de parte de quienes siempre se opusieron a la lucha armada como forma de lucha para alcanzar el poder y recorrieron en medio de incomprensiones y hasta persecuciones en la vía pacífica y en el mejoramiento a través de reformas del sistema democrático cuyo momento cumbre se produjo con la adopción de una nueva constitución en 1991, por todos aplaudida como un tratado de paz, progreso y garantías.

    Las izquierdas que se acogieron a esa nueva y esperanzadora realidad han avanzado en la legitimación de sus métodos, sus discursos y sus programas y lograron conquistar espacios en cargos importantes del estado a través de las disputas electorales. Alcaldías, gobernaciones, ministerios entre muchos otros han sido ejercidos por personas de izquierda que han respetado esas dignidades.

    Todo esto es lo que, desgraciadamente para ustedes, para nuestra democracia y para el país ha sido puesto en peligro por el gobierno actual con su forma de ejercer y proceder en el mando. Un presidente que asumió el mando con garantías no obstante los temores que despertó en amplios sectores de la sociedad.

    Pero también, está en riesgo muy alto que, ad-portas de la elección de un nuevo presidente, avance como opción continuista apoyada por una izquierda que no ha sido crítica con el errático y erosionante comportamiento de su conductor, una candidatura que se presenta fiel a Gustavo Petro y su gestión.

    Por estas razones, pienso que el modelo de cultura política que se forjó en el mundo occidental, con relieve significativo en Europa, a saber, la coexistencia entre fuerzas de izquierda y de derecha en la arena política que ha propiciado el debate de álgidos problemas bajo condiciones garantistas ante firmeza y vehemencia en las retóricas argumentales, que es lo que en buscábamos ver hecho realidad en la Colombia de fines de siglo XX y en lo corrido del XXI, está en peligro cuando, además de lo ya expuesto se amenaza con la convocatoria de asambleas constituyentes e ideas contrarias a la libertad económica y de su perpetuación en el poder.

    Lo digo y lo pregono siguiendo a ese gran filósofo italiano Norberto Bobbio quien en su vibrante ensayo "Izquierda y Derecha" planteó tal hipótesis de difícil asimilación en tiempos turbulentos. Sin fundirse, sin romanticismo, sin idealización de un mundo de fraternidades, pero sí de respeto, por valores esenciales a ambos polos de la disputa, sin miedo a la controversia

    Nadie con dos dedos de frente puede proponer en nuestro atribulado país que la corrupción boyante que padecemos sea un ejemplo por seguir. Nadie debe proponer negociaciones incondicionales con los grupos que tanto dolor le han causado a la patria. Nadie debe impulsar ideas de odio hacia sectores de la sociedad civil como empresarios, sindicalistas, indígenas, campesinos, etc. Nadie debe apoyar propuestas de desestabilización institucional como la de convocar asambleas constituyentes. Nadie debe negarse a reconocer que tenemos el deber de crear soluciones para conjurar la pobreza y mejorar las condiciones de vida de población en condiciones precarias.

    Los candidatos que compiten por la presidencia con alguna excepción y diferentes énfasis se refieren a estos problemas. Es claro que no piensan igual, nadie se puede asustar porque se agiten las diferencias ya que ellas son las que la democracia regula y permite.

    Señores de la izquierda decente o izquierda democrática no se queden callados, ser críticos con la política y el proyecto continuista no los deshonra, todo lo contrario, y enaltece la lucha electoral.

    Darío Acevedo Carmona, marzo 20 de 2026

  • Defender a Uribe

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    Durante décadas, desde su gestión como gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez ha sido víctima de una persecución implacable por parte de las guerrillas, del eficaz frente civil de aquellas y por ongs claramente influenciadas por sectores y líderes de extrema izquierda.

    En el marco de tal acción, se fijó el objetivo indeclinable de destruirlo políticamente y hasta físicamente. Borrarlo del escenario, en tanto era calificado como el "enemigo" más peligroso para su conquista del poder.

    Con ese fin, diseñaron poderosas campañas de difamación callejera, consignas, denuncias penales, denuncias internacionales (recordemos los mítines de la mamertería en ciudades visitadas por AUV siendo presidente de la República.

    Esa campaña nacida en Antioquia pretendía mostrarlo como un líder autoritario, violador de los derechos humanos, fundador de grupos paramilitares y coautor de asesinatos de líderes sociales y de masacres, recibió el apoyo de un pequeño sector de servidores judiciales dirigido por quien fuera uno de los jefes del M-19, quien, prevalido de su cargo y haciendo caso omiso de su impedimento ético (guerrilleros perdonados en proceso de paz convertidos en jueces investigadores de grupos paramilitares entre los cuales sembraron  la presencia del expresidente), compulsó copias a la Corte Suprema siendo presidente el Dr Uribe.

    De esa manera se produjo un inmenso salto en toda la campaña cuando un sector de la rama judicial de Antioquia otorgó validez a lo que hasta entonces era una burda, y lo sigue siendo, campaña que se renueva en época electoral con el nefando propósito de afectar electoralmente las aspiraciones del expresidente y del partido Centro Democrático por él creado.

    La campaña no cesa, pero hay una novedad inadvertida, Álvaro Uribe Vélez, ha sido convertido en el gobierno del exguerrillero del M-19, Gustavo Petro, en un objetivo de estado, tan claro como el brillo del sol, que, funcionarios de alto nivel como el senador Cepeda, entre otros, utilizan espacios y cargos de estado para reforzar el máximo objetivo que se trazaron hace ya casi tres décadas: destruir a Uribe y a su legado. Ya se cuestiona que pueda defenderse en ley y se busca sabotear los fallos que le han sido favorables.

    Es hora de que el uribismo organizado y sus amigos en política, unan esfuerzos para organizar una poderosa y vibrante campaña en defensa del expresidente Álvaro Uribe Vélez, tanto en el orden nacional como en la esfera internacional.

    Darío Acevedo Carmona, 20 de febrero de 2026

  • Alcances de la reunión Trump-Petro

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    Las declaraciones de Marco Rubio, Secretario de Estado" de EE.UU. sobre las tres fases de transición tras la detención del dictador Maduro y su esposa dejan en claro el alcance de la operación y despejan dudas. La dictadura , a través de Delcy Rodríguez y su hermano con apoyo del ministro del Interior, Padrino López, seguramente a cambio de garantías para su exilio, dejará el poder en un proceso que culminará con un llamado a elecciones generales. Todo ello bajo la supervisión y orientación del gobierno norteamericano que obtiene el control de la industria petrolera para su transformación tecnológica y beneficio mutuo. Se contempla como medida urgente la liberación de todos los presos políticos, la apertura de la economía a inversionistas internacionales, organizar y garantizar el tranquilo retorno de millones de venezolanos y el nombramiento de miembros de la Oposición en altos cargos del estado.

    Estamos en presencia, pues, del derrocamiento de la tenebrosa, desalmada y vulgar dictadura madurista como el gran logro del contundente operativo “Resolución absoluta” bajo la dirección del gobierno norteamericano y de su presidente Donald Trump.

    Contrario a anuncios y declaraciones relativas al eco que tendría en Colombia tal acontecimiento, según las cuales Colombia podría ser el siguiente objetivo así como su presidente Petro, las cosas han tomado un rumbo inesperado. En efecto, la sorpresiva conversación telefónica entre los presidentes  Trump y Petro dejó en  firme la realización de una reunión  en la que se buscará acuerdos sobre el problema del narcotráfico.

    En el análisis que se hace sobre lo que puede suceder en tal reunión, conviene tener en cuenta que Trump es un por excelencia un destacado negociador cualidad que usa con gran propiedad en el campo político para lanzar propuestas que se pueden leer como atrevidas y hasta disparatadas, y que luego, ante la reacción  de la contraparte, cambia, aligera y modifica.

    De igual forma, hay que advertir que el presidente Trump ha demostrado en distintas situaciones críticas, salidas que causan asombro, malestar y oposición que es capaz de modificar en el camino de su implementación. Así lo ha demostrado en sus encuentros con aliados de la OTAN, en el tema de los aranceles, en asuntos de defensa estratégica y en la búsqueda de la paz en varios conflictos internacionales donde ha mediado con éxito y en la guerra de agresión rusa contra Ucrania.

    Lo que acaba de lograr con el fantástico operativo para capturar al dictador venezolano Nicolás Maduro, demuestra habilidades muy difíciles para alcanzar un objetivo: la paciencia, meses durante los que el mundo esperó una acción, diplomacia para obtener el respaldo de varios gobiernos, disposición al diálogo hasta con quienes eran objeto de captura con jugosas recompensas y evitar hasta el agotamiento el uso de la fuerza.

    Su proceder, mirando lo que ha realizado en materia de negociaciones de paz entre varios países, confirma su talante, ante todo la búsqueda de acuerdos desde posiciones de fuerza, de autoridad y de influencia. Disposición a abrir la puerta a aquellos a quienes considera enemigos o adversarios de EE. UU. punto este en el que los colombianos debemos contextualizar las palabras sobre Petro y la invitación a Washington D.C. No hay que creer que se ablandó o que tiene miedo, lo que busca es proteger los intereses de su país al menor costo posible en todo sentido.

    Pienso que será la ocasión, como ya hemos presenciado en situaciones similares, en las que sitúa a su invitado en el plan de asumir compromisos en temas que afectan a EE. UU., por ejemplo, el muy sensible del narcotráfico, fenómeno que está atacando por la raíz y en el que sabe del alto grado de corrupción que ha alcanzado con gobiernos y dirigentes políticos en varios países  del continente. Ahí, creo, se centrará su objetivo.

    Finalmente, ni tontos que fueran el Secretario Rubio y el mismo presidente Trump si no comprendieran que Petro es un gobernante enredado en mil problemas y acusaciones en Colombia y que está de salida en pocos meses. De paso, al reconocerlo como el jefe de estado de Colombia,  podrá exigirle metas sobre reducción radical de cultivos de coca y amapola, y compromisos de lucha contra los grandes capos del narcotráfico, entre ellos el de agilizar su extradición.

    No tengo dudas que el gobernante norteamericano intentará, ofreciendo no intervención, que Petro rompa con el llamado cartel de los Soles. Es decir, algo así como simplificar el escenario, reducir los campos de acción y de riesgo, neutralizar a gobernantes cercanos o amigos de Maduro, Diosdado, Padrino y compañía.

    Cosas de estrategas en las que priman los hechos y no  las ideologías.

    Darío Acevedo Carmona, 11 de enero de 2026

  • El Palacio de Justicia y la falsa igualdad de responsabilidades

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    Estábamos acostumbrados a hablar de la toma y la retoma para referirnos a lo sucedido en el Palacio de Justicia hace ya 40 años.

    La tragedia iniciada por un comando terrorista del M-19 ocupará un lugar siempre destacado en los anales de la historia colombiana, tal como nos sucede por ejemplo con el asesinato de los caudillos liberales Jorge Eliécer Gaitán (1948) y Rafael Uribe Uribe (1914) y el del líder conservador Álvaro Gómez Hurtado (1995), entre muchos otros sucesos de tiempos remotos, en el sentido de que difícilmente nos pondremos de acuerdo acerca de la valoración sobre este acontecimiento.

    No me sorprende, por ejemplo, que analistas como Rodrigo Uprimny insistan en igualar en materia de culpa y responsabilidad la acción del M-19 con la del Ejército colombiano, sino que me confirma la existencia de una muy fuerte corriente de opinión que insiste en plantear, no la hipótesis sino la tesis de que en la tragedia de Palacio concurren y comparten la responsabilidad el grupo guerrillero y el estado colombiano.

    Esa tesis ha sido refrendada por algunos tribunales internacionales, por reconocidas ONG de derechos humanos y sectores de izquierda y comentaristas en medios nacionales e internacionales. Uprimny, fundador e investigador de la ONG De Justicia habla de ese "acto atroz de la toma por el M-19 e igualmente acto atroz del estado colombiano en la retoma" en entrevista con El Espectador vía Youtube.

    Es, en mi parecer, una manera de soslayar el objetivo central del M-19 y reducir el asunto a una batalla por el edificio.  Suena como una simple operación aritmética mitad para cada una, miti y miti y listo el paradigma. Aunque no faltan los que tercian aplicando la mayor responsabilidad al estado, e incluso, los que bendicen la atrocidad del M-19, como el presidente Petro que la calificó de "una genialidad".

     Quienes hablan de la toma y la retoma como si se tratara de “un toma y dame” de boxeo desconocen 1. la magnitud descomunal de los objetivos que tenía en mente el grupo subversivo, 2. la impreparación o impericia de las fuerzas del orden para enfrentar un ataque de ese calibre, 3. El caos y la confusión que se desató en un inédito combate a puertas cerradas, donde el cruce de disparos pudo causar víctimas  sin que sea posible establecer con precisión quien dispara y quien es herido o muerto o si se tiene o no conocimiento de quien es el victimario y quien la víctima.

    Hablar de toma y retoma significa igualar el grupo guerrillero que planeó, financió, analizó, dotó de armas, seleccionó a los atacantes, designó a los comandantes y definió los objetivos y que iban a triunfar o a morir a cualquier precio,  con el estado y sus fuerzas del orden que fueron tomadas por sorpresa y respondieron con lealtad en la defensa del estado atacado y en acatamiento a la Constitución política.

    Atacar a la Corte Suprema de Justicia pilar de uno de los tres poderes del estado, hacerle un juicio al presidente de la República elegido en democracia que había convertido en su principal emblema obtener la paz negociada y que había ofrecido ventajas como nunca a los grupos insurgentes, incendiar los archivos y expedientes sobre la extradición de nacionales a Estados Unidos, eran objetivos que, de lograrse, implicaban la destrucción del estado de derecho, su capitulación.

    De modo que la "retoma" consistía, precisamente, y es lo que demeritan u omiten los igualitaristas, en la defensa del estado de derecho, del presidente y de la Corte Suprema de Justicia. No se trataba a secas de rescatar un edificio sino que las fuerzas del orden buscaron impedir que el M-19 cumpliera sus objetivos.

    Suena simple, pero fue así: el M-19  asaltó el Palacio de Justicia a través de una acción terrorista para dar un golpe de estado y creía que el "pueblo", esa figura retórica que sirve para tantas cosas, saldría a las calles a respaldar su añorada revolución. A su vez, las tropas oficiales ingresaron al Palacio, ya escenario de incendios, asesinatos y balaceras, a “Defender la democracia”, frase con la que el Coronel Plazas Vega, comandante del operativo, resumió la orden recibida. El Ejército no estuvo retado a la recuperación de un CAI, no acudió a un enfrentamiento en campo abierto o a sofocar un mitin.

    El activismo adelantado por ONG, grupos de izquierda y activistas de derechos humanos a través de una sistemática y ruidosa campaña responsabilizando a la Fuerza Pública de los más graves hechos ocurridos, ha logrado que el estado colombiano indemnice a las víctimas y, al cabo de unos años, amnistíe, indulte o cese toda acción penal contra los miembros del M-19. Se alude en algunos fallos al “uso excesivo de la fuerza” como si las fuerzas del estado no hubieran enfrentado a un comando dispuesto a eliminarlos  o como si hubiera sido posible distinguir el sitio donde se ubicaban los francotiradores del M-19.

    No obstante, algunos apartes del informe de la Comisión de la Verdad creada para investigar la tragedia así como avances de Medicina Legal y otros organismos han permitido aclarar aspectos de suma importancia:

    “De los 94 muertos, sólo 68 cadáveres fueron identificados… De los 68 identificados, 33 no presentaban quemaduras, y de éstos, 10 correspondían a personas que laboraban en el Palacio, 6 a integrantes de las fuerzas del orden, 1 a un visitante, 1 a un transeúnte y 15 a guerrilleros.”

    También se estableció la autoría del asesinato a sangre fría de varios magistrados entre ellos el del doctor Manuel Gaona Cruz a manos del jefe guerrillero Andrés Almarales. También se encontró exceso en uso de la fuerza por parte de algunos miembros del Ejército. Varios de los cuerpos con balas no fue posible establecer la causa definitiva de su muerte. Sería injusto  condenar todo el accionar de las fuerzas del orden, porque  ellas además de cumplir con su deber de evitar la derrota del estado, salvaron más de cien vidas.

    Coda: El general Jesús Armando Arias Cabrales oficial director del operativo de defensa del estado purga una pena de 35 años de cárcel a sus 90 años y, además,  fue privado de todos los honores y distinciones obtenidos a lo largo de su trayectoria militar por el presidente Petro, miembro del M-19 y ensalzador del grupo. El coronel Alfonso Plazas Vega sufrió intensa persecución por parte del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, estuvo preso ocho años y luego fue absuelto de toda culpa por la Corte Suprema de Justicia.

    Darío Acevedo Carmona, 9 de septiembre de 2025

  • Sucedió hace 40 años y parece que fue ayer

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    Creo que los colombianos no dejaremos de tener miradas encontradas sobre muchos sucesos del presente y del pasado. En particular, cobra fuerza, a raíz de los 40 años que cumplen los trágicos hechos por la toma criminal del Palacio de Justicia por parte del M-19 y su desenlace doloroso.

    Al respecto escuché en días pasado un encontrón entre varios de los panelistas de Blu Radio acerca del asesinato del magistrado Manuel Gaona Cruz en esos sucesos.

    Me impactó la afirmación vehemente y tajante del abogado constitucionalista, Héctor Riveros, en el sentido de que al Dr Gaona lo asesinó el Ejército durante las acciones de retoma del edificio y de recuperación de las víctimas, en especial de los honorables miembros de la Corte Suprema de Justicia de la que hacían parte varios muy destacados y brillantes constitucionalistas.

    El Doctor Gaona junto con otros magistrados y funcionarios de la Corte se encontraban en uno de los baños usados como escudos por miembros de la columna del M-19, mientras las fuerzas del orden combatían intensamente con los guerrilleros en la disputa por el control de cada metro.

    El Dr Riveros basa su afirmación en el hecho de que la bala hallada en el cuerpo del Dr Gaona era una bala oficial y que así fue comprobado en la investigación forense.

    Por estos días hemos escuchado la voz del hijo y la hija del Dr Gaona, ambos, al igual que su padre, constitucionalistas, quienes sostienen que su padre fue asesinado por el M-19.

    Solo en mi condición de ciudadano y aún en uso de razón, me parece que el Dr Riveros extrae forzadamente su conclusión omitiendo varios factores a saber: El profuso y confuso curso del enfrentamiento  bélico en el que una bala impactaba a una persona sin que el emisor le estuviera apuntando.

    Otra situación que se podría tener en cuenta, al menos para dejar espacio a la duda, es que el M-19 podría disponer de armas y municiones oficiales robadas en sus incursiones y ataques a la Fuerza Pública.

    Y una más, es que los miembros del comando terrorista no contaban con una respuesta oficial de resistencia y vocación de combate tan fogosa y decidida por parte de soldados y policías y eso los llevó a tomar decisiones confusas, apresuradas e imprevistas en su libreto o plan.

    El M-19 irrumpió no por un objetivo cualquiera o de menor monta, el propósito  era tomar a la Corte Suprema como rehén, exigir la renuncia del presidente Belisario Betancur y desatar una insurrección popular. No es lógico desechar que los altos oficiales encargados de la retoma no tuvieran en cuenta el calibre de tal operativo terrorífico y que por ello su obligación era salvar el estado y las instituciones o que estas fueran abatidas.

    Duele que haya personas que sigan pensando que fue el Ejército el responsable de todos los muertos y heridos y que la cúpula del grupo insurgente son héroes como lo ha insinuado el señor Petro quien ha exhibido la bandera de ese movimiento y ensalzado a algunos de sus dirigentes en ofensa grave a las víctimas.

    O que piensen que puede hablarse de una responsabilidad compartida, cuando la Fuerza Pública pudo salvar más de cien vidas, mientras los guerrilleros irrumpieron en el Palacio disparando a unos humildes vigilantes y luego procedieron a incendiar archivos y a convertir a los magistrados y demás funcionarios y visitantes en escudos.

    Fue una batalla dura en la se jugaba la suerte del país. No tienen razón quienes hablan de desaparecidos por el Ejército, quienes quieren igualar terroristas con soldados y policías, mientras omiten que el grupo guerrillero tenía colaboradores y que uno de los principales activistas que hizo propaganda sobre la desaparición de 11 personas cuando al final se supo que fue una sola, era militante de esa guerrilla capturado tiempo atrás en un operativo oficial.

    La lucha por la verdad histórica y por la verdad jurídica sigue su curso y no se puede tranzar con aquellos que quieren edulcorar la responsabilidad máxima del M-19 que fue el que fraguó el plan para tomarse el poder a través un cruel acto terrorista.

    Darío Acevedo Carmona, 3 de noviembre de 2025

  • Uribe absuelto y Cepeda a la recarga

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    Las siguientes apreciaciones están motivadas en una declaración vía teleconferencia  realizada por el senador Iván Cepeda (14/10/2025) en la que se observa en una biblioteca el número 6402 que, como es de dominio público, es la cantidad de víctimas de falsos positivos que la extrema izquierda atribuye al gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez.

    El senador concedía sus opiniones sobre el fallo absolutorio en el que la sala penal del Tribunal Superior de Bogotá absolvió al expresidente. No creo que sea una coincidencia. Él debía saber que al estar al aire, esa reconocida cifra enviaría un mensaje subliminal y reforzaría su malestar con la decisión favorable a Uribe. No es motivo de esta nota discutir sobre la consistencia de la cifra convertida en bandera y en dogma de esa sistemática y permanente campaña.

    Quiero resaltar la importancia que tiene para las tendencias totalitarias la propaganda como arma muy eficaz para afectar la moral del enemigo y alabar la propia.

    Para los nazis, fascistas y comunistas, tendencias totalitarias, la propaganda sirve para reemplazar la evidencia por el rumor, la verdad por la falsedad, el argumento por el sentimiento, la razón por la suposición con el uso masivo de consignas impactantes y sonoras, con cánticos, banderas, pancartas y volantes que convierten a las personas en parte de la masa anulando la individualidad. Sobre este punto entre muchos otros autores destaco la obra de Elías Canetti, Sergio Daniel Labourdette y obvio, la de George Orwell .

    Retomemos la cifra 6402 convertida en certeza incuestionable. La JEP en voz de su presidente Alejandro Ramelli, respondió en acto público a la pregunta por cuántos nombres han sido comprobados como víctimas, según noticia de la Agencia EFE, que  “La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) divulgó este jueves por primera vez los nombres de 1.934 víctimas de ejecuciones”. Un poco menos es la ofrecida por el Observatorio de la Memoria y el Conflicto del Centro Nacional de Memoria, como también la de la Fiscalía.

    Por otra parte, En el marco de una audiencia en febrero de 2025, la magistrada de la JEP, Catalina Díaz Gómez,  al referirse al problema del origen y responsabilidades en casos ocurridos en Antioquia expresó: ”… las ejecuciones extrajudiciales no aparecen como una orden impartida desde la Presidencia de la República, encabezada entonces por el exmandatario Álvaro Uribe, ni en documentos oficiales del Ejército Nacional… la instrucción de presentar falsas bajas en combate no está consignada en la Política de Seguridad y Defensa Democrática implementada por Uribe, ni en el Plan Patriota, ni del Manual de Estado Mayor 3-50.”

    Véase: https://www.infobae.com/colombia/2025/02/20/jep-aseguro-que-los-falsos-positivos-no-fueron-una-politica-de-estado-ligada-a-la-seguridad-democratica-de-alvaro-uribe/

    Agregó que “La política de Seguridad Democrática hablaba de la vigencia del Estado de derecho en todo el territorio nacional y no decía que el éxito se medía en bajas”.

    Esas afirmaciones de la Magistrada causaron grave alarma en ONGs de juristas de orientación izquierdista como DeJusticia y la Comisión Colombiana de Juristas. Esta última se quejó en estos términos: “El pasado miércoles 19 de febrero de 2025, la Sala de Reconocimiento de Verdad, Responsabilidad y Determinación de los Hechos y Conductas de la Jurisdicción Especial para la Paz desarrolló una rueda de prensa donde dio a conocer el Auto mediante el cual se determinan los hechos y las conductas de asesinato y desaparición forzada en el departamento de Antioquia durante los años 2004, 2005, 2006 y 2007 atribuibles a los miembros de la Brigada IV, adscrita a la I y a la VII División del Ejército Nacional. En ese contexto, nos genera preocupación lo afirmado por la Magistrada Díaz durante la rueda de prensa” Véase: https://www.coljuristas.org/nuestro_quehacer/la-jep-se-contradice-al-sealar-que-los-falsos-positivos-no-tienen-relación-con-la-poltica-de-seguridad-democrtica

    A lo mejor, los rígidos y axiomáticos críticos de Uribe y de la Seguridad Democrática, temían que de esa forma se podría derrumbar la cifra mágica con la que hoy en día siguen movilizando masas y enredando a militares y políticos.

    Pero, lo que importa para los magos de la manipulación es fijar esa cifra, ya cabalística, como un INRI para el estado colombiano y el expresidente Uribe, un relato alterno opuesto a la verdad, que es lo mismo que quieren hacer con muchos de los más graves crímenes ocurridos en el marco del conflicto armado.

    El senador Cepeda anunció que continuará su cacería no solo acudiendo a la casación ante la Corte Suprema de Justicia, sino reuniendo "pruebas" de haber ordenado varias de las masacres más dolorosas en la historia del conflicto armado.

    Necesitan mantener vigente esas banderas para influir en las mentes de jóvenes de varias generaciones. Esa guerra por la verdad, por su control, no ha expirado y en esa confrontación la persecución contra el gran colombiano, el líder innegable de los demócratas y libertarios colombianos, ocupa lugar central. Un duelo en profundidad en el que está en juego la mirada sobre el pasado lejano, reciente y el momento actual de Colombia

    Darío Acevedo Carmona, 26 de 0ctubre de 2025

  • El profeta galáctico y la guerra de Israel y tres minicolumnas más

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    1. El profeta galáctico y la guerra de Israel contra el terrorismo de Hamas

    El profeta galáctico, el gran malabarista de la semántica, el burlador de la razón y la lógica, el que no se ha podido posesionar en el cargo, el oficial de Bolívar, el que dice ser defensor de los derechos humanos pero apoya al terrorista Hamas, el que dice condenar el genocidio del pueblo palestino por Israel, no dijo una sola palabra sobre el segundo aniversario de la matanza con sevicia cometida por los terroristas de Hamas que causó más de 1200 muertos judíos, niños, bebés, hombres, mujeres embarazadas, desarmados y más de 240 secuestrados que disfrutaban un concierto.

    Doble moral que deshonra a Colombia, mientras usted se dedica a agitar la solidaridad con grupos terroristas y nacionalistas y a promover el caos internacional.

    Grave irrespeto a un pueblo que ha sufrido como ningún otro el odio racista que usted supuestamente condena. Así nos deja ver su demagogo manejo arbitrario del lenguaje, su engañosa defensa de la humanidad donde solo caben sus camaradas y pueblos subyugados por tiranías, su incoherencia sin límites.

    8 de oct/2025

     

    1. Relaciones históricas y estratégicas con Israel y Estados Unidos en serio peligro

    Mientras es incapaz de gobernar el país y dirigir a sus ministros, mientras profundiza sus ataques al Congreso y a las Cortes y azuza el odio a los ricos, blancos y la Oposición, Petro mete sus narices en temas internacionales poniendo en peligro relaciones históricas y estratégicas con Israel y Estados Unidos Unidos.

    Cabe preguntarle, si de lo que se trata es de protestar contra el genocidio y la violación de los Derechos Humanos en Gaza, por qué no hacen lo mismo contra la tiranía de Maduro la de Cuba y Nicaragua? O, la agresión de Rusia contra Ucrania?

    O será que Petro pretende forzar un código binario como el de la lucha de clases en el campo de los derechos humanos atribuyendo la responsabilidad de su violación solo a los gobiernos occidentales?

    2 de oct/2025

     

    1. Un presidente tóxico

    Es un error subestimar el peligro que para la democracia y la libertad representa un líder negativo, tóxico y díscolo como Gustavo Petro. Son inevitables los memes, las caricaturas y los montajes que lo dejan en ridículo, es parte  de la libertad de expresión. Pero, no es suficiente para evitar que se perpetúe en el poder.

     La historia internacional abunda en casos de gobernantes mediocres, de baja formación y acomplejados que alcanzaron "grandeza" convirtiéndose en ogros al asumir como gobernantes.

    En el siglo XX, Stalin y Hitler, subestimados y minimizados por la población y hasta por sus más cercanos, se convirtieron en líderes autoritarios y totalitarios amparados en discursos supremacistas, el de la clase obrera vanguardia de la revolución comunista, y, el de la raza aria y la eliminación de los judíos, considerados raza inferior.

    Ambos causaron millones de muertos. Sus historias deben ser conocidas por las juventudes actuales.

    29 de sept/2025

     

    1. Petro en la ONU

    https://lalinternaazul2.wordpress.com/2025/09/24/petro-se-radicalizo-en-su-ultimo-discurso-ante-la-onu-acuso-a-trump-de-asesino-repitio-libertad-o-muerte-y-pidio-a-ejercitos-alzarse-contra-israel/

    Desesperado por mantenerse al tope de los titulares, Petro escala su verborrea escandalosa, irritante e insultante. Mejor escenario que la Asamblea anual de la ONU no podía tener a su disposición. Delirante, tildó de genocida al gobierno de Israel, llamó a denunciar penalmente al presidente Trump y esgrimió la bandera de la muerte.

    Teatral exhibición que esconde su deseo de ser víctima del "imperialismo" y el "sionismo". Su búsqueda de protagonismo es incesante, no quiere quedarse atrás de su amigo y compinche Maduro. Como si sus ansias desaforadas de ser reconocido y nombrado lo llevara a la autoflagelación y a gritar "¿cómo así que no me van a atacar ¡ah!, los reto, ¡más claro, los necesito, hiéranme, golpéenme!".

    24 de sept/2025

  • La Universidad Nacional ¿campus de batalla?

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    Un tal y desconocido “Congreso de los Pueblos” está reunido esta semana en Bogotá. Los “delegados” se han tomado instalaciones de entidades oficiales, entre ellas la Universidad Nacional de Colombia, UN, a la que han dado en llamar la “casa de los pueblos”, sugiriendo de esa manera que ellos son el “pueblo”.

    Y como son “el pueblo” no necesitaban autorización de nadie para tomarse la UN y unos desconocidos dicen sin titubeos:  “No pedimos permiso porque esta es la casa de los pueblos. Para entrar a tu casa no se necesita autorización”.

    Según esos “voceros del “pueblo”, su presencia “busca visibilizar las difíciles condiciones que viven comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes en distintas regiones del país”, pero, claro que no demuestran en que parte de los estatutos que la rigen se consagra esa función.

    Entonces, para enterrar esa pregunta, declaran con absoluta seriedad, que también se tomaron la UN para “defender el papel histórico de la Universidad Nacional como una expresión viva del movimiento popular.” Y según la crónica de la Doble W Radio de la que extraigo los entrecomillados, esos “representantes de los pueblos consideran que ”el carácter público de la universidad no es un regalo institucional, sino el resultado de luchas sociales y estudiantiles. “Que hoy la Nacional sea una de las mejores universidades del país se debe al esfuerzo del movimiento social y no a quienes quieren convertirla en una empresa”, señalaron, sin especificar quiénes son esos “quienes”.”

    Ante esta situación forzada solo se ha escuchado la tímida declaración del rector Leopoldo Múnera, instalado en el cargo gracias a maniobras del presidente Petro y de  su ministro de Educación, en el sentido de que dicho ingreso se hizo sin su autorización. En igual sentido habló la vicerrectora de la Sede Bogotá, llamando a los intrusos a no alterar el curso de las actividades académicas. Y listo, creen haber salvado la faena.

    Se entiende que no es fácil lidiar con una multitud si se tiene en cuenta que la fuerza pública no puede ingresar a los predios para desalojarla en virtud de un veto histórico. Además, porque esa multitud de desconocidos que no solo es reconocida por sus integrantes, que no ha sido elegida por ningún pueblo en concreto, a través de actos comprobables, cuyos estatutos se desconocen, así como sus fueros, sus deberes, su financiación, etc. Solo sabemos de ellos por la bulla que hacen, por sus trilladas consignas, por sus arbitrarias acciones, por sus discursos reciclados de los altos funcionarios del gobierno y del presidente para los cuales la noción de “pueblo” se ha convertido en comodín que mágicamente explica automáticamente y por sí misma lo inexplicable, que valida lo ilegal, que autoriza la violación de la norma.

    Y causa alarma que la academia, la que se supone tiene por misión sagrada la creación y divulgación de saberes y conocimientos, así como la formación de profesionales y de esa forma, contribuir a la cultura y a la construcción de nación, y todo lo demás que le está asignado en textos, normas y leyes, fruto de la experiencia y de discusiones amplias y profundas de sus estamentos y de entidades oficiales, se trastoquen en burdas y demagógicas frases de cajón, se cambien por narrativas usurpadoras que se imponen a la fuerza.

    Y más alarmante es el silencio que a este respecto y sobre asuntos de tanto valor y estima, guardan las directivas actuales y la intelectualidad marxista y de la izquierda decente. No sabemos si esa “cordura” frente a tamaña agresión desde la que se intenta deformar la misión de la Universidad, tenga alguna relación con el intento, también silenciado por aquellos, de realizar una “Constituyente Universitaria” para entrar en el modo de asamblea popular constituyente

    Mientras tanto, los integrantes del Congreso de los Pueblos insisten en que su permanencia en el campus no busca generar conflictos, sino servir como un espacio de encuentro, denuncia y reflexión sobre los problemas sociales que enfrentan los territorios. Muy loables y considerados con sus capaces que se alojan en hoteles de buena cama mientras relegan a su “pueblo” a las friolentas instalaciones de la UN.

    Darío Acevedo Carmona 19 de octubre de 2025