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OPINION - Page 2

  • Miscelánea #3 con 3 comentarios 1. ¿Colombia en manos de Cepeda? 2. Petro y la primera vuelta presidencial 2026. 3. Notas calientes sobre adanismo y populismo 

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    Con Cepeda Colombia asegurará la hambruna a la manera de Stalin en su guerra del hambre contra Ucrania en los años treinta del siglo XX, a la manera de la Corea del Norte en manos de la monarquía hereditaria de los Kim comunista que poseen el arma nuclear y el cuarto mayor ejército del mundo y su pueblo tiene la obligación de reír y aplaudir las gracias del tirano, la hambruna a la manera de la dictadura castrista sin alimentos, sin energía y cocinando lo poco con leña como en el medievo.

    Con Cepeda se abolirá la separación de poderes con el cierre del Consejo de Estado, la propiedad privada dejará de ser tal por su gobierno determinará el límite hasta el que cada persona y familia puede poseer.

    Con Cepeda se terminará de eliminar la diferencia entre tener un capital o propiedad o empresa forjados con trabajo y honradez y tenerlos como fruto del delito, del narcotráfico, el robo o la corrupción, Su maestro y ejemplo había dejado su obra en borrar la i de "ILICITO" para que sea lícito y borrar la palabra "CRIMEN" del lenguaje para que no aparezca en las estadísticas.

    Con Cepeda nos espera el inicio del programa para incorporar guerrilleros en las Fuerzas Armadas y de seguro el de lavar la memoria de Tirofijo, Jacobo Arenas, Mono Jojoy, Raúl Reyes, Santrich, Márquez, y nada raro, llenar las camas del Hospital Militar con guerrilleros heridos, porque a los sanos les distribuirá tierras.

    Con Cepeda la libertad de prensa será noción del pasado y la reelección indefinida a la orden del día.

    Con Cepeda, es de esperar total solidaridad con Cuba, con Nicaragua, con Corea del Norte y alianzas con Rusia, China e Irán, adiós a EE. UU.

    Con Cepeda, al fin los colombianos ingenuos e incrédulos sabrán lo que es una dictadura de izquierda, lo de Petro fue apenas un sorbo.

    Darío Acevedo Carmona, 30 mayo de 202

     

    2. Petro y la primera vuelta presidencial 2026

    La ciudadanía colombiana vota hoy 31 de mayo de 2026 en un primer lance que puede bastar o no para elegir el presidente del país.

    El presidente saliente invitó a votar libremente y, como de costumbre, aprovechó para insistir en su lenguaje confrontacional, dilemático y hasta amenazante sin mencionar a las guerrillas y grupos como el clan del Golfo como los enemigos de la democracia y quienes presionan a los electores.

    Insistió en lanzar bocanadas de humo para sembrar dudas sobre el manejo del software y la metodología de la Registraduría en el conteo y el escrutinio.

    La intención no era otra que validar su vicio populista de llamar al "pueblo" para "supervisar" y conjurar todo intento de fraude, lo que significa entre otras cosas desconocer el rol institucional de jurados, testigos y veedores, adicional al papel asegurador del orden por parte de la Fuerza Pública.

    Se entiende, por tanto, que esa apelación a que ese "pueblo" haga presencia por millones en torno de las mesas es, de hecho, un desconocimiento de la responsabilidad del estado y de organizaciones civiles reconocidas, y una amenaza, una presión y un chantaje a ellos. Una apelación demagógica al pueblo como masa que reemplaza a la Justicia, a las autoridades electorales que hace campear per se, la desconfianza en boca de quien desconoce y viola, otra vez, disposiciones constitucionales.

    Darío Acevedo Carmona, 31 de mayo de 2026

     

    3. Notas calientes sobre adanismo y populismo

    Adanismo es un vocablo inspirado en el Adán de la Biblia que es aplicado para designar momentos de rupturas significativas o profundas en distintos campos. Por ejemplo, en política se utiliza para designar la pretensión de algunos movimientos y caudillos cuyos programas y acciones se propagan como el origen, el comienzo de una nueva era o una ruptura total con el pasado o con un presente indeseable.

    Hay algo y quizás hasta mucho de error en vender un triunfo obtenido como promesa de cambio cuando la euforia ejerce una influencia enceguecedora en los líderes y en sus organizaciones haciéndoles perder de vista la relatividad inherente, incluso, hasta en las revoluciones más importantes de la historia.

    El anuncio de un nuevo día o era, de la idea del comienzo de la realización de una esperanza es como una potente luz que deslumbra a los ojos de multitudes y a líderes. En la situación colombiana podemos identificar dos expresiones concretas que extrapolan y agigantan sus ideas y su proyecto como el nacimiento de una nueva era y en esas han abjurado, como lo ha declarado el presidente Petro de la historia y del pasado nacional, «doscientos años perdidos», «somos un país de esclavos y esclavistas», «Colombia ha sido gobernada siempre por una oligarquía», «este es un país racista», «siempre hemos sido violentos» y muchas otras que se esgrimen para resaltar la proeza del cambio que él y sus seguidores adelantan. Visión que iguala ser esclavo a ser libre, borra la diferencia entre dictadura y democracia, entre guerra y paz, entre víctimas y victimarios. De manera que nada hay rescatable, que nada se ha construido o es insignificante, y en esencia, borran la historia, necesidad de todo proceso revolucionario, con más razón si es de corte marxista, comunistas o socialistas siglo XXI.

    El otro movimiento que algunos medios y comentaristas tildan de populista es el liderado por Abelardo De La Espriella cuya campaña se ha tornado, en poco tiempo, en un fenómeno de masas. Que sea populista o no, no es el objeto de estas notas, aunque tiene algunos rasgos como el caudillismo y la ausencia de organización, pero su programa de gobierno encuadra con las aspiraciones de muy amplios sectores de la sociedad.

    Sin embargo, el peligro adanista en su caso puede abrirse campo en algunas de sus consignas de combate, por ejemplo, cuando dice «Nada con los de Siempre, todo con los de Nunca» con lo que da a entender que todo lo que tenga relación con partidos y dirigentes políticos de un pasado que desdeña, como si todo hubiera sido despreciable o no hubiera forjado nada por defender, es un error imperdonable tanto porque se asimila con las afirmaciones de Petro, y a su vez, constituye una idealización adanista de redención con quienes siempre han sido víctimas y nunca han sido tenidos en cuenta, a quienes les llega, por fin su hora, su gloria, el ahora sí que al romantizar lo que está por hacer borra la dureza del camino a recorrer para hacer la vida de la población más amable y satisfactoria. Queda el espacio para precisar, en otra ocasión, que el populismo se caracteriza como un estilo más que una teoría de gobierno, que lleva en su esencia la apelación endiosada al “pueblo”, la idea de un estado manilargo, bonachón y la ausencia de una organización política.

    Darío Acevedo Carmona, 31 de mayo de 2026

  • Tres reflexiones para este momento:  1. ¿Quiénes le declararon la guerra a Colombia hace más de seis décadas? 2. La brega del estado colombiano con las guerrillas y 3. Colombia necesita un Día D 

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    Los comunistas colombianos de todos los pelambres, unos armados, otros en "las luchas sociales", unos más a través de mecanismos democráticos, otros por medio de la infiltración al aparato educativo adoctrinando la juventud, otros permeando el aparato judicial, el clero, y no han faltado los intentos con el Ejército y la Policía.

    Es decir, han creado, como se dice en la guerra, unas "cabezas de playa" para combatir el sistema democrático. Esa realidad se ha combatido, honrosa excepción, la Seguridad Democrática, con paños de agua tibia, haciendo concesiones, desde discursos melifluos, contemporizando, cediendo en los principios y en la semántica.

    Por eso nos han metido el cuento de la "justicia social", el "conflicto social y armado", las "causas objetivas", la "conciencia de culpa" de los empresarios y los ricos, la "oligarquía", el "estado asesino", mientras ellos, los comunistas de todos los pelambres y tendencias, de todos los frentes de acción, avanzan hacia la conquista del poder total, hasta pretenden instalarnos en el modo de la "paz total" de Cepeda y Petro.

    No queremos entender o nos da miedo saber, que para evitar la derrota del país y de su sistema guiado por la enseña "Libertad y Orden" de la que Petro se ha burlado, habrá que "coger el toro por los cuernos", lo que significa estar dispuestos a hacer enormes sacrificios, correr graves riesgos, evitar radicalmente la ingenua política de creer en la transacción y convencernos de que hacerle la guerra al proyecto maléfico, totalitario y de hambre de los comunistas, es justo, necesario e inevitable.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de junio de 2026

     

    1. La brega del estado colombiano con las guerrillas

    Con las guerrillas comunistas y de extrema izquierda, los gobiernos colombianos han lidiado con la ley y con las armas con reformas y ofensivas militares, amnistías e indultos, con beneficios políticos.

    En algunos casos hubo desmovilización real, pero, se llegó al extremo de entregarles en bandeja de plata la constitución el indulto de hecho, presencia en el Congreso sin votos.

    Y Colombia y su pueblo, siguen sufriendo todo tipo de calamidades a manos de quienes le hicieron pistola a la esperanza de este pueblo generoso. Ni ser gobierno ni echar a caminar una "paz total” ni tener un candidato con más de nueve millones de votos ha sido suficiente para alcanzar la paz. Sí, en cambio, más muertos, más pobreza, más destrucción de la democracia, más amenazas.

    No nos merecemos esta pavorosa realidad en la que se ha hecho realidad la tenebrosa consigna de la combinación de todas las formas de lucha impulsada desde los antros comunistas: presidente de extrema izquierda, candidato idem opcionado a continuar el desastre, Petro azuzando la movilización de una pandilla de corte fascista, la primera línea, para desacreditar las elecciones y dar un golpe de estado, unas Farc disfrazadas de disidencias, mafias desbordadas. Con violencia y con votos nos están destruyendo.

    Por eso llegó la hora de gritar ante los colombianos escépticos, ante el mundo, ya basta, no más concesiones, no más gabelas, hay que alistar las armas de la República y a los hombres y mujeres de armas para el combate definitivo, con la bandera de la victoria.

    Esta es la tarea central que se ha propuesto Abelardo de la Espriella, así como otras para llevar el país a recuperar su economía y su bienestar.  Démosle la confianza votando por él y su programa.

    ¿O no te parece, querido compatriota, que es ahora o nunca?

    Darío Acevedo Carmona, 4 de junio de 2026, 337 Visualizaciones

     

    1. Colombia requiere un día "D"

    Los comunistas colombianos de todos los pelambres, unos armados, otros en "las luchas sociales", unos más a través de mecanismos democráticos, otros por medio de la infiltración al aparato educativo adoctrinando la juventud, otros permeando el aparato judicial, el clero, y no han faltado los intentos con el Ejército y la Policía.

    Es decir, han creado, como se dice en la guerra, unas "cabezas de playa" para combatir el sistema democrático. Esa realidad se ha combatido, honrosa excepción, la Seguridad Democrática, con paños de agua tibia, haciendo concesiones, desde discursos melifluos, contemporizando, cediendo en los principios y en la semántica.

    Por eso nos han metido el cuento de la "justicia social", el "conflicto social y armado", las "causas objetivas", la "conciencia de culpa" de los empresarios y los ricos, la "oligarquía", el "estado asesino", mientras ellos, los comunistas de todos los pelambres y tendencias, de todos los frentes de acción, avanzan hacia la conquista del poder total, hasta pretenden instalarnos en el modo de la "paz total" de Cepeda y Petro.

    No queremos entender o nos da miedo saber que, para evitar la derrota del país y de su sistema guiado por la enseña "Libertad y Orden" de la que Petro se ha burlado, habrá que "coger el toro por los cuernos", lo que significa estar dispuestos a hacer enormes sacrificios, correr graves riesgos, evitar radicalmente la ingenua política de creer en la transacción y convencernos de que hacerle la guerra al proyecto maléfico, totalitario y de hambre de los comunistas, es justo, necesario e inevitable.

    Darío Acevedo Carmona, 6 de junio de 2026, 224 Visualizaciones

  • Denunciar las provocaciones extremoizquierdista-fascistas

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    Un congresista electo por lista del Pacto Histórico a la Cámara de Representantes, de nombre Hernán Muriel, al frente de un grupo de activistas se desplazó desde Rionegro y Medellín al área de ingreso de la residencia familiar del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

    Arropados en la bandera de los “falsos positivos” realizaron pintas en los muros de entrada a la unidad y agitaron consignas en las que lo responsabilizaban de esos hechos dolorosos, lo insultaron cuando él se hizo presente para defender su derecho al buen nombre, respeto a su propiedad y a la tranquilidad de su núcleo familiar. La situación se tornó delicada en grado sumo y el peligro de un ataque físico al expresidente solo pudo ser evitado por un pequeño dispositivo de su guardia personal y algunos de sus simpatizantes que acudieron en su protección.

    Sobre el tema de los “falsos positivos” es necesario que sean tenidas en cuenta varias precisiones. 1. Recientemente el presidente de la JEP, el doctor, Alejandro Ramelli, declaró que el número de falsos positivos era mucho menor al de los 6402 que han sido usados en acciones propagandísticas por grupos de extrema izquierda. La cantidad menor de este tipo de delito está sustentada en informes de la Fiscalía y del Centro Nacional de Memoria Histórica. 2. La misma JEP aclaró que las víctimas no lo fueron por una política del estado colombiano o de sus Fuerzas Armadas sino de diversos agentes que actuaron por motivaciones personales y grupos armados ilegales.

    De lo anterior se puede concluir que mantener el señalamiento contra el expresidente Uribe radica en una falacia cuyo propósito central es causar detrimento a su buen nombre y su deshonra pública a través de pintas y mítines sobre los cuales no ha habido intervención de la Justicia.

    Los hechos en mención constituyen una escalada en esa campaña difamatoria basada en falsedades y porque en esta ocasión, la acción fue realizada ya no solo en sentido simbólico, sino con afectación de su seguridad física y la de su familia, y que dicha agresión se realizó, con previa planificación y financiación para el desplazamiento del grupo de activistas que suplantó la causa de las víctimas y sus memorias.

    Esos métodos de lucha, conocidos como la “acción directa”, eran usados por los fascistas italianos contra los opositores, también, por las hordas nazis contra los judíos, las brigadas estalinianas comunistas contra sus enemigos y cercanos calificados de débiles. Y por qué no traer a cuento lo que hacen cientos de lugareños azuzados por las Farc y el Eln para rodear, sabotear y amenazar a las tropas oficiales en misiones oficiales.

    En la medida en que el expresidente Álvaro Uribe Vélez, además de la dignidad que posee, es el jefe orientador del partido Centro Democrático, uno de los principales de nuestra democracia que, actualmente adelanta una campaña electoral por diversos y numerosos puntos del país, merece y tiene derecho a recibir total protección del estado, dicha protección que ya dispone, debe extenderse a la órbita judicial en cuanto grupos como el dirigido por el señor Muriel, han violado el derecho a que su residencia esté protegida, su familia pueda vivir en paz y él mismo no corra riesgo de agresión física, y que los responsables de estos desmanes sean enjuiciados penalmente por las agresiones cometidas el 19 de mayo de 2026 en las afueras de la ciudad de Rionegro, Antioquia.

    Darío Acevedo Carmona, 20 de mayo de 2026

    Comentario sobre elecciones presidenciales

    Colombia no deja de asombrar a propios y extraños por lo que ella misma es y lo que en ella ocurre. Un país hermoso con una de las mayores biodiversidades del mundo, sus gentes amables, acogedoras, pacíficas, pero, aporreadas por grupos criminales mafiosos y guerrilleros que asolan el país desde hace más de seis décadas.

    En las elecciones presidenciales de primera vuelta en las que se esperaba un triunfo del candidato oficial del presidente Petro aparecía como ganador, el senador procomunista y amigo de las Farc, Iván Cepeda, fue derrotado por un outsider, Abelardo de La Espriella, es decir, un no político, un abogado defensor, desconocedor de las quisicosas de la política emerge como triunfador con una votación cercana a los diez y medio millones de votos, la más alta de la historia del país en una primera vuelta.

    La sorpresa fue evidente ya que la mayoría de las encuestas daban como ganadora Cepeda. Sorprendente porque De La Espriella realizó una campaña en corto tiempo, sin un partido ni agrupación o movimiento partidista que los ayudara, Sorprendente porque le propinó una gran derrota al jefe de la oposición, el Gran Colombiano, Álvaro Uribe todo un experto en lides presidenciales y ganador de varios certámenes. Y Sorprendente porque fue inmune a los esfuerzos del presidente Petro en favor de Cepeda defendiendo la bandera continuista del proyecto castrochavista y de las sospechas de injerencia de dineros oficiales en proyectos para favorecer a Cepeda, y de la cercanía con grupos armados irregulares que tienen.

    Darío Acevedo Carmona, mayo de 2026

  • 1. Pensamiento liberal, tendencias totalitarias y 2. Extremismo ideológico

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    La filosofía liberal, columna vertebral de la cultura Occidental, se caracteriza por ser una forma de pensar abierta, fluida, porosa. Una mirada a la manera como ha sido acogida, divulgada y adaptada por muchos países da cuenta de su gran diversidad y por ende, riqueza.

    Los conceptos de libertad, razón, democracia, república, separación de poderes, economía de mercado, el pensamiento utilitario y el positivista son recreados por filósofos y lideres políticos aquí y allá como componentes, junto con uno de sus grandes productos, el capitalismo, de lo que se dado en llamar la Modernidad son sus banderas y referentes.

    Se diferencia, debido a su condición abierta, de los dogmas tan propios del pensamiento y de las doctrinas totalitarias como el nazismo y el comunismo, que no pueden ser considerados como desarrollos de la Modernidad sino como sus contrarios.

    El pensamiento totalitario exige la pureza ideológica, exige a las estructuras partidistas que lo divulgan establecer mecanismos y técnicas de supervisión, vigilancia y censura y prepara el camino para que una vez accedan al poder establezcan el castigo de las desviaciones con cárcel, torturas y destierros y califiquen de traidores a la causa a los críticos y disidentes.

    La separación de la iglesia y el estado, obra moderna, de la que se desprende la diferencia entre política y religión quedan maltrechas cuando aún hoy en día, en el mundo, en campos de la izquierda se grita "patria o muerte" se impone la supremacía del partido o de los blancos o del tirano elevadas a trono celestial, y en el de la derecha hay quienes se proclaman dueños del poder, la razón y la verdad, son lo que descalifican a quienes se "contaminan" por firmar acuerdos con fuerzas políticas de corte moderado o centrista.

    Las tendencias y líderes políticos puristas ideológicos se obstinan en desconocer la diversidad entre los humanos, entre sus culturas, en sus sociedades y creen que la tolerancia es una concesión de la democracia. No aceptan que el mundo no siempre es binario y que hay lucha y guerra cuando son las circunstancias y los hechos los que las impulsan. En general prestan poca atención al contexto y a la correlación de fuerzas piezas claves en el diseño de planes de acción.

    Y esa es la paradoja, que los puristas detestan de la democracia y la libertad, ¿por qué? Porque son ideas que, por ser abiertas, es decir, libres, no pueden negarse a sí mismas. Esa condición es aprovechada por el totalitarismo cuyo caldo de cultivo es la pretensión de la pureza y la rigidez ideológica.

    Darío Acevedo Carmona, 19 marzo de 2026, 105 Visualizaciones

     

    2. Extremismo ideológico

    En política se califica de extremista a las tendencias que sostienen causas e ideas de superioridad y buscan establecer regímenes políticos de exclusión, estableciendo prerrogativas supuestamente de orden natural o dadas por mandato divino.

    Además, se caracterizan por justificar la violencia, medidas de exterminio o desconocimiento de derechos, abolición de la democracia y las libertades, persecución sistemática y linchamiento moral de los rivales o contrarios y formación de sistemas totalitarios de partidos únicos y anulación de la libertad de prensa y de opinión.

    Entre los casos más recientes figuran el nazismo, el fascismo, el comunismo, el apartheid, el islamismo fundamentalista.

    Por eso, carece de sustento tildar de extremistas a fuerzas que se atienen a las reglas del juego democrático, que defienden las libertades, la propiedad privada, la tolerancia religiosa, el republicanismo, la separación de poderes, la igualdad ante la ley, etc.

    Y que en Colombia gobernantes y candidatos a la presidencia que se han caracterizado por defender la supremacía de las llamadas "clases populares", "clase obrera" o "el pueblo" expresiones de uso y abuso por los comunistas, que son amistosos y justifican la existencia de grupos armados ilegales, vengan ahora a tildar de extremistas de la derecha a movimientos y candidatos sobre los cuales no hay indicios, con el fin de desacreditarlos.

    Darío Acevedo C. 22 de abril de 2026, 348 visualizaciones

  • Miscelánea marzo 2026 1. Escenarios primera vuelta presidencial y 2. El ataque de Iván Cepeda contra Antioquia

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    ¿Cómo la veo? Dada la decisión de Paloma Valencia al escoger a Juan Daniel Oviedo como su fórmula presidencial, se completa el tarjetón presidencial que contiene otras 15 o 16 duplas más.

    No me gusta entrar en juegos hipotéticos, pero creo que hay suficiente evidencia que, en la carrera por la presidencia que apenas comienza, solo tres de los aspirantes tienen reales opciones de pasar a la segunda vuelta. Es decir, el 31 de mayo de 2026 no sabremos quien será el nuevo presidente de Colombia.

    En términos especulativos tendremos, entonces, cuatro (4) escenarios al cabo de la primera vuelta:

    1. Que sea Paloma Valencia quien obtenga la mayor votación, en segundo lugar, resulte Iván Cepeda y el tercero sea Abelardo De La Espriella. En lógica y teniendo en cuenta la cercanía ideológica ente Paloma y Abelardo, este último la apoyará para derrotar a Cepeda.
    2. Que De la Espriella obtenga mayoría, Cepeda quede de segundo y Paloma en tercer lugar, la consecuencia es similar a la anterior, es decir, por afinidad ideológica Paloma apoyará a De La Espriella.
    3. Si el primero y segundo lugar en votos lo obtiene Paloma y Abelardo en cualquier orden, la "pelea" queda entre amigos y sale del juego Cepeda.
    4. Si es Cepeda el que saque mayoría, tanto Paloma como Abelardo, independiente del lugar que ocupen, (segundo o tercero), tendrán el deber de ayudarse para derrotar a Cepeda. Así ocurrión en Chile recientemente con la elección de Kast, cuando dos candidatos de derecha fueron derrotados por una candidata comunista en primera vuelta y en la segunda se invirtió el resultado por la alianza de las derechas.

    12 marzo 2026, 45,4 mil, Visualizaciones

    2. El ataque de Iván Cepeda contra Antioquia

    Quizás no hay región colombiana que no haya sufrido la desgracia de ser utilizada y violentada por el narcotráfico, las guerrillas, el paramilitarismo. Por eso lo que el candidato de los comunistas y del corrupto gobierno Petro, el sr Cepeda, ha declarado en el sentido de que Antioquia es la cuna de ese y además de lo que él llama, como consigna que es de su cosecha, "terrorismo de estado", hace parte de su acostumbrado estilo de perfilar y perseguir, a través de su inmenso aparato de propaganda, Movice (Movimiento víctimas de crímenes de estado), a sus rivales y contrincantes políticos e ideológicos. Su estilo, bastante propio de sectas comunistas y de grupos de matoneadores fascistas, es, como se puede ver en esta declaración, una palmaria demostración de su obsesión que ahora busca transferir desde su enfermizo antiuribismo a los antioqueños como pueblo. El pujante pueblo antioqueño, el emprendedor donde nació la industrialización de Colombia, el que es el mayor contribuyente de las finanzas públicas, la patria de Chica de hombres que le han dado lustre a la región y a Colombia como Fernando Botero, de escritores como Manuel Mejía Vallejo entre muchos otros, de deportistas como Cochise Rodríguez, Mariana Pajón, de cantantes como Juanes y Balvin, científicos, hombres de empresa, gobernantes como Ospina Pérez, Carlos E. Restrepo, Alvaro Uribe, Belisario Betancur, de militares como José María Córdoba, es ahora objeto de esa bajeza de uso común por difamadores, al ser perfilada como tierra de maldad, desfigurando lo que en realidad ha sucedido con Colombia entera que ha sido y es víctima de todo tipo de malandros. Sí, víctimas de gente violenta hasta los tuétanos que ha anegado en sangre a los colombianos como las guerrillas que el senador candidato omite tocar. "Iván Cepeda desató rechazo en Antioquia tras afirmar que el departamento fue “cuna de la parapolítica, la narcoeconomía y el terrorismo de Estado”

    https://ifmnoticias.com/ivan-cepeda-desato-rechazo-en-antioquia-tras-afirmar-que-el-departamento-fue-cuna-de-la-parapolitica-la-narcoeconomia-y-el-terrorismo-de-estado/

    Darío Acevedo Carmona, 15 de marzo de 2026

  • 1. Insólito por decir lo menos y 2. Alzan su voz contra Trump y Netanyahu

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    En las elecciones del 8 de marzo pasado se dieron hechos bien insólitos: se eligió por ejemplo una persona que invitó a "quemar" a un rival y visitó cárceles para hacer acuerdos con delincuentes de los duros. Fue elegida una persona que desde su rango de congresista invitó a violar derechos de los obreros en su empresa familiar. A otro que, embriagado, se enredó con una mujer de calle y protagonizó un escándalo porque no lo dejaron ingresar a un hotel. Para reflexionar hondo, cómo es posible que el presidente en ejercicio se queje de no tener dinero, pero contrata a miles de personas en modo de prestación de servicios pocos días antes de entrar en vigor la ley de garantías, y luego se queje de no disponer de dinero para pagar el auxilio a los "viejitos".

    Además, que interviene en la campaña haciendo comentarios indebidos sin ser investigado. También se vio en acción un ministro de estado, personaje muy hábil en artimañas electorales, experto en reparto de grandes sumas de dinero antes de la votación y que tiene procesos judiciales por corrupción que duermen el sueño eterno.

    No se entiende, pero fue muy visible y de un realismo asustador que los candidatos de un gobierno que navega en ríos de corrupción, cuyo líder vive de viaje en viaje, que deja huella por destruir la salud, intervenir pensiones privadas, especular con ideas absurdas, presumir de líder mundial, protagonizar escándalos, ser piadoso con sus funcionarios corrompidos, y que aparezca con un mágico 49 % de favorabilidad y que en vez de desgaste sea favorecido con una gran votación? Increíble fenómeno. Que hablen los especialistas y den luces al respecto porque, como se dice en una canción "no puede ser, cómo el perico teniendo un hueco debajo del pico pueda comer, no puede ser".

    Darío Acevedo Carmona, 10 marzo de 2026, 4.599 Visualizaciones

     

    2. Alzan su voz contra Trump y Netanyahu

    Los que nunca condenaron la agresión rusa contra Ucrania, los que minimizaron la horrible masacre del 7 octubre de 2023 contra Israel. Los que nada dijeron de los ataques terroristas de Hezbolá y de los Hutíes en el sur del Líbano y en el Estrecho de Bab el-Mandeb.

    Los que omiten hablar del peligro de un arma nuclear en manos del temible y terrorista régimen de los ayatolas de Irán y de su financiación de Hamás, Hezbolá, Yihad, Hutíes. Los que no vieron ni oyeron del asesinato de más de veinte mil ciudadanos de Irán que reclamaban por bienestar, democracia y libertad.

    Los que siempre han defendido el represivo, reaccionario y dictatorial régimen de Cuba, los que han callado ante la ominosa dictadura de la dinastía medieval de los Kim en Corea del Norte ya en posesión de armas nucleares y misiles balísticos.

    Todos ellos, entre comunistas, medioizquierdistas, socialbacanes, demócratas de mediopelo, progres, pobrecistas, arman coro mundial liderados por decrépitos marxistas y medios internacionales financiados sin control por gobiernos o cómplices o indiferentes ante los verdaderos enemigos de la libertad, la democracia y la civilización Occidental.

    Darío Acevedo Carmona, 4 marzo de 2026, 1.101 Visualizaciones

  • Soberanías

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    De límites, mapas y soberanías de imperios, reinos y países se habla desde que los seres humanos han tratado de organizar su existencia como un estado. Sobre esas nociones rigen normas y tratados entre los gobiernos y las autoridades que tienen la función de evitar guerras por el control de territorios en disputa. No siempre, hasta el sol de nuestros días, esa función ha sido eficaz.

    La geografía humana y otras disciplinas han aportado estudios que no siempre son útiles, así mismo, los estados se han esforzado creando organismos, cortes o tribunales y aún así, los conflictos entre los países se mantienen vigentes.

    Dos guerras mundiales e innumerables conflictos armados en los dos íultimos siglos y medio son evidencia de la fragilidad de algunos principios y normas y de como no siempre tienen la eficacia de evitar conflictos o violaciones por parte de gobiernos y movimientos políticos.

    Ejemplo de ello es, la existencia de la ONU y toda la estela de organizaciones creadas al finalizar la Segunda Guerra Mundial encargadas de formular y hacer valer acuerdos internacionales …

    Darío Acevedo Carmona, enero 2026

  • ¿La izquierda democrática tiene algo por decir?

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    A quienes se consideran de izquierda decente, dirigentes políticos, sindicales, académicos, no necesariamente militantes ni obligadamente marxistas. Quiero invitarlos, no a renunciar a sus ideas y aspiraciones políticas sino a desmarcarse del corrupto gobierno de Gustavo Petro, de su desorden para dirigir el país, su incontrolable narcisismo, su constante transgresión de normas y regulaciones propias de la administración pública, por su habitual choque con las cortes y el Congreso de la República, sus exhibiciones contra el decoro de su cargo, de sus frecuentes e inútiles viajes que aprovecha para dar rienda suelta a sus ínfulas de líder mundial y del desastre económico que ha causado, de su desbordamiento en los contratos de prestación de servicios, de su autoritarismo en el trato con sus funcionarios, de su obrar destructivo del sistema de salud, vía decreto en contravía del rechazo de su proyecto de ley  por el Congreso, de su invocación sistemática al odio entre sectores de la sociedad y en particular contra los empresarios, de sus amenazas hilarantes contra la Constitución que juró defender, para no hablar del exhibicionismo en sus asuntos íntimos, etc.

    Desde muchos años atrás Colombia ha presenciado ingentes esfuerzos de parte de quienes siempre se opusieron a la lucha armada como forma de lucha para alcanzar el poder y recorrieron en medio de incomprensiones y hasta persecuciones en la vía pacífica y en el mejoramiento a través de reformas del sistema democrático cuyo momento cumbre se produjo con la adopción de una nueva constitución en 1991, por todos aplaudida como un tratado de paz, progreso y garantías.

    Las izquierdas que se acogieron a esa nueva y esperanzadora realidad han avanzado en la legitimación de sus métodos, sus discursos y sus programas y lograron conquistar espacios en cargos importantes del estado a través de las disputas electorales. Alcaldías, gobernaciones, ministerios entre muchos otros han sido ejercidos por personas de izquierda que han respetado esas dignidades.

    Todo esto es lo que, desgraciadamente para ustedes, para nuestra democracia y para el país ha sido puesto en peligro por el gobierno actual con su forma de ejercer y proceder en el mando. Un presidente que asumió el mando con garantías no obstante los temores que despertó en amplios sectores de la sociedad.

    Pero también, está en riesgo muy alto que, ad-portas de la elección de un nuevo presidente, avance como opción continuista apoyada por una izquierda que no ha sido crítica con el errático y erosionante comportamiento de su conductor, una candidatura que se presenta fiel a Gustavo Petro y su gestión.

    Por estas razones, pienso que el modelo de cultura política que se forjó en el mundo occidental, con relieve significativo en Europa, a saber, la coexistencia entre fuerzas de izquierda y de derecha en la arena política que ha propiciado el debate de álgidos problemas bajo condiciones garantistas ante firmeza y vehemencia en las retóricas argumentales, que es lo que en buscábamos ver hecho realidad en la Colombia de fines de siglo XX y en lo corrido del XXI, está en peligro cuando, además de lo ya expuesto se amenaza con la convocatoria de asambleas constituyentes e ideas contrarias a la libertad económica y de su perpetuación en el poder.

    Lo digo y lo pregono siguiendo a ese gran filósofo italiano Norberto Bobbio quien en su vibrante ensayo "Izquierda y Derecha" planteó tal hipótesis de difícil asimilación en tiempos turbulentos. Sin fundirse, sin romanticismo, sin idealización de un mundo de fraternidades, pero sí de respeto, por valores esenciales a ambos polos de la disputa, sin miedo a la controversia

    Nadie con dos dedos de frente puede proponer en nuestro atribulado país que la corrupción boyante que padecemos sea un ejemplo por seguir. Nadie debe proponer negociaciones incondicionales con los grupos que tanto dolor le han causado a la patria. Nadie debe impulsar ideas de odio hacia sectores de la sociedad civil como empresarios, sindicalistas, indígenas, campesinos, etc. Nadie debe apoyar propuestas de desestabilización institucional como la de convocar asambleas constituyentes. Nadie debe negarse a reconocer que tenemos el deber de crear soluciones para conjurar la pobreza y mejorar las condiciones de vida de población en condiciones precarias.

    Los candidatos que compiten por la presidencia con alguna excepción y diferentes énfasis se refieren a estos problemas. Es claro que no piensan igual, nadie se puede asustar porque se agiten las diferencias ya que ellas son las que la democracia regula y permite.

    Señores de la izquierda decente o izquierda democrática no se queden callados, ser críticos con la política y el proyecto continuista no los deshonra, todo lo contrario, y enaltece la lucha electoral.

    Darío Acevedo Carmona, marzo 20 de 2026

  • Defender a Uribe

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    Durante décadas, desde su gestión como gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez ha sido víctima de una persecución implacable por parte de las guerrillas, del eficaz frente civil de aquellas y por ongs claramente influenciadas por sectores y líderes de extrema izquierda.

    En el marco de tal acción, se fijó el objetivo indeclinable de destruirlo políticamente y hasta físicamente. Borrarlo del escenario, en tanto era calificado como el "enemigo" más peligroso para su conquista del poder.

    Con ese fin, diseñaron poderosas campañas de difamación callejera, consignas, denuncias penales, denuncias internacionales (recordemos los mítines de la mamertería en ciudades visitadas por AUV siendo presidente de la República.

    Esa campaña nacida en Antioquia pretendía mostrarlo como un líder autoritario, violador de los derechos humanos, fundador de grupos paramilitares y coautor de asesinatos de líderes sociales y de masacres, recibió el apoyo de un pequeño sector de servidores judiciales dirigido por quien fuera uno de los jefes del M-19, quien, prevalido de su cargo y haciendo caso omiso de su impedimento ético (guerrilleros perdonados en proceso de paz convertidos en jueces investigadores de grupos paramilitares entre los cuales sembraron  la presencia del expresidente), compulsó copias a la Corte Suprema siendo presidente el Dr Uribe.

    De esa manera se produjo un inmenso salto en toda la campaña cuando un sector de la rama judicial de Antioquia otorgó validez a lo que hasta entonces era una burda, y lo sigue siendo, campaña que se renueva en época electoral con el nefando propósito de afectar electoralmente las aspiraciones del expresidente y del partido Centro Democrático por él creado.

    La campaña no cesa, pero hay una novedad inadvertida, Álvaro Uribe Vélez, ha sido convertido en el gobierno del exguerrillero del M-19, Gustavo Petro, en un objetivo de estado, tan claro como el brillo del sol, que, funcionarios de alto nivel como el senador Cepeda, entre otros, utilizan espacios y cargos de estado para reforzar el máximo objetivo que se trazaron hace ya casi tres décadas: destruir a Uribe y a su legado. Ya se cuestiona que pueda defenderse en ley y se busca sabotear los fallos que le han sido favorables.

    Es hora de que el uribismo organizado y sus amigos en política, unan esfuerzos para organizar una poderosa y vibrante campaña en defensa del expresidente Álvaro Uribe Vélez, tanto en el orden nacional como en la esfera internacional.

    Darío Acevedo Carmona, 20 de febrero de 2026

  • Alcances de la reunión Trump-Petro

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    Las declaraciones de Marco Rubio, Secretario de Estado" de EE.UU. sobre las tres fases de transición tras la detención del dictador Maduro y su esposa dejan en claro el alcance de la operación y despejan dudas. La dictadura , a través de Delcy Rodríguez y su hermano con apoyo del ministro del Interior, Padrino López, seguramente a cambio de garantías para su exilio, dejará el poder en un proceso que culminará con un llamado a elecciones generales. Todo ello bajo la supervisión y orientación del gobierno norteamericano que obtiene el control de la industria petrolera para su transformación tecnológica y beneficio mutuo. Se contempla como medida urgente la liberación de todos los presos políticos, la apertura de la economía a inversionistas internacionales, organizar y garantizar el tranquilo retorno de millones de venezolanos y el nombramiento de miembros de la Oposición en altos cargos del estado.

    Estamos en presencia, pues, del derrocamiento de la tenebrosa, desalmada y vulgar dictadura madurista como el gran logro del contundente operativo “Resolución absoluta” bajo la dirección del gobierno norteamericano y de su presidente Donald Trump.

    Contrario a anuncios y declaraciones relativas al eco que tendría en Colombia tal acontecimiento, según las cuales Colombia podría ser el siguiente objetivo así como su presidente Petro, las cosas han tomado un rumbo inesperado. En efecto, la sorpresiva conversación telefónica entre los presidentes  Trump y Petro dejó en  firme la realización de una reunión  en la que se buscará acuerdos sobre el problema del narcotráfico.

    En el análisis que se hace sobre lo que puede suceder en tal reunión, conviene tener en cuenta que Trump es un por excelencia un destacado negociador cualidad que usa con gran propiedad en el campo político para lanzar propuestas que se pueden leer como atrevidas y hasta disparatadas, y que luego, ante la reacción  de la contraparte, cambia, aligera y modifica.

    De igual forma, hay que advertir que el presidente Trump ha demostrado en distintas situaciones críticas, salidas que causan asombro, malestar y oposición que es capaz de modificar en el camino de su implementación. Así lo ha demostrado en sus encuentros con aliados de la OTAN, en el tema de los aranceles, en asuntos de defensa estratégica y en la búsqueda de la paz en varios conflictos internacionales donde ha mediado con éxito y en la guerra de agresión rusa contra Ucrania.

    Lo que acaba de lograr con el fantástico operativo para capturar al dictador venezolano Nicolás Maduro, demuestra habilidades muy difíciles para alcanzar un objetivo: la paciencia, meses durante los que el mundo esperó una acción, diplomacia para obtener el respaldo de varios gobiernos, disposición al diálogo hasta con quienes eran objeto de captura con jugosas recompensas y evitar hasta el agotamiento el uso de la fuerza.

    Su proceder, mirando lo que ha realizado en materia de negociaciones de paz entre varios países, confirma su talante, ante todo la búsqueda de acuerdos desde posiciones de fuerza, de autoridad y de influencia. Disposición a abrir la puerta a aquellos a quienes considera enemigos o adversarios de EE. UU. punto este en el que los colombianos debemos contextualizar las palabras sobre Petro y la invitación a Washington D.C. No hay que creer que se ablandó o que tiene miedo, lo que busca es proteger los intereses de su país al menor costo posible en todo sentido.

    Pienso que será la ocasión, como ya hemos presenciado en situaciones similares, en las que sitúa a su invitado en el plan de asumir compromisos en temas que afectan a EE. UU., por ejemplo, el muy sensible del narcotráfico, fenómeno que está atacando por la raíz y en el que sabe del alto grado de corrupción que ha alcanzado con gobiernos y dirigentes políticos en varios países  del continente. Ahí, creo, se centrará su objetivo.

    Finalmente, ni tontos que fueran el Secretario Rubio y el mismo presidente Trump si no comprendieran que Petro es un gobernante enredado en mil problemas y acusaciones en Colombia y que está de salida en pocos meses. De paso, al reconocerlo como el jefe de estado de Colombia,  podrá exigirle metas sobre reducción radical de cultivos de coca y amapola, y compromisos de lucha contra los grandes capos del narcotráfico, entre ellos el de agilizar su extradición.

    No tengo dudas que el gobernante norteamericano intentará, ofreciendo no intervención, que Petro rompa con el llamado cartel de los Soles. Es decir, algo así como simplificar el escenario, reducir los campos de acción y de riesgo, neutralizar a gobernantes cercanos o amigos de Maduro, Diosdado, Padrino y compañía.

    Cosas de estrategas en las que priman los hechos y no  las ideologías.

    Darío Acevedo Carmona, 11 de enero de 2026